La fauna salvaje desde otra perspectiva: fotografía creativa con sujetos familiares

La fotógrafa de fauna salvaje Dani Connor explica cómo encuentra inspiración, desarrolla ideas y consigue imágenes impactantes a partir de encuentros del día a día.
Un retrato en blanco y negro de una ardilla común sobre un fondo blanco. Fotografía de fauna salvaje tomada por Dani Connor con una cámara Canon EOS R6 Mark III y un objetivo Canon RF 135mm F1.8L IS USM.

Los vídeos de ardillas comunes de Dani Connor han llegado mucho más allá del mundo de la fauna salvaje. Una de sus grabaciones fue usada para crear el sonido de una criatura en la película de Hollywood Dune. A pesar de esto, e incluso con su éxito en YouTube, sigue centrada en la fotografía. Imagen tomada con una cámara Canon EOS R6 Mark III y un objetivo Canon RF 135mm F1.8L IS USM con una configuración de exposición de 1/1600 s a f/1,8 e ISO 640. © Dani Connor

La fotografía de fauna salvaje a menudo supone trabajar en condiciones extremas. Desde entornos remotos e iluminaciones difíciles hasta niveles extremos de paciencia y persistencia que pueden ser necesarios para conseguir una toma, este tipo de fotografía requiere más que habilidades técnicas, ya que también implica observación, flexibilidad y creatividad.

La fotógrafa profesional de fauna salvaje y embajadora de Canon Dani Connor ha llegado a ciertos extremos para fotografiar la naturaleza. No solo se ha mudado a otro país para seguir su pasión, sino que también ha lanzado un crowdfunding para la compra de un bosque, un lugar al que ahora llama el «Bosque de las Ardillas».

El interés de Dani en la fotografía empezó en su entorno, con fotos de su perro, insectos y patos de un estanque local. Luego, ganó un concurso de fotografía organizado por un zoo en Reino Unido. Vendió el premio para financiar su primera cámara profesional, una EOS 550D de Canon.

Estudió Zoología en la universidad, con la idea de que le permitiría acercarse más a la fauna y, por tanto, obtener mejores fotos. Después, empezó a trabajar en el Museo de Historial Natural de Londres. Pero, harta de «no ver la luz del día ni la naturaleza», se mudó a Suecia como voluntaria para ayudar a un fotógrafo que tenía escondites para captar águilas reales.

Durante su estancia inicial de cinco meses, sus vídeos de unas ardillas comunes se hicieron virales. Uno de los clips tuvo 15 millones de visualizaciones en redes sociales.

«Antes de ese momento, solo tenía unos cientos de seguidores; en unos días, gané 60 000 más», recuerda.

Este fue el punto de partida de Dani para convertirse en fotógrafa profesional y creadora de contenido, además de comprarse una casa en Suecia. «Probablemente, tardé como un año en ganarme la vida con ello, pero iba ganando lo suficiente cada mes para seguir apostando por la fotografía».

Ahora, los anuncios de YouTube y los patrocinios son una de sus principales fuentes de ingresos, aunque también cuenta con su popular calendario de ardillas comunes, que ya va por su quinta edición. Su público se involucra y la apoya tanto que la ayudaron a comprar el Bosque de las Ardillas en unas horas tras lanzar un crowdfunding.

Técnico con guantes morados trabaja en el circuito de una cámara Canon sobre una mesa.

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Una ardilla común en el suelo de un bosque mira inquisitivamente hacia la cámara, con la cola levantada. Fotografía de fauna salvaje tomada por Dani Connor con una cámara Canon EOS R6 Mark III y un objetivo Canon RF 135mm F1.8L IS USM.

