El debate sobre la IA: usos, impacto y desafíos

Cuatro profesionales de éxito hablan sobre el uso de la IA en fotografía y cine, el impacto en sus respectivos ámbitos y cómo imaginan el futuro.
Previsualización generada por IA de una habitación, con la luz entrando por grandes ventanas situadas a un lado e iluminando la alfombra, los muebles y a una persona sentada en un sofá al otro lado.

Escena generada por IA y creada con el software de previsualización Set.a.Light. La cineasta y directora de fotografía Tania Freimuth explica: «Puedes usar este software para construir una habitación, hacer que se parezca a un lugar al que vas a ir y colocar personas ahí o añadir cámaras y luces que se utilizan habitualmente en producción audiovisual». © Elixxier Software GmbH

La inteligencia artificial está en boca de todos, tanto en fotografía y producción de vídeo como en la creación de contenido. También se habla cada vez más de la proliferación del contenido de baja calidad generado con IA y de cómo esta tecnología está transformando el trabajo de los profesionales del sector. Para analizar todas estas cuestiones, reunimos a cuatro destacados fotógrafos y cineastas de Canon que trabajan en distintos campos.

«El perfil de nuestro sector está cambiando», señala el fotógrafo y director de fotografía Clive Booth, uno de los participantes en la mesa redonda. «¿Cómo adoptamos el cambio? ¿Cómo nos mantenemos a la vanguardia? Cada uno tiene su propia forma de abordarlo».

Estos son los momentos más destacados de la conversación.

Retratos de las embajadoras de Canon Elisa Iannacone y Wanda Martin.

La moderadora de nuestra mesa redonda, Elisa Iannacone (a la izquierda), es fotógrafa, cineasta y conferenciante. Comenzó su carrera en la cobertura de conflictos, pero su trabajo más reciente combina periodismo y realismo mágico para abordar cuestiones cruciales desde una perspectiva emocional y humana. Durante los últimos años ha explorado los medios sintéticos, así como la ética y las implicaciones de la creación de imágenes, y recientemente ha obtenido una certificación en Ética de la IA por la Universidad de Helsinki.

Wanda Martin (a la derecha) es una creadora de imágenes conceptuales que une los mundos de las bellas artes y la alta moda. Su fotografía tiene un marcado carácter pictórico, romántico y, a veces, subversivo. Le apasionan los medios impresos tradicionales y afirma inspirarse en el retrato renacentista, la actitud vanguardista de la Hermandad Prerrafaelita de la década de 1840 y los rasgos visuales de las subculturas rebeldes del siglo XX, especialmente el rock and roll.

Retratos de los embajadores de Canon Tania Freimuth y Clive Booth.

La cineasta y directora de fotografía Tania Freimuth (a la izquierda) comenzó su carrera realizando vídeos musicales para MTV y, tras varios años grabando anuncios, pasó a trabajar en películas y series televisivas ampliamente galardonadas. Ahora trabaja sobre todo en largometrajes independientes y le interesan especialmente las historias centradas en mujeres, como una película biográfica de Cyn, la primera esposa de John Lennon. Reconocida por su solvencia técnica, también destaca como fotógrafa, formadora y mentora, facetas en las que cuenta con una gran demanda.

Tras una exitosa carrera como diseñador gráfico, Clive Booth (a la derecha) recibió una invitación para tomar fotografías entre bastidores durante la Semana de la Moda de Londres, donde desarrolló un estilo propio, muy sugerente, basado en el enfoque selectivo y el uso de la luz disponible. Trabaja como fotógrafo y cineasta, especialmente en retratos y moda, y es conocido por su pasión por la obra impresa, así como por la experimentación con nuevas tecnologías como la realidad virtual inmersiva. Desde hace años, selecciona cuidadosamente proyectos que cree que merecen una mayor visibilidad, como las historias de los equipos voluntarios de salvamento marítimo.

