Profesionales híbridos: expertos en hacer fotos y vídeos de bodas simultáneamente

Jo Greenfield, muy solicitada en el sector de las bodas, explica los aspectos prácticos de tomar imágenes y vídeo, y cómo hacerlo puede acercarte a un nuevo tipo de clientes.
Novia y novio sonrientes mientras los llevan a los hombros varios invitados durante la celebración de su boda. Imagen tomada con una cámara Canon EOS R5 por la fotógrafa y videógrafa de bodas Jo Greenfield.

«He trabajado con algunos creadores de contenido en bodas y todos coinciden en que no intervengo en nada. Dejo que la pareja haga lo que quiera. Algunas de ellas, e incluso algunos fotógrafos, quieren un portfolio de imágenes muy formales y preparadas, pero no es mi estilo», explica Jo Greenfield. «Hay quienes quieren un retrato impresionante de quienes se casan. Así no es como trabajo con las parejas». Imagen tomada con la cámara EOS R5 y un objetivo RF 24mm F1.8 MACRO IS STM de Canon a 1/200 s, f/1,8 e ISO 1250, ambos dispositivos Canon. © Jo Greenfield Photography

En la actualidad, las parejas que se casan no quieren solo fotos, pero puede ser caro contratar a un videógrafo y a un fotógrafo. Esto crea una oportunidad para los profesionales híbridos que pueden ofrecer un paquete completo a un precio mejor que al sumar el de los dos servicios por separado. La profesional híbrida de bodas Jo Greenfield explica cómo ha conseguido triunfar y por qué ha sido un gran paso laboral para ella.

Jo empezó como videógrafa de bodas cuando el sector estaba intentando remontar después de la pandemia y quería ampliar su oferta. Aprendió el oficio grabando las microbodas tan comunes por aquel entonces y que eran lo bastante pequeñas para que alguien que estaba aprendiendo pudiera desenvolverse bien. «Me enamoré del oficio», recuerda. Y ahora la mitad de sus contrataciones son paquetes híbridos de fotografía y vídeo para bodas.

Novio vestido de traje en un paisaje montañoso rociando champán con una botella, mientras que la novia, vestida con un vestido blanco y sujetando un ramo, sonríe con él. Imagen tomada con una cámara Canon EOS R5 por la fotógrafa y videógrafa de bodas Jo Greenfield.

«A veces me acompaña un creador de contenido que graba algunas imágenes de la pareja y me echa una mano. Así captamos material para redes sociales», afirma Jo. «Mis publicaciones más populares en Instagram ya no son fotografías ni vídeos cuidados, son vídeos de mí trabajando y enseñando el resultado». Imagen tomada con la cámara EOS R5 y el objetivo RF 50mm F1.2L USM a 1/500 s, f/2,5 e ISO 400, ambos dispositivos Canon. © Jo Greenfield Photography

La fotógrafa y videógrafa de bodas Jo Greenfield agachada para hacer una foto durante la preparación de una boda con la cámara Canon EOS R5 mientras tiene otra colgada a un lado lista para usarla.

En las bodas, Jo Greenfield lleva dos cámaras Canon EOS R5 con distintos objetivos. Se cuelga ambas del cuello con un arnés que le permite intercambiarlas rápidamente. © Jo Greenfield Photography

La configuración de cámara para el trabajo híbrido de Jo Greenfield en las bodas

A las bodas donde ofrece ambos servicios, Jo se lleva cuatro EOS R5 de Canon. Dos se las cuelga del cuello, una con un objetivo Canon RF 35mm F1.4L VCM y otra con el RF 85mm F1.2L USM de la marca. Utiliza ambas para hacer fotos y vídeos según el campo de visión que quiera. Además, tiene otra EOS R5 en algo a lo que llama «trípode flotante», que utiliza para los movimientos rápidos que solo tiene que inmortalizar una vez: el lanzamiento de confeti, el primer beso, el primer baile y cualquier instante que no pueda repetirse.

