El papel de la psicología en una sesión de fotografía con familias

La fotógrafa profesional de retratos familiares Helen Bartlett habla con franqueza sobre la realidad de fotografiar familias y explica por qué la forma de conectar con las personas es una herramienta imprescindible en este oficio.
Retrato en blanco y negro de una niña pequeña con la boca muy abierta mirando directamente una gran pompa de jabón en una varita. Imagen tomada por Helen Bartlett con una cámara Canon EOS R6 Mark III.

«Fotografiar familias es lo más divertido que puedes hacer con una cámara», afirma Helen Bartlett, tras más de 20 años de experiencia fotografiando a niños y sus padres. Sigue leyendo para descubrir cómo la capacidad de conectar con las personas puede elevar tus fotografías a otro nivel. Imagen tomada con una cámara Canon EOS R6 Mark III y un objetivo Canon RF 50mm F1.2L USM a 50 mm, con una configuración de exposición de 1/2500 s a f/2 e ISO 200. © Helen Bartlett

La fotografía de retrato es un género fascinante en el que la técnica con la cámara es solo una parte de la historia y la capacidad de conectar con las personas resulta igual de importante. Hoy quiero adentrarme en la psicología de una sesión familiar y compartir algunos consejos e ideas que te ayuden a la hora de fotografiar niños y familias.

La fotografía de retratos es, sobre todo, una colaboración, puede ser con niños que te abren las puertas de su mundo mientras haces fotos o con adultos que te encargan una sesión en familia. Es un proceso en el que se pide permiso, se concede y se trabaja de manera conjunta para lograr el mejor resultado. Puede que busquemos cosas distintas: si estoy fotografiando a un niño pequeño, mi objetivo es lograr un retrato precioso y auténtico, mientras que el suyo es ganarme al Uno. Estamos juntos en ese proceso, nos comunicamos, nos divertimos, y ahí es donde surge la magia.

Retrato de la fotógrafa profesional británica de retratos familiares y embajadora de Canon Helen Bartlett.
Helen Bartlett se ha hecho muy conocida entre sus clientes, tanto en Londres, su ciudad, como en otros lugares del mundo, por fotografías de familia en blanco y negro que no se limitan a captar el momento, sino que refleja también su emoción más auténtica.

Aquí comparte seis pasos para conseguir mejores fotografías familiares, más allá de la técnica fotográfica.
Retrato en blanco y negro de un padre y su hija observando un pequeño insecto que camina por el dedo meñique del padre. Imagen tomada por Helen Bartlett con una cámara Canon EOS R5.

Gran parte de la fotografía familiar depende de la capacidad de conectar con las personas y conseguir que mis clientes se relajen, de modo que sus vidas se reflejen con la mayor autenticidad. Imagen tomada con una cámara Canon EOS R5 y un objetivo Canon RF 50mm F1.2L USM a 50 mm, con una configuración de exposición de 1/80 s a f/1,4 e ISO 100. © Helen Bartlett

Retrato en blanco y negro de dos niñas pequeñas sentadas en el césped de un parque. Una hace una mueca divertida para asustar a la otra, que mira hacia otro lado. Imagen tomada por Helen Bartlett con una cámara Canon EOS R5.

Las mejores fotografías familiares cuentan historias. Me encantan momentos como este, que dicen muchísimo sobre estas hermanas y la maravillosa relación que comparten. Imagen tomada con una cámara Canon EOS R5 y un objetivo Canon RF 50mm F1.2L USM a 50 mm, con una configuración de exposición de 1/800 s a f/1,2 e ISO 1250. © Helen Bartlett

Creo de verdad que, si decides dedicarte a la fotografía familiar, es importante que te guste la gente, porque es un género que gira en torno a la empatía. Los niños son maravillosos, inspiradores y rebosan alegría, pero también pueden poner a prueba tu paciencia y llevarte la contraria durante toda la sesión: basta con pedirle a un niño de dos años algo concreto para que haga justo lo contrario. No obstante, eso es precisamente lo que me gusta. La imprevisibilidad de este tipo de retrato es lo que lo hace tan divertido y, con los años, he desarrollado muy buenas técnicas para sacar lo mejor de las personas sin perder la espontaneidad, que es lo que da lugar a fotografías que de verdad tienen un significado.

Retrato en blanco y negro de un niño pequeño de pelo rizado mirando directamente a la cámara. Imagen tomada por Helen Bartlett con una cámara Canon EOS R5.