Cómo integran los profesionales la IA en su flujo de trabajo

Elisa Iannacone: ¿Cómo incorporas la IA a tu trabajo diario, si es que la usas?

Tania Freimuth: En preproducción, por ejemplo, a la hora de visualizar un set. También están las aplicaciones de generación de imágenes, que puedes usar en paneles de ideas o storyboards.

Ya sea en fotografía o en cine, los profesionales buscan siempre la misma calidad de imagen. Con pantallas cada vez más grandes en casa, el público se fija mucho más en los detalles, y eso eleva sus expectativas. Algunas películas de género con cierto aire documental se han diferenciado precisamente por una estética algo más descuidada, pero la IA ha hecho un favor a otros géneros cinematográficos, y quizás también a la fotografía, porque permite conseguir un acabado bastante más pulido.

Clive Booth: En mi caso, la uso sobre todo en posproducción, concretamente en Adobe Lightroom1 y herramientas de retoque con IA2. Eso sí, no creo imágenes con IA. Ocasionalmente, uso IA generativa si estoy escribiendo, pero solo cuando necesito reducir mucho un texto. Aun así, seguramente después lo reescriba seis o siete veces.

Wanda Martin: Conozco a muchos fotógrafos que utilizan la IA para crear arte conceptual y paneles de ideas, pero yo lo hago de una forma muy tradicional. Utilizo Pinterest, fotogramas de películas, cuadros y todo tipo de referencias, y creo después los PDF manualmente. Efectivamente, uso IA en posproducción, y debo decir que es una herramienta fantástica porque agiliza todo el proceso. No creo cosas nuevas ni sustituyo nada, simplemente me ayuda a eliminar elementos que distraen, arrugas y detalles por el estilo para dejar los fondos más limpios. Me ahorra muchísimo tiempo.

A technician wearing purple gloves works on the circuitry of a Canon camera on a table.

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Interfaz de la aplicación Set-a-Light, con una previsualización de una habitación, varias opciones de control en el lateral y distintas luces en la parte inferior que pueden añadirse al decorado virtual.

Según Tania, las aplicaciones de generación de escenas basadas en IA, como Set.a.Light, pueden ahorrar mucho tiempo y dinero en la fase de previsualización. Permiten construir un decorado virtual y colocar distintas cámaras y luces específicas como quieras, lo que ayuda a anticipar problemas y determinar la configuración óptima antes incluso de llegar a la localización real de la sesión. © Elixxier Software GmbH

Elisa: Está el caso muy conocido de Steve McCurry, que eliminó personas de imágenes documentales para darles un resultado más estético, algo que provocó una fuerte reacción en contra. Está claro que hablamos de una categoría muy concreta de fotografía, pero ¿qué opinas sobre hasta dónde debería llegar todo esto?

Wanda: Incluso en la era analógica, antes de Photoshop, ya había retocadores que eliminaban personas de las imágenes. La IA no es más que una herramienta que puede servirnos de ayuda. Creo que el problema empieza cuando la IA sustituye a las personas que hay detrás del trabajo creativo. Los clientes ven que la IA lo hace todo más rápido y, de repente, parece que ya no hacen falta ni fotógrafo, ni estilista, ni peluquero, ni maquillador, ni siquiera modelo.

El año pasado hice una exposición con enormes impresiones de dos metros de alto. Estaba experimentando con la inteligencia artificial y usé una aplicación para crear animaciones con IA a partir de mis fotografías. Logré añadir un componente lúdico a las imágenes, pero no sustituí a ninguna persona ni ningún elemento humano. No obstante, no llegué a recurrir a ningún artista 3D, así que supongo que, en cierto modo, sí que sustituí a esa persona…

Tania: Es complicado, ¿verdad? Como creador, claramente te da la oportunidad de llevar tu trabajo a otro nivel o en otra dirección. Desde el punto de vista de quien crea, podría decirse que abre posibilidades. En ese sentido, no estoy segura de que esté dejando a nadie sin trabajo, porque estamos hablando de un artista individual.

