La impresión monocromática es lo que mueve el mundo

5 min
Una pila de hojas sujetas con clips tipo bulldog.

Pasa desapercibida.

Diagramas, números de serie, avisos legales. Etiquetas, códigos de barras e índices. Pasamos las páginas, echamos un vistazo a esa letra negra que nos resulta tan familiar, pero todo eso nos parece tan corriente, tan normal. La verdad es que no le prestamos ninguna atención, y mucho menos nos maravillamos ante su omnipresencia. Es muy importantes, pero no nos damos cuenta. Damos por sentada la impresión monocromática porque es, y siempre ha sido, algo habitual. Así que, tomémonos un momento para pensar en todos esos lugares donde la impresión en blanco y negro está presente, de forma discreta pero poderosa, en nuestro mundo…

La encontramos donde aprendemos

Esto es bastante obvio si piensas en los antiguos libros de texto y los libros de lectura del colegio. ¿Pero qué hay de los folletos? ¿Y las hojas para colorear y practicar la caligrafía? ¿Y las notas de los profesores? Piensa en cuántos niños se han sentado frente a un examen impreso. Y en cuántos carteles sencillos, impresos en blanco y negro, hay en las paredes y puertas de todo el edificio. Los colegios se están digitalizando cada vez más, pero en sus oficinas sigue habiendo mucho papeleo y las mochilas escolares siguen llenas de material impreso. Además, es importante decir que, a pesar de todos los avances, los libros impresos siguen demostrando su eficacia. De hecho, en un estudio reciente se descubrió que, al leer en papel, se adquiere una compresión más profunda y se recupera información más rápido que cuando se lee en pantallas.

Los temas legales

Los procedimientos judiciales y el papeleo van de la mano, ¿verdad? En casi todas las series de abogados, ahí están: un montón de pilas de papeles, que sirven como un claro indicador visual de lo largo y complejo que es un caso. Dicho esto, la vida real no es tan diferente: aunque la digitalización y la presentación electrónica de expedientes judiciales son cada vez más habituales, sigue habiendo una enorme cantidad de material impreso en los procedimientos legales. Curiosamente, la seguridad tiene mucho que ver en esto, ¡ya que cierta información se considera demasiado sensible como para digitalizarla! Del mismo modo, todavía hay algunos tipos de documentación legal que requieren una firma física. Si lo piensas bien, ¿no te parece extraordinario que prácticamente todos los aspectos de nuestras vidas como ciudadanos vayan acompañados de algún tipo de documento impreso en blanco y negro? Y piensa por un momento en la cantidad de documentos impresos que hay en los archivos oficiales del Estado, relacionados con precedentes legales, legislación histórica, tratados y acuerdos.

Un par de manos sobre un escritorio de madera, firmando lo que parece ser una carta con un elegante bolígrafo negro.

¿No te parece increíble que prácticamente todos los aspectos de nuestra vida como ciudadanos vayan acompañados de algún tipo de documento impreso en blanco y negro?

Aparece cuando queremos ver un cambio

No, no pasa desapercibida. Aunque ya casi todo está en Internet, son los folletos, los panfletos que se reparten puerta por puerta, las pegatinas, las camisetas, los carteles y las pancartas los que tienen un impacto histórico. ¿Por qué? Porque causan revuelo: un folleto que te ponen en la mano, una pancarta en una manifestación, un grupo con la misma camiseta o un cartel justo a la altura de tus ojos donde quizá no esperas encontrarlo son lo suficientemente llamativos como para captar la atención de los transeúntes… y de sus cámaras. Hay algo especialmente poderoso en la forma en que tanto los diseñadores profesionales como los activistas de andar por casa adaptan sus mensajes a un medio conocido por su gran volumen y bajo coste, para que tenga el máximo impacto. El material impreso se ha utilizado en las protestas a lo largo de toda la historia: piensa en los carteles originales de Black Lives Matter o en las 'Las ventajas de ser una mujer artista' de las Guerilla Girls (que también crearon carteles de mucho impacto para el movimiento #MeToo con el mismo estilo). Son sencillos, pero han sido un símbolo para generaciones.

Un simple escaneo puede llevarte a cualquier parte

Ah, el humilde código QR. Durante un tiempo fue un objeto que no gustaba y aparecía en sitios donde era imposible escanearlo, pero resurgió cuando la pandemia dio lugar a la necesidad de que eliminar cualquier contacto. Hoy en día, no solo te llevan a las páginas web de las marcas, sino que han recuperado esa función que llevaban tanto tiempo sin tener y, como resultado, ahora los puedes encontrar por todas partes. Coge un producto y un pequeño código QR te llevará a más información. En las mesas de los restaurantes te ayudan a comprobar los alérgenos o pagar la cuenta. En el transporte público, te ayudan a acceder a mapas y consultar la duración de un trayecto. Y, por supuesto, la publicidad. Hoy en día, las marcas usan los códigos QR para ofrecerte experiencias. Puedes desbloquear contenido especial, autentificar compras de lujo, ver vídeos tutoriales e incluso conectarte al wifi de la tienda sin tener que iniciar sesión. Admítelo, son increíblemente útiles y han llegado para quedarse. Al menos hasta que aparezca algo mejor.

Una pila de vaqueros negros doblados con etiquetas blancas en las que se ven las tallas M, L y XL.

El texto impreso en negro está por todas partes, aunque no te des cuenta.

No descuidemos los pequeños detalles

Cada vez que miras el precio de la ropa o los zapatos cuando sales de compras, ahí está ese texto negro tan familiar. Cuando vas a comer en un restaurante, es muy probable que los menús también estén impresos en texto negro. Si decides pagar la cuenta a la antigua usanza, tendrás la opción de pedir un recibo para confirmar tu transacción. Si tu médico te receta un medicamento, ahí está el pequeño prospecto en el envase, que te explica todo lo que necesitas saber. La mayoría de las cartas o paquetes que llegan a nuestras puertas tienen la dirección impresa en negro porque es clara y fácil de leer. Y las cajas en las que llegan nuestros pedidos suelen estar impresas así también. ¿Y qué hay de las instrucciones de montaje de los muebles? Vienen acompañadas de una hoja de papel con una impresión sencilla, que te indica cómo acceder a tu garantía ampliada.

Es difícil negarlo, ¿verdad? La «aburrida y anticuada» impresión en blanco y negro está en todas partes y forma parte de nuestras vidas. Desempeña un sinfín de tareas que no se pueden realizar fácilmente de otra manera, a pesar de que vivimos en un mundo lleno de tecnología extraordinaria. Mira a tu alrededor…

Descubre más sobre nuestras soluciones de impresión monocromática:

Impresoras en blanco y negro de función única
Impresoras en blanco y negro multifunción
Prensas digitales en blanco y negro
Impresoras de hoja cortada en blanco y negro

Relacionado