Me esfuerzo mucho por crear una conexión con los niños, a menudo agachándome para ponerme a su altura y poder charlar con ellos. Me intereso por sus juegos y sus opiniones, y ese interés acaba dando lugar a retratos maravillosos. Imagen tomada con una cámara Canon EOS R5 y un objetivo Canon RF 50mm F1.2L USM a 50 mm, con una configuración de exposición de 1/1250 s a f/1,8 e ISO 500. © Helen Bartlett

Paso 1: Gánate la confianza de tus clientes

Generar confianza es esencial en la fotografía familiar y eso es algo que trabajo desde el primer contacto con mis clientes. Mi web y, sobre todo, mi blog están pensados para transmitir seguridad. Llevo 23 años dedicándome a la fotografía familiar y he realizado miles de sesiones con todo tipo de familias, en casas grandes y pequeñas, con niños pequeños y con adolescentes. Conmigo están en buenas manos.

Cuando llego, empiezo enseguida a crear un ambiente en el que todos se sientan a gusto. Al fin y al cabo, soy una desconocida que entra en su casa, y generar confianza es esencial. Todo lo que hago está pensado para mostrar respeto hacia ellos, por su hogar y por su espacio personal, así los puedo ir conociendo poco a poco.

Retrato en blanco y negro de un niño pequeño mirando un grillo sobre su dedo. Imagen tomada por Helen Bartlett con una cámara Canon EOS R5 Mark II.

Observar cómo los niños se relacionan con el mundo que los rodea es fascinante. A veces propongo actividades y, otras, me dejo llevar por lo que surge con cada niño. Imagen tomada con una cámara Canon EOS R5 Mark II y un objetivo Canon RF 50mm F1.2L USM a 50 mm, con una configuración de exposición de 1/2000 s a f/5,6 e ISO 1000. © Helen Bartlett

Retrato en blanco y negro de una madre sosteniendo boca abajo a su bebé, que se ríe a carcajadas. Imagen tomada por Helen Bartlett con una cámara Canon EOS R.

Los bebés dan muchísimo juego delante de la cámara. Adaptarse a sus rutinas de tomas y siestas ayuda a que la sesión salga bien. Imagen tomada con una cámara Canon EOS R (a la que ahora sucede la EOS R6 Mark III) y un objetivo Canon RF 35mm F1.8 MACRO IS STM a 35 mm, con una configuración de exposición de 1/1000 s a f/1,8 e ISO 1600. © Helen Bartlett

Paso 2: Crea una conexión con los niños

Busco a mi alrededor pistas sobre las personas con las que voy a trabajar, puntos de conexión que nos permitan crear un vínculo. Pueden ser fotografías colgadas en la pared, señales de aficiones o intereses y cualquier detalle que me sirva para hacerles una pregunta. Me intereso por su casa, por lo que más les gusta de la zona, y también por el trabajo y los intereses de sus padres. Normalmente empiezo charlando con los padres y así doy tiempo a los niños para que se acostumbren a mí.

Cuando hablo con los más pequeños, me pongo a su altura: me agacho para presentarme y que nuestras caras queden al mismo nivel. No quiero intimidarlos. Si están sentados a la mesa o en una trona cuando llego, procuro no interponerme entre ellos y sus padres. Los niños se acercarán a saludar cuando estén preparados, en ocasiones pueden ser muy tímidos con la gente que no conocen. Otros, en cambio, me agarran de la mano nada más entrar en casa, deseando enseñarme sus juguetes o pedirme que les cuente un cuento. Me dejo llevar, tomo como referencia la conversación y el lenguaje corporal, y me adapto en consecuencia.

Si los niños son extrovertidos y tienen ganas de que les hagan fotos, me dejo llevar por sus ideas y su entusiasmo. Quiero que disfruten al máximo y aprovechar todas las oportunidades que surjan. Algunos niños rebosan energía a primera hora y se van cansando conforme avanza la mañana. Otros son tímidos y necesitan tiempo para sentir confianza. En esos casos, intento salir al exterior desde el principio, porque tener espacio para correr ayuda mucho con los niños más tímidos y así no sienten que se está invadiendo su espacio.

Retrato en blanco y negro de un padre y su hijo señalando a la cámara desde el interior de un frondoso arbusto. Imagen tomada por Helen Bartlett con una cámara Canon EOS R3.

A menudo, los adultos vienen pensando que tendrán que estar pendientes de cómo posar en cada foto. Cuando se sienten libres para divertirse y jugar con sus hijos a los juegos que más les gustan, las expresiones surgen solas. Imagen tomada con una cámara Canon EOS R3 y un objetivo Canon RF 35mm F1.8 MACRO IS STM a 35 mm, con una configuración de exposición de 1/500 s a f/1,8 e ISO 200. © Helen Bartlett

Retrato en blanco y negro de una niña jugando al tenis, sacando la pelota por encima de la red, realizado en exposición múltiple por Helen Bartlett con una cámara Canon EOS R5 Mark II.

