Es curioso que donde Raïs apunta que el método híbrido ha hecho de su fotografía algo más «cinematográfico», Joachim comenta que le encanta el toque fotográfico que logran sus vídeos con los objetivos híbridos de Canon a aberturas amplias. «En vídeo», apunta, «no solía ir más allá de f/2 porque en movimiento, por lo general, no confío en que el enfoque se quede donde quiero que se quede». Con menos profundidad de campo a aberturas más amplias, los sujetos que se mueven se salen del enfoque muy fácilmente. «Y con los estilos de rodaje de hoy en día, repletos de movimientos rápidos de cámara, siempre resulta muy complicado. Pero me gusta ese aspecto fotográfico que logras con un objetivo f/1,4, y con el RF 50mm F1.4L VCM acudo mucho más al f/1,4 para conseguir un fondo suave y agradable». Todo esto lo puede hacer porque sabe que su cámara con este objetivo puede realizar un seguimiento del sujeto y mantenerlo enfocado sin problemas. «En vídeo siempre hay movimiento, que se encarga de aportar esa separación adicional entre el sujeto y el fondo; pero cuando abres a f/1,4 obtienes esa separación "fotográfica" sin necesidad de movimiento».
En cuanto a los estilos de disparo/grabación modernos, tanto Joachim como Raïs destacan la versatilidad de los objetivos híbridos de Canon, capaces de ofrecer un vídeo pulido y fluido, y de poner en práctica el estilo de corte más rudo, tan de moda últimamente. «Para las redes sociales nos centramos en ediciones más "modernas" y llamativas», comenta Joachim, «pero para los clientes suele ser algo más lento, más estable y más pulido. La flexibilidad está genial, pero depende del cliente. Si quiere añadir algo más de lo que solemos añadir como extras, lo hablamos claramente para saber el estilo que está buscando».
Raïs comenta que, en la mayoría de las bodas, incluye un clip rodado con un estilo deliberadamente inestable, tipo «run‑and‑gun», porque así se capta la emoción auténtica del momento. «Mucho de lo que captas pasa antes de que lo hagas. Es la interacción que tienes con la pareja y la que se tiene la pareja en sí. Si están bien a gusto y son ellos mismos, se nota en una foto, aún más si es en vídeo. Siempre le digo a mis novios que los voy a hacer reír. Lo hago divertido, nos ponemos a crear de un lado a otro y en general se lo pasan genial... y eso se nota. Esos son los clips que nos gusta incluir... y a ellos les encanta. Pero también incluimos clips muy cuidados, como algunos con tomas a cámara lenta. Por lo general les damos uno de cada; así tienen algo superprofesional y también algo muy divertido que capta el momento».