Los clics compartidos por la comunidad llevan Citizens of the Reef a todo el mundo.

5 min
•
Un buceador nada bajo el agua junto a un vibrante arrecife de coral, realizando fotografías con una cámara sujeta a una empuñadura.

«¡Vamos a mil por hora!» dice Kelly Powell, responsable de participación en Citizens of the Reef. Pero, sinceramente, eso es quedarse cortos. Porque apenas han pasado unos años desde que capturaron, etiquetaron y analizaron las primeras imágenes de los arrecifes, y hoy ya están creciendo para llegar a todo el mundo… y la sensación de urgencia es palpable.

En los seis meses transcurridos desde que los compañeros de Canon se incorporaron al programa, utilizando su plataforma específica para revisar y clasificar imágenes de corales, Citizens of the Reef ha ampliado sus operaciones tanto al Mar Rojo como a una zona conocida como el «Triángulo de Coral». Se trata de un enorme punto clave para la biodiversidad que abarca seis países en el Pacífico occidental y el océano Índico, y que alberga el 76 % de las especies de coral del mundo. «Llevamos a cabo nuestro primer censo piloto en Indonesia, Malasia y Filipinas», explica Kelly. «Ahora mismo estamos en plena fase de análisis, trabajando para entregar datos concretos sobre los arrecifes a los responsables locales».

Todo esto ha sido posible gracias a una combinación extraordinaria de personas comprometidas, ciencia y tecnología. En la Gran Barrera de Coral, una cooperativa local australiana formada por los pueblos Yirrganydji y Gunggandji (Guardacostas de las Primeras Naciones), junto con biólogos marinos y operadores de buceo, se encarga de la fase subacuática, lo que permite el acceso diario a las aguas y la captura de imágenes. Para estas personas, una Gran Barrera de Coral próspera representa su hogar, su vida y su medio de subsistencia.

Desde aquí, Citizens of the Reef supervisa la fase tecnológica y de análisis, recopilando los datos en un solo lugar y dándoles una forma que pueda ser utilizada por todos los que comparten su deseo de proteger los arrecifes. Entre estos voluntarios apasionados de todo el mundo se encuentran nuestros compañeros de Canon, cuyos miles de clics están poniendo a prueba la plataforma del Great Reef Census .

Unos estudiantes con uniforme escolar están sentados en gradas, trabajando con portátiles en los que se ven imágenes de arrecifes de coral.
Un equipo de buceadores con camisetas a juego de Citizens of the Reef posa con cámaras sumergibles en un barco.

Así que, naturalmente, el siguiente paso es reunir todo lo que han aprendido, diseñado y por lo que han trabajado tan duro… y llevarlo a todo el mundo. «Tenemos el Great Reef Census y la Reef Cooperative, que se han puesto a prueba durante seis años en Australia», explica Kelly. «Así que ahora es el momento de expandirlo a escala internacional. Hay muchísimas pequeñas organizaciones de conservación de arrecifes por todo el mundo, así que nuestro objetivo es reunirlas a todas, aprovechar los puntos fuertes de cada una y generar un impacto mayor.

Y aunque esto parezca una tarea enorme y abrumadora para una iniciativa tan joven (sobre todo cuando sabes que el equipo central de Citizens of the Reef está formado por tan solo once personas), sus seis años de trabajo en Australia han sido todo un éxito. Los datos que recopilaron los voluntarios a través del Great Reef Census, por ejemplo, eran de una calidad tan alta que —junto con su modelo operativo de bajo coste basado en la IA— han llamado la atención del mundo entero.

«Históricamente, la ciencia ciudadana nunca se ha considerado fiable», explica Kelly. «Por eso, a nuestro equipo le llevó años ganarse credibilidad, sobre todo en la Gran Barrera de Coral, pero al final la gente empezó a usar nuestros datos, y luego también el Gobierno. Al final, se publicaron artículos que demostraban la precisión de nuestros datos en comparación con los de un científico experto y, de repente, todo cambió».

Su objetivo es contar con una comunidad de un millón de Citizens of the Reef, cada uno con diferentes funciones y responsabilidades, con el censo como eje central: generar datos increíbles que ayuden a orientar las acciones de los gestores de los arrecifes y los científicos. «Ahora mismo hay gente de todo el mundo participando en el censo (en más de 1250 lugares). ¡Están en sitios en los que ni siquiera te imaginarías que se preocuparan por los arrecifes tropicales!». Esta comunidad global, incluso en los lugares más insospechados, es probablemente el mayor indicador de hasta qué punto la situación de los arrecifes de coral ha calado en la conciencia pública.

Un grupo de conservacionistas sonrientes posa en la cubierta de un barco. Sostienen una pancarta azul en la que se lee «The Great Reef Census».

«Lo que el año pasado nos llevó diez meses, este año nos ha llevado menos de tres», añade. «De hecho, los tres mejores analistas de imágenes voluntarios de Canon están entre los mejores a nivel internacional: ¡Kerry, de Londres, es el número dos del mundo; Bruno, de Francia, el número siete; y Paolo, de Lisboa, el número quince! Su volumen de trabajo y su precisión los sitúan al nivel de científicos ciudadanos expertos. Por eso nuestras colaboraciones con grandes empresas como Canon son tan importantes para procesar estos datos lo más rápido posible».

Y al expandir la iniciativa a nivel mundial, este ejército de científicos ciudadanos internacionales será clave para proporcionar datos nuevos, precisos y frecuentes que alimenten su creciente red de programas internacionales de restauración y protección. Y parece que esto va a ser aún más fácil. «¡Acabamos de recibir financiación para convertir el Great Reef Census en una app!», dice Kelly, emocionada. «Esperamos gamificar el concepto para que llegue a más gente aún, lo cual será genial».

Los arrecifes están sometidos a una presión cada vez mayor debido al calentamiento de los mares, la decoloración y un fuerte fenómeno de El Niño en el Pacífico tropical que se prevé que se prolongue hasta el otoño de 2027, así que está claro que ahora es el momento perfecto para expandir nuestro papel a nivel mundial. Con proyectos piloto en marcha en Hawái, el Mar Rojo y el Triángulo de Coral («con planes futuros para el Caribe»), además de un número cada vez mayor de científicos ciudadanos que usan la plataforma Great Reef Census por todo el mundo, parece inevitable que Citizens of the Reef se convierta en un nombre muy conocido en poco tiempo. Pero Kelly y el equipo tienen la mirada puesta firmemente en la gente y en el plan. «Una vez que tengamos la infraestructura lista, los siguientes pasos serán ver cómo colaboramos estrechamente con las comunidades, las organizaciones y los científicos para que esto sea un gran éxito». Porque cada ciudadano tiene un papel que desempeñar, ya sea junto al mar o lejos de él.

Contribuimos a la protección del mundo invisible de los corales Sigue el progreso de nuestro trabajo aquí.

Relacionado