Dani dibuja sus ideas para fotos en una libreta. Actualmente, en la lista de deseos tiene una ardilla saltando con el bosque de fondo y una imagen de varias exposiciones con una rama nevada y una ardilla mirando hacia la cámara. Imagen tomada con una cámara Canon EOS R6 Mark III y un objetivo Canon RF 135mm F1.8L IS USM con una configuración de exposición de 1/1000 s a f/1,8 e ISO 1000. © Dani Connor

Por qué un único fotograma sigue siendo importante en la fotografía de fauna salvaje

«Incluso después de años de grabar cortometrajes e iniciarme realmente en la grabación de vídeos, sigo considerándome fotógrafa», afirma Dani. «Creo que es porque te permite dedicar mucho a un único fotograma, y una foto puede contar una historia impactante».

«Además, es más difícil que un único fotograma sea perfecto. No pasa nada si, por ejemplo, sale una rama aleatoria de fondo en un vídeo porque el enfoque se centra en el movimiento y el comportamiento del animal, en lugar de en crear una imagen independiente e increíblemente espectacular».

Dani destaca por su perfeccionismo. A pesar de haber estado incontables horas en el Bosque de las Ardillas durante muchos años, nos confiesa que ha tomado «unas 20 fotos» con las que está realmente satisfecha.

La fotografía le permite dar rienda suelta a su lado experimental. «Hay técnicas muy interesantes como el uso de una velocidad de obturación lenta o la combinación de varias exposiciones. Con el vídeo, suele reducirse a pulsar el botón de grabar y esperar a que pase algo interesante. Por lo que sí, creo que la fotografía es más difícil y, a su vez, más gratificante».

Una imagen en blanco y negro de una ardilla común que mira hacia abajo desde un punto elevado en un bosque. Fotografía de fauna salvaje tomada por Dani Connor con una cámara Canon EOS R6 Mark III y un objetivo Canon RF 135mm F1.8L IS USM.

Aunque reconoce a cada ardilla de forma individual, Dani cuenta que lleva tiempo entender sus comportamientos y señales: «Ahora sé al momento si una ardilla se están poniendo nerviosa; en ese caso, o paro lo que estoy haciendo o me alejo un poco». Imagen tomada con una cámara Canon EOS R6 Mark III y un objetivo Canon RF 135mm F1.8L IS USM con una configuración de exposición de 1/800 s a f/1,8 e ISO 800. © Dani Connor

Una imagen en blanco y negro de una ardilla común sobre una piedra con musgo. Fotografía de fauna salvaje tomada por Dani Connor con una cámara Canon EOS R6 Mark III y un objetivo Canon RF 135mm F1.8L IS USM.

Las ardillas más mayores están acostumbradas a la cámara trampa y el trípode que suele utilizar Dani. «Si muevo el trípode a otro sitio, van y lo comprueban para ver qué pasa». Imagen tomada con una cámara Canon EOS R6 Mark III y un objetivo Canon RF 135mm F1.8L IS USM con una configuración de exposición de 1/1250 s a f/1,8 e ISO 1000. © Dani Connor

En busca de inspiración para imágenes creativas de la naturaleza

Para un fotógrafo de fauna salvaje, es esencial comprender los comportamientos de los animales, pero Dani se sorprendió al ver que había ardillas comunes cerca del pueblo al que se mudó. «Hay ardillas en algunos lugares de Inglaterra, pero nunca las había visto», cuenta. «Venir a Suecia y estar rodeada de ellas fue increíble. Pronto descubrí la zona principal del bosque en la que se encontraban, a lo que ahora llamo el "Bosque de las Ardillas". Durante los últimos cinco años, me he centrado en esa zona».

Incluso después de fotografiar a las ardillas durante todo este tiempo, Dani considera que siguen inspirándola para llegar más allá. «Cuanto más veo a las ardillas y las observo haciendo cualquier cosa, más claro tengo que todavía puedo sacar más imágenes».