«Jamás le pediría a una pareja que repitiera algo porque no sería auténtico». En línea con ese planteamiento, la cuarta EOS R5 le sirve de repuesto, sobre todo cuando hace calor y Jo sabe que las cámaras pueden calentarse bastante rápido.

Jo no tiene atajos configurados para pasar de la foto al vídeo, ya que le gusta pulsar el botón Modo de la parte superior de la cámara y, a continuación, el Info. Cuando sus amistades le sugieren varias alternativas, o incluso el modo de cambio de foto y vídeo rápido que ofrecen los nuevos modelos como la EOS R5 Mark II, al final siempre acaba utilizando únicamente el modo Manual y le gusta tomarse su tiempo para hacer todos los ajustes necesarios antes de pulsar el disparador para tomar fotos o vídeos. Como las condiciones pueden cambiar mucho a lo largo del día, no le interesan mucho los modos preestablecidos o los preajustes.

«Si me pierdo un instante, no pasa nada. En la actualidad, todo sucede muy rápido, por eso me tranquiliza respirar y decirme que voy a tardar menos de un segundo en cambiar el modo. Me gusta trabajar así».

Técnico con guantes morados trabaja en el circuito de una cámara Canon sobre una mesa.

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La celebración de una boda animada con invitados bailando liados con serpentinas de colores. Imagen tomada con una cámara Canon EOS R5 por la fotógrafa y videógrafa de bodas Jo Greenfield.

«Lo que más me preguntan es cómo he conseguido inmortalizar tantos momentos yo sola. Respondo que es fácil cuando no trabajas con nadie más porque basta con que decidas qué fotografiar y qué grabar para captar más que solo haciendo fotografías». Imagen tomada con la cámara EOS R5 y el objetivo RF 35mm F1.4L VCM a 1/125 s, f/1,4 e ISO 100, ambos dispositivos Canon. © Jo Greenfield Photography

Vista desde arriba de un novio con hombres invitados chocando sus copas durante un brindis. Imagen tomada con una cámara Canon EOS R5 por la fotógrafa y videógrafa de bodas Jo Greenfield.

«Me implico mucho en mi trabajo. Respondo a cada correo electrónico personalmente y edito todas las imágenes yo misma. No se trata de una producción en masa, que creo que es una tendencia muy habitual en el sector de las bodas en este momento. Si cada fotógrafo dedicara el tiempo que pudiera a captar imágenes y editar cómodamente ellos mismos, no habría la enorme diferencia entre fotógrafos que no tienen trabajo y otros que hacen 200-300 bodas al año porque externalizan la edición o cuentan con un asistente para tomar imágenes». Imagen tomada con la cámara EOS R5 y el objetivo RF 35mm F1.4L VCM a 1/125 s, f/2,2 e ISO 320, ambos dispositivos Canon. © Jo Greenfield Photography

Cómo tomar fotos y vídeos de bodas al mismo tiempo

¿Cómo decide Jo si hacer fotos o grabar un momento concreto? «A las parejas que me contratan les pregunto que, si solo pudieran elegir cinco fotos de su boda, cuáles serían, tengo en cuenta su respuesta y me aseguro de que esas cinco fotos sean perfectas. A continuación, aplico la prueba de la impresión. Siempre me pregunto qué fotografía quedaría bien colgada en casa de alguien o si sería mejor tener el momento grabado».

Jo da como ejemplo la preparación de la novia para la boda. «Siendo realistas, ¿cuántas fotos querrá una novia de todas las damas de honor sin maquillaje? Hago pocas fotos de los primeros momentos del día, siempre en blanco y negro porque nadie quiere estar inmortalizado sin maquillar. El vídeo es diferente: muestra los momentos de nervios, caos y unión. Solo empiezo a tomar imágenes de ese momento de la jornada cuando todas las chicas están peinadas y maquilladas, y sé que voy a poder hacer un retrato de cada una de ellas pintándose los labios y sintiéndose segura».

«Mis vídeos se basan en la historia, e incluyen muchas tomas de detalles y de la escena. En muy pocos momentos se ve a la pareja mirando a cámara porque creo que no buscan ese resultado. Quieren recordar cómo se sintieron».

