Desde una ciudad dormitorio hasta el arrecife de coral

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Un primer plano de cinco pólipos de coral. Tienen tentáculos verdes cortos de aspecto suave con puntas azules fluorescentes y dan la impresión de movimiento bajo el agua.

Si estás familiarizado con Londres, habrás oído hablar de la Northern Line. Forma parte del famoso metro de Londres, y recorre la ciudad desde su extremo más septentrional hasta el sur, terminando en la localidad de Morden. Sería razonable decir que Morden es bastante poco excepcional, ya que los suburbios de Londres son tranquilos, están llenos de casas familiares y espacios verdes. Desde luego que no es conocida por su buceo, sus cielos azules y sus climas tropicales. Así que, ¿cómo demonios alberga Morden los secretos de los arrecifes de coral?

Escondido en un parque industrial, en un almacén rebosante de equipos, un pequeño equipo de personas excepcionales está creando algo realmente magnífico. Han descubierto cómo alinear artificialmente las fuerzas de la naturaleza y desencadenar el desove de corales, un evento de apareamiento que ha sido por igual fuente de asombro por su increíble belleza y profundamente frustrante para los científicos debido a que se producía de manera aparentemente aleatoria. Aquí, se encuentran docenas de acuarios y comederos en salas oscuras, conectados a sistemas que controlan el entorno (temperatura, fotoperíodo, ciclo lunar, nutrición) y cámaras Canon, que realizan un seguimiento de su progreso a lo largo de días, semanas y meses.

Juntos monitorizan e inducen eventos de desove previsibles con una frecuencia mayor que la propia naturaleza. Y cuando descubres que a menudo se denomina a los corales las «selvas tropicales del mar», entiendes de alguna manera por qué este trabajo no es solo mágico, sino necesario. Y gracias a la colaboración con Canon, ahora pueden utilizar una gran cantidad de equipos de fotografía profesional (cámaras y una amplia gama de objetivos) para crear una enciclopedia visual de desove de corales sin igual.

Sobre un fondo negro, un coral se ramifica hacia arriba, liberando células esféricas moradas. El coral morado se asemeja a ramitas de lavanda y está cubierto de pequeñas protuberancias en forma de brotes.

Durante estos eventos anuales de desove, miles de paquetes de óvulos y espermatozoides se liberan en el agua en pocos minutos. Aquí vemos una acropora muricata (o «coral cuerno de ciervo») desovando en el laboratorio.

Fruto de la idea del biólogo marino Dr. Jamie Craggs, Coral Spawning International es la rama comercial de un proyecto de investigación en el que Jamie ha dedicado toda su vida adulta. Pero no fue hasta después de una década intentando desentrañar los misterios de la reproducción de los corales cuando logró ese «¡eureka!» que se convirtió en el origen del laboratorio —y, de nuevo, no estaba ni cerca del océano cuando ocurrió.

«Una empresa de buceo en Fiyi publicó un tuit que decía: “¡Dentro de dos días, ven a bucear y verás el desove de los corales!”», recuerda. Pero ¿cómo lo sabían? «Ese tuit me dio la oportunidad perfecta para empezar a investigar los parámetros ambientales», explica. «Como daba una fecha, pudimos ir hacia atrás y averiguar cuándo era el ciclo lunar. Así pudimos empezar a recopilar datos del arrecife». En menos de un año, Jamie y su equipo del Horniman Museum and Gardens de Londres habían logrado la primera retransmisión predecible del desove de los corales del mundo, en un sistema completamente cerrado.

Quizá esperes que los entresijos de este increíble misterio sean un secreto muy bien guardado, pero no. El equipo ha abierto su investigación al mundo, lo que permite que cualquiera, en cualquier parte del mundo, la utilice para restaurar sus arrecifes locales o llevar a cabo más investigaciones basándose en ella. Para Jamie, esta es la clave para garantizar la supervivencia de los arrecifes para las generaciones venideras, y pronto quedó claro que había un enorme interés por emprender este tipo de proyectos de restauración. Pero también le pedían ayuda, incluyendo varias solicitudes para que proporcionara las herramientas y los conocimientos necesarios para poner en marcha estos proyectos.