Entre sus influencias creativas, se incluyen otros fotógrafos de Instagram o Pinterest, además de otras fuentes menos obvias. «Miro libros para niños porque suelen representar la naturaleza y los animales de una forma muy carismática y fantástica», explica. «Alguna vez he visto ilustraciones de cosas que hacen las ardillas, pero es muy difícil conseguir una foto de, por ejemplo, unas ardillas recogiendo setas y comiéndoselas».

Además de conservar carpetas de capturas de pantalla en su Pinterest y su teléfono, Dani también tiene una libreta con miniaturas dibujadas a mano de imágenes que le gustaría fotografiar. «A veces puedo tardar años en conseguir una imagen», cuenta. «Encontré un abedul muerto en un paisaje precioso y quería captar a una ardilla sentada en él. Tardé meses en conseguir que las ardillas se acercaran a esa zona y, entonces, una se sentó en el punto perfecto. Sin embargo, esa foto me parecía muy preparada. Podía haberla hecho desde un escondite y el resultado no me daba esa sensación de "fauna salvaje"». Por eso, sigue intentando conseguir esa imagen durante diferentes estaciones para ver qué es lo que le da el toque a la toma perfecta.

Un retrato a la altura de los ojos en blanco y negro de una ardilla común sobre un tronco. Fotografía de fauna salvaje tomada por Dani Connor con una cámara Canon EOS R6 Mark III y un objetivo Canon RF 135mm F1.8L IS USM.

Tras probar la fotografía urbana, Dani se inspiró en ella para crear algunas fotos en blanco y negro. «Tengo muchísimos retratos estándar de ardillas y ahora mi objetivo principal es ser un poco más experimental». Imagen tomada con una cámara Canon EOS R6 Mark III y un objetivo Canon RF 135mm F1.8L IS USM con una configuración de exposición de 1/2500 s a f/1,8 e ISO 3200. © Dani Connor

La fotógrafa de fauna salvaje Dani Connor con una cámara Canon EOS R6 Mark III, de rodillas junto a su bolsa de cámara en el suelo de un bosque.

«Las ardillas se ponen muy nerviosas cuando los arrendajos hacen llamadas de alarma», Dani revela. «Si veo que llegan arrendajos a los límites del bosque, silbo para que se muevan sin ponerse en alerta. De lo contrario, las ardillas se suben a los árboles y pueden tardar hasta media hora en bajar de nuevo».

La confianza al fotografiar animales salvajes

Las ardillas han crecido acostumbradas a la presencia de Dani. «Cuando silbo, reconocen el sonido», explica. «Pero, a veces, hago talleres y siempre están muy nerviosas durante el primer día, así que creo que no les gusta estar entre otras personas. Cuando no estoy por casa, les pido a mis vecinos que las alimenten una vez por semana, y nunca las ven».

Dani alimenta a las ardillas con una mezcla de frutos secos con y sin cáscara, pero tiene cuidado de no sobrealimentarlas. El uso de cebos con animales salvajes es un tema polémico en el mundo de la fotografía de fauna salvaje, y Dani señala que no se deberían utilizar cebos con grandes depredadores. «Para ellos, es importante mantenerse siempre en la mejor condición física. Si se acostumbran al cebo y no mantienen su fuerza o habilidad para cazar, puede afectarles considerablemente cuando de repente no tengan esa comida a su disposición».

Sin embargo, las ardillas son autosuficientes. «No siempre están interesadas en la comida que les ofrezco porque a lo mejor están en las copas de los árboles comiendo piñas de pino o abeto», explica.

«También creo que hay otras técnicas que pueden afectar a los animales salvajes más que simplemente darles comida, como cebos sonoros o aromáticos. Considero más importante que los fotógrafos de fauna salvaje no confundan a los animales de esta forma».

Una de las prioridades de Dani es fotografiar la naturaleza de forma ética. Es consciente de que entra en el mundo de las ardillas. «Aunque me conocen, me muevo de forma suave y silenciosa, y tengo cuidado de no pisar ramas para que no suenen crujidos fuertes».

