Dani Connor se mudó de Inglaterra a Suecia para dedicarse a la fotografía de fauna salvaje, y las ardillas comunes que viven en un bosque cercano se han convertido en su fascinación y sus sujetos más frecuentes.
¿Quieres mejorar tu fotografía de fauna salvaje? Primero, elige un sujeto de tu entorno. Esto no solo te permite entender mejor cómo se comporta un animal específico, sino que además aumenta tus posibilidades de encontrarte en el lugar adecuado en el momento preciso, sobre todo cuando la luz está en el punto ideal.
La fotógrafa de fauna salvaje y embajadora de Canon Dani Connor ha llevado esta idea un paso más allá: ha trasladado su hogar cerca de sus sujetos.
El cambio de Inglaterra por Suecia le ha permitido dedicar incontables horas a los sujetos por los que es conocida: las ardillas comunes. Sus fotografías y vídeos de esta carismática especie han encontrado un público apasionado y comprometido en Internet, y le han ayudado a mantener una carrera profesional gratificante.
En lo que se refiere a la fotografía de fauna salvaje, la persistencia es fundamental, incluso cuando te enfrentas a sujetos con los que llevas trabajando años y a los que conoces de forma más estrecha. «Normalmente, tengo que esperar sobre una hora o algo más para que una de las ardillas esté en la posición perfecta», explica Dani. «Si tengo todo preparado para captar a una ardilla subiendo por una rama, puede que solo bajen por ella. A veces se sientan frente a ti y te dan la espalda todo el tiempo. Y no puedes hablarles o hacer nada para que se muevan, tienes que ser paciente y esperar».
En este artículo, Dani comparte sus técnicas favoritas para triunfar con la fotografía de fauna salvaje, con consejos sobre composición, iluminación y ajustes de la cámara.