Clive: Desde el punto de vista del retoque, es extraordinaria la potencia que te ofrece el software para eliminar elementos de una imagen. Hace veinte años había estudios especializados en retoque en Londres, y el coste era muy elevado. Incluso hace tan solo unos años, podía ser un trabajo de bastante envergadura. Ahora se pueden hacer muchísimas más cosas. Creo que el impacto de la IA es un terremoto. Ese es el término que utilizaría.

Wanda: Sin duda tengo menos trabajo que hace un par de años, sobre todo proyectos comerciales. Sigo haciendo editoriales de moda y trabajando con muchos músicos y sellos discográficos, pero, en el ámbito comercial, o utilizan un fotograma de la película o recurren a un director de fotografía para hacer una foto. También pueden usar IA para generar directamente la imagen de la campaña.

Retrato en blanco y negro de un bailarín tomado con poca luz, mirando directamente a la cámara, con gotas de sudor en la frente. Imagen tomada por Clive Booth con una cámara Canon EOS R5 Mark II y un objetivo Canon RF 50mm F1.2L USM.

«Hace un par de años hice una sesión en el ballet de Sadler's Wells, desde un lateral del escenario, con una iluminación increíblemente escasa y valores ISO altos», cuenta Clive. «Abrí los archivos con Adobe Lightroom1 y probé la reducción de ruido con IA. El resultado me dejó alucinado y ha cambiado por completo mi forma de afrontar este tipo de sesiones». La herramienta ha reducido al mínimo el ruido sin perder el detalle fino en la textura de la piel ni las gotas de sudor del rostro del sujeto. Imagen tomada con una cámara Canon EOS R5 Mark II y un objetivo Canon RF 50mm F1.2L USM, con una configuración de exposición de 1/200 s a f/1,4 e ISO 3200. © Clive Booth

Fotografía de grupo en blanco y negro tomada con poca luz, con bailarines entre bastidores y otras personas al fondo que parecen casi pintadas. Imagen tomada por Clive Booth con una cámara Canon EOS R5 Mark II y un objetivo Canon RF 50mm F1.2L USM.

«He optado por contar historias desde la autenticidad», explica Clive. «Mantenía una relación de colaboración con el Birmingham Royal Ballet y se me ocurrió fotografiar a sus intérpretes en los primeros segundos tras salir del escenario, ya fuera durante una función o al terminar, por la dureza que exige la danza de élite. Por supuesto, hay lágrimas, dolor, risas, alivio y toda una gama de emociones que, supongo, la IA no puede reproducir». Fotografía tomada con una cámara Canon EOS R5 Mark II y un objetivo Canon RF 50mm F1.2L USM, con una configuración de exposición de 1/100 s a f/1,8 e ISO 3200. © Clive Booth

El impacto de la IA: ¿hasta dónde debería llegar?

Elisa: Wanda, has hablado de crear una animación a partir de algunas de tus imágenes. Puesto que tus imágenes son conceptuales, ¿qué te impediría generar la imagen directamente? ¿Por qué sigue siendo importante para ti crear esas imágenes como fotógrafa?

Wanda: Me gusta hacer las cosas con mis propias manos. Disfruto pintando los fondos yo misma. No creo que llegara nunca a crearlo todo íntegramente con IA, aunque me hiciera la vida más fácil. La verdad es que, precisamente, haría justo lo contrario y volvería a lo analógico.

Es un poco como cuando se inventó la fotografía y los pintores estaban aterrados ante la idea de dejar de ser necesarios. En cierto modo, la invención de la fotografía los liberó de esa obligación de representar la realidad de forma tan fiel. A partir de ahí surgieron nuevas corrientes artísticas, como el impresionismo, las vanguardias y el arte abstracto. No sé si esa liberación nos llegará también a nosotros, pero espero que lo digital, lo analógico y la IA puedan funcionar como medios distintos y coexistir. Lo analógico ya está viviendo un renacimiento. Incluso yo misma he empezado a experimentar con el colodión húmedo y otras técnicas fotográficas antiguas. Sería estupendo poder usarlo todo en una especie de proyecto de técnicas mixtas: IA, colodión húmedo, tomas digitales y collages que lo mezclen todo.