«Las ardillas solo están activas durante las horas de luz, por lo que a veces utilizo el flash», añade. «Pero no utilizaría un flash con un animal que depende de la vista. Los ojos de los búhos son muy sensibles, y un flash podría desorientarlos durante una hora o más».

Las manos de la fotógrafa de fauna salvaje Dani Connor con una cámara Canon EOS R6 Mark III; en la pantalla trasera se muestra una imagen de una ardilla común comiendo sobre una rama.

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Una ardilla común come sobre una piedra cubierta de musgo en un bosque. Fotografía de fauna salvaje tomada por Dani Connor con una cámara Canon EOS R6 Mark III y un objetivo Canon RF 135mm F1.8L IS USM.

Dani ofrece frutos secos con cáscara y picados a las ardillas. «Cogen uno con cáscara y desaparecen durante diez minutos mientras lo esconden, pero luego se sientan delante de mí y se comen los que están pelados». Imagen tomada con una cámara Canon EOS R6 Mark III y un objetivo Canon RF 135mm F1.8L IS USM con una configuración de exposición de 1/1250 s a f/1,8 e ISO 1000. © Dani Connor

Un pequeño pájaro del bosque en una rama sobre un fondo con un efecto bokeh suave. Fotografía de fauna salvaje tomada por Dani Connor con una cámara Canon EOS R6 Mark III y un objetivo Canon RF 135mm F1.8L IS USM.

Las ardillas no siempre están, y a veces no colaboran, por lo que no son los únicos animales que Dani fotografía. Sobre todo le gusta fotografiar pájaros. También suelen ser nerviosos y escurridizos, pero, según Dani, cuantas más fotos hace, más ideas tiene para su fotografía de las ardillas. Imagen tomada con una cámara Canon EOS R6 Mark III y un objetivo Canon RF 135mm F1.8L IS USM con una configuración de exposición de 1/640 s a f/1,8 e ISO 1600. © Dani Connor

Formas sencillas de potenciar la creatividad de tus fotos de fauna salvaje

¿Qué consejo daría Dani a los fotógrafos que busquen captar un sujeto familiar de una forma más creativa?

«A veces las imágenes únicas llegan con el tiempo. Si estás empezando con la fotografía, creo que también es importante hacer los retratos estándar», sugiere. «Cuanto más tiempo pases con los animales, más tiempo tendrás para ver algo interesante».

«Dedica algo de tiempo a hacer fotos de diferentes sujetos. Aunque las ardillas son mi tema principal, sigo fotografiando todo tipo de animales», añade. Dani ha visitado la Antártida para fotografiar a pingüinos y México para hacer fotos de mariposas monarca, y de ambos viajes volvió con nuevas ideas para su fotografía de las ardillas. «También he probado hace poco la fotografía urbana, y me ha inspirado para utilizar diferentes técnicas, como clave alta y blanco y negro».

También recomienda experimentar con diferentes condiciones de iluminación. «Es muy fácil fotografiar durante la "hora dorada", pero me gusta mucho la fotografía de la "hora azul" porque puedes conseguir unos tonos fríos emotivos. Aunque también creo que debemos forzarnos a fotografiar a mediodía. Cuando estás en un bosque, la luz de mediodía no es tan dura como cuando te encuentras en zonas abiertas, ya que tienes las copas de los árboles para filtrar parte de esa luz».

Para Dani, la creatividad no viene de centrarse en especies raras en zonas de difícil acceso, viene de profundizar en sujetos accesibles cerca de casa. Al volver al mismo bosque, los mismos animales y las mismas escenas, puede centrarse en experimentar con las nuevas técnicas y captar momentos que otros fotógrafos podrían pasar por alto.

Tanto si fotografías ardillas como deportes o escenas urbanas, el enfoque es el mismo: dedica tiempo, aprovecha la luz al máximo y sigue poniéndote a prueba para crear de forma diferente.


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