Así que el concepto se comercializó rápidamente y, en poco tiempo, la recién constituida «Coral Spawning International» ya producía y enviaba un montón de «laboratorios prediseñados» que se podían poner en marcha al instante en lugares de todo el mundo —con algo de apoyo técnico especializado, claro está—. «Creo que ese es, en realidad, nuestro punto fuerte», explica Jamie. «Tenemos amplios conocimientos y entendemos todos los matices para que esto funcione. Por eso la gente ha acudido a nosotros. Porque quieren nuestro apoyo para poder tener éxito».

Hay diez tanques de cristal transparente llenos de agua dentro de un solo tanque enorme. Cada uno tiene unos tubos que los alimentan.

En estos tanques de cría de embriones se cuida a más de 20 000 embriones de coral para crear así la siguiente generación de corales.

A medida que el negocio crece, también lo hace la tecnología y Jamie traza paralelismos con las metodologías de fabricación, donde cada parte del proceso se puede revisar, mejorar, adaptar y desarrollar a medida que se dispone de nueva información y herramientas. Por ejemplo, también han diseñado nuevas canaletas en forma de V, que se pueden conectar («como un Mecano», dice riendo Jamie) y ampliar según se necesite. Luego se pueden añadir elementos adicionales, según sea necesario, para lograr todo tipo de objetivos. «Una empresa con sede en San Francisco está intentando construir una estructura con un brazo robótico para automatizar muchos de los procesos, como la alimentación, el sifonado y la limpieza continua», explica. Por supuesto, esta solución también incluye la fotografía, de modo que se pueda capturar una imagen de cada coral y usarla para crear un mapa de ellos a lo largo de un periodo de tiempo determinado.

Con una bandeja de dos metros que alberga 1260 corales, la escala de esta oportunidad fotográfica, y los datos que puede recopilar, es enorme. Y esto es importante porque, en esencia, crea una base de datos enorme y exhaustiva sobre la actividad de los corales que se puede usar para optimizar el proceso de cultivo. Como es de imaginar, les resulta imprescindible usar un objetivo macro para seguir el progreso de los corales y, al fotografiar cada nuevo «trocito» de coral a intervalos fijos, se pueden controlar las tasas de mortalidad y también empezar a calcular la superficie de cada trozo de coral, ya que todos parten de un tamaño estandarizado. En definitiva, están replicando la naturaleza en un entorno controlado que les permite evaluar qué funciona y qué no: el flujo de agua, la alimentación, la iluminación y qué herbívoros introducir en este ecosistema cerrado.

«Si conectamos una cámara a un microscopio de fluorescencia, podemos aplicar diferentes marcadores fluorescentes en diferentes etapas», añade Jamie. «Básicamente, hemos documentado diferentes etapas embriológicas y todas ellas contribuyen a los datos que figuran en los trabajos de investigación que publicamos». En este sentido, su equipo fotográfico también se acopla a microscopios y material estéril, captando imágenes en time-lapse y mucho más. Se ha convertido en parte integrante de su equipo de laboratorio y, lo que es igual de importante, permite a Coral Spawning International contar la historia de su trabajo a nivel mundial.

Documentar de forma meticulosa cada etapa del proceso es clave para entender y restaurar los arrecifes de coral en todo el mundo, que ahora mismo están sufriendo por muchísimas causas provocadas por el ser humano. El cambio climático, la acidificación de los océanos, la contaminación, la sobrepesca e incluso los daños físicos contribuyen al agotamiento de los valiosos arrecifes, que se reconoce ampliamente como uno de los ecosistemas más diversos de la Tierra. Pero ahí no acaba la cosa. Las Naciones Unidas afirman que «los arrecifes de coral aportan hasta 2,7 billones de dólares al año en servicios, entre los que se incluyen una infraestructura natural fundamental que protege las costas —cada vez más vulnerables— de las tormentas y las inundaciones, la seguridad alimentaria para las poblaciones vulnerables, los ingresos por turismo e incluso materias primas para medicamentos que salvan vidas». La necesidad de restaurarlos es evidente.