Elisa: Tania, ¿cómo estás viviendo todo esto en el mundo de la dirección de fotografía?

Tania: En mi caso, no lo estoy viviendo de una forma especialmente drástica, la verdad, porque cada cosa se mueve en un terreno distinto. La realidad virtual, por ejemplo, se usa de forma muy específica en películas, anuncios o vídeos musicales. En el cine independiente, que es donde sigo trabajando, esos presupuestos están fuera de nuestro alcance. Además, los plazos de preparación que exige esa tecnología son enormes. Así que, en el ámbito independiente, todo tiene ya de por sí un punto más artesanal.

Creo que sigue habiendo espacio, porque hay demasiado de lo mismo. La gente se cansa y empieza a buscar alternativas. Quizás sobrevivamos a la IA si recordamos la importancia de ser un poco diferentes, de ser auténticos.

No me gustaría perder nunca el deseo de crear ni el proceso de documentar la historia de una persona. Eso no se puede obtener con una imagen generada, porque la persona que participa no vive ningún recorrido. Para mí, esa es la parte que la tecnología no puede sustituir. Puedo generar preciosas bailarinas, crear una gran fotografía conceptual y hacer una gran película con herramientas de IA. Lo que no puedo generar es el recorrido que todas esas personas han vivido juntas. Esa humanidad no se puede sustituir.

Elisa: ¿Alguien que utilice herramientas de IA podría crear algo tan bueno como lo que creáis vosotros, o incluso mejor?

Tania: Bueno, seguramente sería diferente, porque esa persona no soy yo, ni eres tú. En el fondo, vuelvo a lo que decía antes: nace de ti y estás documentando el recorrido de otra persona. Así que sería diferente.

Wanda: Un buen amigo mío me dijo una vez: «Wanda, la fotografía ha muerto». Mi reacción fue: no, no quiero creer eso. Pero su trabajo siempre había tenido una estética muy plástica, muy artificial. Así que quizás sea cierto para su género y para su estilo. Aun así, hay muchos géneros, como la fotografía documental, la fotografía urbana, la de bodas y, diría que también, el retrato, que necesitan claramente ese elemento humano.

Clive: Hubo un momento en el que pensé que quería que mi trabajo dejara huella, no solo para mí, sino también para las personas que fotografío. A partir de ahí empecé a volcarme de verdad en proyectos que me apasionaban. Quería que mi trabajo fuera lo más auténtico posible. Me ha llevado 10 años llegar hasta aquí, y no voy a negar que ha sido un camino muy duro. A medida que los encargos empezaban a escasear, empecé, en cierto modo, a dar forma a mis propios proyectos. La financiación puede venir de distintos lugares.

Técnico con guantes morados trabaja en el circuito de una cámara Canon sobre una mesa.

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Con un fondo que recuerda a una pintura prerrafaelita, una modelo caracterizada como un hada, con orejas puntiagudas y alas blancas mullidas, se inclina hacia delante, con su larga melena castaña rojiza cayéndole casi hasta las rodillas. Retrato de fantasía tomado por Wanda Martin.

¿Imagen generada por IA? No. Wanda Martin tomó esta imagen de fantasía con una modelo real, maquillaje y elementos de atrezo adecuados. La imagen se imprimió en un soporte de unos dos metros de altura para una exposición. Después, Wanda utilizó una aplicación de AR llamada Artivive para generar una animación basada en la imagen (generada por IA, a la derecha), que los visitantes de la exposición podían ver en un smartphone al apuntar hacia la copia impresa real, como si esta cobrara vida virtualmente.

Elisa: ¿Crees que la IA está volviendo a ampliar el acceso a la fotografía y al cine, un poco como hicieron los smartphones?

