Con su pasión por la biología marina, el buceo y la fotografía y el cine centrados en la conservación, la científica marina británica Madeline St Clair era la persona idónea para ayudar a Canon Europe y Nature Seychelles a mostrar la realidad de la degradación del coral.
Permítenos salirnos por un momento del guion: pocas formas hay mejores de hablar de la realidad virtual, una tecnología capaz de llevar tu mente a otro lugar y hacerte vivir, aunque sea por unos instantes, el mundo de otra persona. Antes de profundizar en la tecnología, conviene recordar que el mayor logro de la VR es conseguir que te olvides de que existe. Empecemos por explicar por qué esto es importante…
A raíz de la colaboración de Canon Europe con Coral Spawning International y Nature Seychelles, se descubrió que algunos de los mayores retos para estas organizaciones residen en la educación, en dar a conocer su trabajo y las amenazas que sufren los océanos, así como en explicar lo que todo ello implica para el planeta.
«La biodiversidad de los arrecifes es fundamental para la salud de los océanos», explica el Dr. Jamie Craggs, biólogo marino y fundador de CSI. «Una de cada dos respiraciones que hacemos contiene oxígeno generado por los sistemas oceánicos. Por eso necesitamos océanos sanos para que las personas también lo estén».
Ahora mismo, los arrecifes de coral están en peligro. El aumento de la temperatura y la contaminación de los océanos los están sometiendo a niveles de estrés sin precedentes. Incluso una subida de apenas uno o dos grados hace que el coral expulse las diminutas algas de las que se alimenta. Sin ellas, empieza a quedarse sin alimento y se vuelve blanco, un fenómeno conocido como «blanqueamiento». A medida que los océanos se calientan, el blanqueamiento se produce con más frecuencia, por lo que a los arrecifes cada vez les cuesta más recuperarse o, en muchos casos, ya no lo consiguen.
Aun así, mostrar esta realidad al mundo no es tarea fácil, como bien sabe Madeline St Clair, bióloga especializada en corales y cineasta. Madeline se guía por una idea muy sencilla: «proteges lo que amas, pero no puedes amar lo que no conoces». Con esa idea en mente, no dudó en unirse a un equipo pequeño pero intrépido, en el que también participaba Mark Fensome, especialista en productos de realidad virtual de Canon Europe, para aceptar el reto de contar la verdadera historia de los arrecifes de las Seychelles a través de una experiencia inmersiva.