Al trabajar con adolescentes es especialmente importante tener en cuenta sus aficiones e intereses. Me encanta pensar que estas imágenes les recordarán qué era importante para ellos cuando, dentro de unos años, miren atrás. Imagen tomada con una cámara Canon EOS R5 Mark II (con exposición múltiple en cámara) y un objetivo Canon RF 24-70mm F2.8L IS USM a 43 mm, con una configuración de exposición de 1/2500 s a f/2,8 e ISO 250. © Helen Bartlett

Paso 3: Recurre a actividades para crear fotografías con valor emocional

Las actividades ayudan mucho al fotografiar niños, porque se olvidan rápidamente de la cámara en cuanto alguien los lanza por los aires o empiezan a jugar al escondite. Esta estrategia también viene muy bien cuando un niño pone la típica «sonrisa para la foto». Busco expresiones naturales y sonrisas auténticas, así que tengo que dejar atrás esa fase de muecas. He comprobado que, si llamo la atención sobre una sonrisa forzada, normalmente la cosa empeora, aunque a veces sí que tengo que pedir a los niños, o incluso a los adultos, que dejen de sacar la lengua. Cuando las personas interactúan o se ríen, las expresiones suelen surgir solas.

Retrato de perfil en blanco y negro de un niño pequeño con el fondo desenfocado. Imagen tomada por Helen Bartlett con una cámara Canon EOS R5 Mark II.

El objetivo RF 50mm F1.2L es mi favorito. Su óptica es extraordinaria y me permite acercarme a las personas que fotografío para crear imágenes con verdadero valor emocional. Imagen tomada con una cámara Canon EOS R5 Mark II y un objetivo Canon RF 50mm F1.2L USM a 50 mm, con una configuración de exposición de 1/1600 s a f/1,4 e ISO 1600. © Helen Bartlett

Retrato en blanco y negro con barrido de dos niños en un tiovivo. Imagen tomada por Helen Bartlett con una cámara Canon EOS R6 Mark III.

Me encanta la flexibilidad del objetivo híbrido Canon RF 24-105mm F2.8L IS USM Z. Imagen tomada con una cámara Canon EOS R6 Mark III y un objetivo Canon RF 24-105mm F2.8L IS USM Z a 24 mm, con una configuración de exposición de 1/20 s a f/8 e ISO 100. © Helen Bartlett

Paso 4: Elige el objetivo adecuado para entablar una conversación

La interacción con los niños también influye a la hora de elegir el objetivo. Me gusta trabajar a una distancia que me permita conversar con ellos, así que elijo objetivos con una distancia de enfoque mínima no demasiado larga. Quiero sentarme en el suelo y jugar mientras hago fotos, sin tener que alejarme casi dos metros.

Entre mis favoritos se incluyen el objetivo Canon RF 50mm F1.2L, con una distancia mínima de enfoque de 0,4 m, el objetivo Canon RF 35mm F1.4L VCM, con una distancia mínima de enfoque de 0,28 m, y el objetivo Canon RF 24-105mm F2.8, que también ofrece una distancia mínima de enfoque de 0,28 m en todo el recorrido del zoom. Esto significa que puedo estar hablando de Peppa Pig mientras hago fotos y así consigo esas expresiones genuinas que solo aparecen cuando la conversación fluye de verdad.

Retrato en blanco y negro tomado con gran angular de cuatro miembros de una familia saltando en el aire en una playa, con nubes al fondo. Imagen tomada por Helen Bartlett con una cámara Canon EOS R5.

Hay familias que encuentran la diversión allá donde van. A otras les vienen bien unas cuantas ideas y una orientación discreta. Imagen tomada con una cámara Canon EOS R5 y un objetivo Canon RF 24-70mm F2.8L IS USM a 28 mm, con una configuración de exposición de 1/1000 s a f/8 e ISO 200. © Helen Bartlett

Retrato en blanco y negro de una niña soplando confeti desde la palma de su mano. Imagen tomada por Helen Bartlett con una cámara Canon EOS R5 Mark II.

Cuando trabajas con niños, en una misma mañana pueden darse momentos de todo tipo. Conocer sus rutinas con antelación ayuda a elegir bien los tiempos. Imagen tomada con una cámara Canon EOS R5 Mark II y un objetivo Canon RF 50mm F1.2L USM a 50 mm, con una configuración de exposición de 1/2500 s a f/2 e ISO 800. © Helen Bartlett

Paso 5: Comprende las necesidades de los niños: sus estados de ánimo y sus rutinas

Una de las cosas más maravillosas de trabajar con niños es que son directos en todo momento. Te dirán si se lo están pasando bien, si tienen hambre o si se aburren, y eso te permite adaptarte a sus intereses y a su nivel de energía. Antes de la sesión, intento hacerme una idea de los tiempos preguntando a los clientes por las rutinas de sus hijos. Si suelen dormir la siesta o tomar algo a media mañana, conviene tenerlo en cuenta para organizarse.