Wanda: Mi hermano es diseñador gráfico y también utiliza IA para crear arte conceptual. Me decía que, básicamente, cualquiera puede crear cientos y cientos de imágenes con IA. Ahora bien, al final tienes que saber darle las indicaciones adecuadas y, para elegir una imagen, sigues necesitando entender de iluminación, composición y narrativa.

Por eso, si alguien está empezando, yo le recomendaría usar primero una cámara analógica, aprender qué son la abertura, la velocidad de obturación y la sensibilidad, y después pasar a lo digital. Solo cuando hayas hecho todo ese recorrido y empieces a desarrollar cierta mirada y criterio estético, quizás puedas recurrir a la IA. Para usarla bien, sigues necesitando gusto, una visión clara y una estética propia.

Elisa: Ese proceso de aprender en analógico y pasar después a lo digital es justo el recorrido que hice yo. Sí me preocupa que las generaciones más jóvenes lo miren y piensen que es algo de otra época. Aun así, creo que lo que decías tiene que ver con encontrar tu propia voz. Limitarte a reutilizar lo que han hecho otros para convertirlo en algo nuevo se parece, en cierto modo, a ir a una galería de arte y mirar una obra creada por otra persona. No pasas por ese proceso de extraer ideas, trabajarlas y condensarlas tú misma. Tengo la sensación de que ese camino para encontrar tu voz creativa y tu intuición probablemente va a ser cada vez más difícil de recorrer.

Clive: Hay una palabra que me gustaría traer a la conversación y es «oficio». Al final, todo gira en torno al oficio.

Elisa: Me encanta esa palabra, oficio, porque creo que esa idea de sufrir por el arte no surge de la nada. Creo que todos los que estamos aquí sabemos que es casi como si el arte te hubiera elegido a ti. A partir de ese momento, quedamos ligados a esa forma de vida.

Clive: Hoy contamos con una tecnología extraordinaria en objetivos, y estoy trabajando con las mejores cámaras que he tenido nunca. Aun así, lo importante no es tanto la tecnología como las personas, todo ese capital intelectual que llevamos en la cabeza, nuestra experiencia y nuestros conocimientos, no solo en fotografía o cine, sino también en la vida. También se trata de compartirlo a través de iniciativas como el Young People Programme de Canon.

Wanda: Es importantísimo apoyar a los fotógrafos jóvenes y emergentes para que puedan desarrollar una mirada propia. Al fin y al cabo, eso es algo que la IA no puede replicar.

Tania: Yo también doy clases y cada vez insisto más en esa misma idea, en ayudarles a encontrar una mirada propia, a centrarse en lo que aportan al proceso creativo y en comprender quiénes son realmente. Después, por supuesto, están los fundamentos del oficio y la práctica.

Creo que quienes empiezan en el sector tienen una curiosidad innata. Lo analógico, por ejemplo, les resulta interesante porque todo el mundo está haciendo otra cosa. Así que supongo que se trata de mantener viva esa chispa.

Modelo con chaqueta negra y falda plisada delante de un fondo pintado con un paisaje. Fotografía de moda tomada por Wanda Martin.

A Wanda le gusta añadir toques pictóricos, como el fondo pintado a mano que aparece aquí, incluso en sesiones de moda relativamente sencillas. Sin embargo, tanto esos elementos como sus modelos tienen que ser reales y no estar generados por IA. Como ella explica: «Tienen que conservar ese componente humano. Siempre me ha gustado introducir un pequeño toque rock and roll o de subcultura. Al elegir modelos, me suelo fijar en perfiles con carácter, como un músico punk al que le falta un diente, ese tipo de cosas. Sin duda, mi casting tiende hacia ese componente documental, y creo que es algo importante». En cambio, no tiene reparos en utilizar la IA para cosas que no serían posibles en el mundo físico, como el vídeo generado por IA de la derecha, basado en una primera fotografía posada.

¿A los profesionales les ilusiona la IA o les preocupa?