La realidad es que, si no existiera el cambio climático, nada de esto sería necesario. Y, por muy ambiciosos que sean Jamie y su equipo, saben que los arrecifes del mundo no se reconstruirán con una simple restauración: la magnitud del problema es demasiado grande. Sin embargo, lo que Coral Spawning International sí puede hacer es intentar ganar tiempo. Por ejemplo, en la isla de Palau, los arrecifes pueden recuperarse —y de hecho lo hacen— poco a poco del blanqueamiento (un fenómeno en el que el aumento de la temperatura vuelve los corales blancos, privándolos de su energía y fuente de alimento), ya que están aislados de forma natural y no están expuestos a la sobrepesca ni a patógenos creados por el ser humano. «La restauración consiste en echar una mano a los corales y poner en marcha ese proceso de recuperación», dice Jamie.

Sobre un fondo negro, las ramificaciones de los corales están muy juntas y apuntan hacia arriba. Cada ramificación está cubierta con una textura puntiaguda, similar a un brote, con brillantes células de color blanco verdoso que emergen de las puntas.

El Dr. Craggs los describe como «una especie de lámpara de lava viviente», y es fácil entender por qué estos preciosos corales acropora millepora en época de desove pueden fascinar y cautivar la imaginación

Pero para entender bien su trabajo, tenemos que volver a los conceptos básicos de la reproducción. Un evento de desove es cuando las colonias de coral liberan una explosión de óvulos y espermatozoides en el agua. Es fascinante verlo, y Jamie lo describe como «una lámpara de lava viva». Estos óvulos y espermatozoides se mueven para encontrarse e inseminarse de manera natural produciendo larvas, que luego flotan en las corrientes oceánicas hasta que finalmente se asientan en las rocas o en otras estructuras de coral. Las larvas experimentan entonces una metamorfosis convirtiéndose en el tipo de coral que conocemos. En el proceso que realizan Jamie y su equipo, sin embargo, estos óvulos y espermatozoides se recogen en recipientes especiales y se llevan al laboratorio. Aquí se lleva a cabo una especie de procedimiento de fecundación in vitro de corales y, al cabo de unos días, se desarrollan nuevas larvas de coral, los llamados «bebés probeta». Luego, estas larvas se devuelven al acuario para que crezcan.

Parte del motivo de este proceso es permitir que los equipos estudien la actividad reproductiva y garanticen la diversidad genética de los corales, lo que a su vez los hará más resistentes en el futuro. En palabras de Jamie: «En los episodios de blanqueamiento, siempre hay corales individuales que no tienen por qué blanquearse. Así que, en su código genético, ya son fuertes. Sin embargo, si las colonias que sobreviven están en lados opuestos de una isla, nunca se reproducirán sin intervención. Por eso, podemos juntarlas en el laboratorio para crear la próxima generación. También podemos realizar una cría selectiva a partir de esos individuos. Así, la descendencia que se genera es más resistente al cambio climático». Pero esos mismos factores ambientales también los ponen en una carrera contra el tiempo, ya que tienen un margen de unos ocho años para lograr hacer algo.

Gracias a su colaboración con Canon, Coral Spawning International utiliza cámaras y objetivos de última generación para documentar este extraordinario trabajo. Son herramientas que les ayudarán a inspirar a los acuaristas aficionados, a los activistas de la conservación y a la comunidad biológica marina, sí, pero también les ayudarán a crear una historia que pueda ir más allá de las comunidades especializadas. Porque cuando algo fascina y educa en igual medida, hace que el mundo se levante de su asiento, tome nota, y, a menudo, actúe. Y aunque el público pueda ser diferente, la historia visual es la misma: un relato impactante lleno de maravillas, urgencia y esperanza que te llega al corazón, da igual si tu hogar está en el Pacífico Sur… o en el sur de Londres.

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