El cineasta Daniel Ernst utilizó la cámara Canon EOS C50 para contar la historia de su vuelta a la Patagonia desde una nueva perspectiva, casi una década después de su primera visita.
¿Cómo puedes grabar tu historia en un lugar que se niega a detenerse?
Este fue el desafío que se propusieron afrontar dos cineastas, a la vez que ponían a prueba la cámara Canon EOS C50 en entornos impredecibles a miles de kilómetros de distancia.
Daniel Ernst estuvo grabando entre los picos azotados por el viento de la Patagonia, un lugar que visitó por primera vez en 2017 con una cámara Canon EOS 5D Mark IV. Al volver años después, buscaba explorar cómo su enfoque creativo había evolucionado, de «centrarse en fotogramas únicos» a un estilo más evocador y cinematográfico. El documental de Daniel, Same Wind, New Story, es personal, reflexivo e inmersivo. Basado en la narración documental, utiliza el sonido e imágenes cinematográficas para captar la auténtica esencia del lugar.
Islandia fue el escenario del corto de ficción de Luã Araújo, que sigue a dos hermanos que viajan por la isla volcánica. Cuando el viaje da un giro inesperado, Luã aprovecha el sensor Open Gate de la EOS C50 para marcar un punto de inflexión en la historia. Para captar esa transición, tuvo que trabajar en una ubicación conocida por su clima inquieto e iluminación cambiante, unas condiciones que pueden ser implacables para las producciones que requieren una continuidad.
Sin embargo, como videógrafo de bodas de destino y cineasta, Luã sabe cómo contar historias íntimas en paisajes dinámicos y extensos. En este caso, combinó coreografía, cámara lenta y grabaciones de dron de vista en primera persona (FPV) para dar vida a la historia.