Elisa: Si hubiera un barómetro que fuera desde la ilusión hasta la preocupación por la IA y por el rumbo al que nos está llevando, ¿dónde te situarías personalmente?

Clive: Creo que estoy en un punto intermedio, quizás inclinándome ligeramente hacia el lado positivo, aunque no me sitúo del todo en ese extremo. No soy un escéptico acérrimo, porque suelo adoptar pronto las nuevas tecnologías. Me encantan. Aunque no llego a tanto con la IA generativa. En un proyecto se me ocurrió usar IA generativa en lugar de un plató de producción virtual. Mis compañeros me advirtieron que estaría utilizando propiedad intelectual de otras personas, y ahí entendí que no era correcto. Ya no puedo hacerlo. Es inmoral.

En cierto modo, el mal ya está hecho. No sé si realmente podemos luchar contra ello. Aun así, no debemos rendirnos, y una forma de hacerlo es no firmar contratos que permitan un uso ilimitado de nuestras imágenes. No entregues tu trabajo a la IA. Por supuesto, si no lo haces, puede que no consigas ese encargo. Entiendo que, si tienes una familia que alimentar, la decisión no es tan sencilla. Es posible que foros, podcasts, seminarios web o cualquier otro formato puedan ayudar a explicar mejor las implicaciones legales y contractuales de todo esto.

Me ha pasado muchas veces, sobre todo en publicidad. Seguro que lo has visto alguna vez, «uso ilimitado a perpetuidad». Si alguna vez te encuentras con eso, no lo firmes. Ahora, con la IA, lo disfrazan de «contratación». Evidentemente, no es una contratación. Son las grandes tecnológicas absorbiéndolo todo.

Al final, la IA acabará devorándose a sí misma, porque generará todo este contenido, después volverá a alimentarse de él y, no sé, quizás termine convirtiéndose en una especie de lodo.

Tania: Si hablamos de costes, creo que se sigue gastando el mismo presupuesto, solo que en otras partes. Pienso, por ejemplo, en Unreal Engine, uno de los grandes motores de la producción virtual y cuyos costes son muy elevados. A eso se suma toda la preparación previa, que puede llevar de uno a tres meses. Al final, no tengo nada claro dónde está realmente el ahorro.

Elisa: Creo que, en este caso, hay una diferencia entre la fotografía y la dirección de fotografía. En fotografía, la IA ha hecho desaparecer muchos encargos en muy poco tiempo.

Wanda: Sí, estoy de acuerdo contigo, por desgracia es así. No obstante, Clive tenía razón, porque también nos da más libertad y más tiempo para experimentar y trabajar en proyectos personales y conceptuales. Yo diría que también estoy en un punto intermedio y sigo teniendo mucha curiosidad. Estoy intentando aprender a usar la IA y verla como un nuevo medio que puedo combinar con tomas analógicas y digitales.

Niño pequeño sentado a una mesa de fiesta en tonos azules, con globos de colores y una guirnalda con la inscripción «happy birthday» al fondo. A su alrededor hay escombros y edificios en ruinas, y en la imagen también se ve a otras personas con una carretilla, picos y otras herramientas. Retrato de fantasía tomado por Elisa Iannacone con una cámara Canon EOS R5 C y un objetivo Canon RF 24-70mm F2.8L IS USM.

De nuevo, esta imagen no está generada por IA. Esta sobrecogedora escena pertenece a la serie «Hope in the Rubble» de Elisa Iannacone, desarrollada en Siria y Ucrania. El 6 de febrero de 2023, explica, un terremoto de magnitud 7,8 sacudió el sur de Turquía y el norte de Siria, dejando un rastro de destrucción en una región ya castigada de por sí tras años de conflicto. Para un niño que justo cumplía años ese día, la alegría de celebrar su cumpleaños se mezcla con «la tristeza y la incertidumbre de una tragedia que cambió las vidas de todos en su entorno», como él mismo lo describe. Como subraya Elisa, lo que busca captar es la historia, no solo la imagen: «La parte insustituible de la creación de imágenes es el elemento humano». Imagen tomada con una cámara Canon EOS R5 C y un objetivo Canon RF 24-70mm F2.8L IS USM a 38 mm, con una configuración de exposición de 1/200 s a f/9 e ISO 250. © Elisa Iannacone