«La mejor preparación para este trabajo es saber observar a las personas, y siempre me ha encantado hacerlo. Cuando tengo todas las fotografías clave, me siento y me mezclo con la gente. Con mi objetivo de 85 mm, puedo captar esos instantes que pasan desapercibidos. Veo a un chico dando golpecitos al ritmo de la música, que estoy segura de que se va a levantar en cualquier momento y a quien sé que se le va a unir otra persona. Esas interacciones son fundamentales el día de la boda y acabas teniendo un sexto sentido para ellas. Percibes qué va a pasar».

Mano izquierda de una mujer apoyada sobre el hombro de un hombre con el anillo enfocado y el resto de la imagen no. Imagen tomada con una cámara Canon EOS R5 por la fotógrafa y videógrafa de bodas Jo Greenfield.

«No me decido a las bodas enormes y lujosas, y creo que mi trabajo se aprecia mejor como un conjunto», afirma Jo, que destaca que su objetivo no es conseguir imágenes únicas y a lo grande, pero no hay duda de que ofrece fotos y vídeos evocadores que reflejan la emoción y transmiten la historia del día. Imagen tomada con la cámara EOS R5 y el objetivo RF 35mm F1.4L VCM a 1/1250 s, f/2,0 e ISO 100, ambos dispositivos Canon. © Jo Greenfield Photography

Foto en blanco y negro de una novia en el asiento del copiloto de un Land Rover retocándose el maquillaje. A su lado, fuera del coche, un hombre desenfocado. Imagen tomada con una cámara Canon EOS R5 por la fotógrafa y videógrafa de bodas Jo Greenfield.

«Como empecé con el modelo híbrido, soy mucho más consciente de lo que fotografío. Hago muchas menos fotos. A veces son solo 1500, que acaban siendo 700 totalmente editadas, y 500 videoclips, que me permiten crear un vídeo de 10-12 minutos». Imagen tomada con la cámara EOS R5 y el objetivo RF 85mm F1.2L USM a 1/80 s, f/1,2 e ISO 100, ambos dispositivos Canon. © Jo Greenfield Photography

El mejor consejo para la fotografía de bodas

Para Jo, hacer fotos y vídeo al mismo tiempo te lleva a ocupar un gran nicho en el mercado de las bodas. «Hay parejas que celebran bodas muy lujosas y pueden permitirse contratar a fotógrafos y videógrafos. Pero también las hay más humildes que solo pueden pagar la fotografía. Aunque los creadores de contenido están tendiendo puentes, hay mucho margen de mejora con quienes están en el término medio y pagan mucho por la fotografía y añaden vídeo. Contratarme es más económico que elegir fotografía y vídeo por separado, pero más caro que los profesionales que ofrecen servicios de mala calidad que no van conmigo. Hay una gran cantidad de trabajo en el término medio».

Jo se caracteriza por hacer vídeos cinematográficos en horizontal, pero, si sabe que trabaja con una pareja muy activa en redes sociales, se adapta a su estilo aunque no le encante. «Capto algunos fragmentos en modo retrato para entregarles un Reel corto». A veces también ha contratado a un creador de contenido que la acompaña durante la sesión para que la pareja tenga momentos clave para subirlos a sus redes sociales.

«Trabajo en muchos tipos de bodas», añade Jo. «Hago algunas a lo grande, pero también muy íntimas en las que solo me contratan durante dos horas. Muchas parejas optan por un profesional híbrido porque pocos videógrafos, al menos que yo sepa, están dispuestos a dedicar solo dos horas dadas las dificultades para transmitir la historia. Pero me encanta hacer un vídeo corto de una boda de dos horas. Aunque me suponga un reto, hay un sinfín de formas de contar una boda íntima que dura dos horas».

Gracias a ofrecer paquetes económicos de fotografía y vídeo de bodas, pasar fácilmente de las fotos a los vídeos durante la jornada y aprovechar al máximo la versatilidad de su equipo de Canon para ofrecer un resultado excelente en ambos formatos, Jo ha encontrado un nicho en el sector con una base sólida y mucho potencial de crecimiento.

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