Normalmente resto unos 30 minutos a las estimaciones de los padres, porque el día de la sesión es intenso y emocionante. Si un niño pequeño suele cansarse y echarse la siesta sobre las doce y media, cuento con que el cansancio aparezca ya hacia mediodía. Conviene planificar estas cosas con antelación para que el día salga bien.

A lo largo de la jornada habrá momentos de más energía y otros más tranquilos, y eso funciona muy bien en las fotos. Me gusta combinar instantes llenos de entusiasmo y vitalidad con otros de calma. También empleo el tono de voz para rebajar la energía o para animar el ambiente cuando hace falta y actividades como leer un cuento en familia son una forma estupenda de volver a la calma después de saltar en la cama. A menudo se pasa por alto el poder del lenguaje corporal y del tono de voz para gestionar la energía de una habitación.

Retrato en blanco y negro, tomado desde un ángulo elevado, de dos niños abrazados. Imagen tomada por Helen Bartlett con una cámara Canon EOS R5.

Hago todo lo posible por integrarme en la escena para que los niños olviden que estoy allí y se comporten con naturalidad. Los momentos de calma al final de una sesión suelen dar lugar a algunas de las imágenes más especiales. Imagen tomada con una cámara Canon EOS R5 y un objetivo Canon RF 35mm F1.8 MACRO IS STM a 35 mm, con una configuración de exposición de 1/125 s a f/2,5 e ISO 2000. © Helen Bartlett

Retrato familiar en blanco y negro, con gran angular y a contraluz, de una familia de cuatro miembros de pie bajo un árbol, realizado por Helen Bartlett con una cámara Canon EOS R5 Mark II.

Mi objetivo es crear fotografías hermosas que la familia quiera conservar siempre y que disfruten al máximo durante la sesión. Imagen tomada con una cámara Canon EOS R5 Mark II y un objetivo Canon RF 50mm F1.2L USM a 50 mm, con una configuración de exposición de 1/1000 s a f/4 e ISO 800. © Helen Bartlett

Paso 6: Dirige la sesión para obtener los mejores resultados

Los niños se dejarán guiar por los adultos que los rodean, y los adultos se dejarán guiar por mí. Si yo mantengo la calma, los padres no se pondrán nerviosos. Si los padres lo pasan bien, los niños también disfrutan. Incluso si hay una rabieta, y cuando trabajas con niños pequeños puede pasar en cualquier momento, si como fotógrafos mantenemos la calma, normalmente se resuelve enseguida. Ante la duda, una galleta de chocolate y un cuento pueden hacer mucho para devolver el equilibrio a los niños.

La fotografía de retrato se basa en la conexión, ese vínculo que se crea entre el fotógrafo y la persona fotografiada. Al fotografiar familias, a veces esa conexión es muy consciente: hay contacto visual y todos tienen muy presente la cámara. Otras veces, la familia se olvida de la cámara, se entrega a un juego o una actividad y todos se sumergen por completo en lo que estén haciendo juntos. Llegar a ese punto, a ese momento en el que pueden olvidarse de la cámara, exige un enorme acto de confianza.

Mi trabajo consiste en ganarme esa confianza rápidamente, hacer que las personas que fotografío se sientan cómodas y permitir que se muestren tal como son ante el objetivo. Quiero contar su historia tal como es y devolverles esa confianza en forma de imágenes que les emocionen. Es un verdadero privilegio, y espero que estas reflexiones te den nuevas ideas y técnicas para fotografiar a esas personas a las que aprecias.

«Es una ilusión pensar que las fotos se hacen con la cámara… Se hacen con los ojos, con el corazón y con la cabeza». Cartier-Bresson

Written by Helen Bartlett, Canon Ambassador
Visita su web aquí: Inicio

Artículos relacionados

Consejos para la fotografía familiar

Descubre cómo la embajadora de Canon Helen Bartlett se apasionó por la fotografía familiar.

Sugerencias para la fotografía en blanco y negro

Tres fotógrafos revelan por qué disparan en blanco y negro, así como sus sugerencias y técnicas para el proceso.

Conversaciones: cuando los documentales y los retratos se unen

Cuatro profesionales analizan cómo se solapan los dos géneros y el equipo del sistema EOS R que les ayuda a conseguir siempre la toma perfecta.

Los mejores objetivos para la fotografía de retratos

Guia Besana, Félicia Sisco, Helen Bartlett, James Musselwhite y Ilvy Njiokiktjien nos hablan de sus objetivos profesionales favoritos para la fotografía de retratos.

Consigue el boletín

Haz clic aquí para disfrutar de historias inspiradoras e interesantes noticias de Canon Europe Pro