Retrato en blanco y negro tomado con poca luz de un bailarín y una bailarina: él apoya la barbilla en el hombro de ella desde atrás mientras le besa la mejilla. Imagen tomada por Clive Booth con una cámara Canon EOS R5 Mark II y un objetivo Canon RF 50mm F1.2L USM.

«Tenemos que adaptarnos», afirma Clive. «Tenemos que reinventarnos, encontrar nuevas formas de vivir de nuestro trabajo y mantener viva nuestra identidad como artistas». En mi caso, me he volcado más en la autenticidad. Sé que es una palabra que probablemente se usa demasiado, pero estos retratos muestran personas reales, muchas veces con dolor, con lágrimas o que dejan ver lo que están viviendo en ese momento. No quiero que se me malinterprete, pero son momentos muy hermosos de fotografiar. Lo importante es la historia que cuentan». Imagen tomada con una cámara Canon EOS R5 Mark II y un objetivo Canon RF 50mm F1.2L USM, con una configuración de exposición de 1/100 s a f/1,4 e ISO 3200. © Clive Booth

La visión de los profesionales sobre el futuro de la IA

Elisa: Para terminar, ¿qué es lo que más os preocupa y qué es lo que más os ilusiona?

Wanda: Bueno, me da miedo que muchos profesionales del entorno creativo vayan a ser sustituidos por la IA, y que yo también tenga menos trabajo. Aun así, me ilusionan las posibilidades que ofrece y todo el tiempo que puede liberarme al agilizar ciertos procesos.

Tania: Lo que me preocupa es que se pierda autenticidad en la creatividad y que todo se transforme en material genérico. Lo veo, me resisto a ello y solo espero que otras personas también se resistan. Me interesa ver hasta dónde puede llegar la IA en la posproducción fotográfica, pero yo voy a seguir saliendo con mi cámara. Al final, serán proyectos que me apasionan, y eso es lo que me va a impulsar a seguir trabajando.

Clive: Me preocupa mucho que se robe el trabajo de la gente. No creo que pueda llamarse de otra manera. Estos motores se dedican a rastrear la web en busca de nuestro trabajo. También me preocupa el futuro de muchos empleos, por ejemplo, en el mundo de los modelos, porque creo que probablemente va a sufrir un golpe muy duro. Aun así, de cara al futuro, soy optimista. Cuando veo avances que van llegando poco a poco, como la mejora de la reducción de ruido o una realidad virtual cada vez más accesible, sí que me entusiasma. Quién sabe adónde puede llevarnos la IA. Intento verla con más optimismo que pesimismo. Creo que, hasta cierto punto, deberíamos aceptarla, pero sin perder de vista la realidad de lo que la hace posible y los sacrificios que implica.

  1. Adobe, Lightroom y Photoshop son marcas comerciales o marcas registradas de Adobe en Estados Unidos y otros países.
  2. También hay otras herramientas de reducción de ruido y mejora de imagen basadas en IA computacional. La herramienta Neural Network Image Processing Tool, disponible mediante suscripción en el software Digital Photo Professional de Canon y online en image.canon, puede reducir de forma inteligente el ruido, los dientes de sierra, el muaré y los colores falsos, analizando el contenido de la imagen y preservando la autenticidad de la toma original. La revolucionaria tecnología Neural Network Image Processing Tool de Canon puede duplicar la resolución de una imagen con resultados mucho más realistas que el escalado convencional. Esta herramienta también funciona mediante suscripción, pero no supone ningún coste adicional si ya tienes contratada la herramienta Neural Network Processing Tool.

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