An aerial shot of Wales and Fuji rugby players, taken by Tom Jenkins.
Para tomar esta fotografía aérea, el embajador de Canon Tom Jenkins instaló su cámara de Canon y un objetivo de la serie L en uno de los sistemas de iluminación del estadio que alumbran el campo de rugby desde arriba. Esto le proporcionó una perspectiva única de un instante espectacular a poca distancia de la línea de ensayo en un partido de la Copa del Mundo de Rugby 2015 entre Gales y Fiyi en Cardiff. Tom nos explica sus técnicas para capturar «imágenes de oro» como esta en el mundo del deporte. Imagen tomada con una EOS 5D Mark III de Canon (que ha sido reemplazada por la EOS 5D Mark IV de Canon) con un objetivo EF 70-200mm f/2.8L IS II USM de Canon a 90 mm, con una configuración de exposición de 1/1000 s a f/4 e ISO3200. © Tom Jenkins

Pasión por el deporte, capacidad para entenderlo y rendir bajo presión, reflejos rápidos y buena forma física: las habilidades que debe tener un fotógrafo de deportes profesional no difieren mucho de las de un deportista.

No son pocas las veces que se puede ver al fotógrafo de deportes Tom Jenkins esprintando junto al campo mientras sigue la acción. Y, si llevas a cuestas tres cámaras con tres nada desdeñables objetivos de la serie L de Canon, no es precisamente coser y cantar. «Tengo un objetivo EF 400mm f/2.8L IS III USM de Canon con una tecnología tan ligera como extraordinaria. ¡Menuda diferencia!», agradece el embajador de Canon. Lleva más de 30 años en el mundo de la fotografía de deportes profesional y más de una década en plantilla de periódicos británicos de tirada nacional como The Guardian y Observer. «Puedo agacharme y ponerme de pie un poco más rápido, lo que significa que no llego tan agotado al final del partido, cuando es más probable que se den las situaciones más decisivas».

Cuando te encuentras entre un montón de fotógrafos (y en un enjambre de objetivos largos) que compiten entre sí para dar con una creación única o para capturar aquella fracción de segundo que cautivará al mundo y se volverá viral, cada segundo cuenta. En el trabajo de Tom, lo más importante es conseguir la «imagen de oro»: «Estoy totalmente rodeado de fotógrafos, todos con el objetivo de conseguir la mejor foto». Sientes la presión de arriesgar con la exposición o la velocidad de obturación para conseguir algo diferente, pero es una apuesta muy arriesgada: «Estás al final de la recta de 100 m y tienes a Usain Bolt acercándose a ti a una velocidad de vértigo. Y, en nueve segundos, todo ha terminado. Te has pasado el día entero preparando las cámaras. Y no hay segundas oportunidades. Eso sí es presión».

Canon Professional Services

¿Tienes un equipo de Canon?

Registra tu equipo para obtener acceso a asesoramiento profesional gratuito, reparación de equipos, eventos inspiradores y ofertas especiales exclusivas con Canon Professional Services

No existe ninguna regla que explique cómo va a ser el instante que define un partido: podría ser el gol de la victoria, pero también una pelea fuera del terreno de juego. Gran parte del trabajo de Tom consiste en saber identificar cuál será la noticia destacada, anticiparse a lo que escribirán los periodistas y asegurarse de tenerlo cubierto. Tom siempre pone los cinco sentidos en el partido: «Tengo el ojo derecho pegado al objetivo todo el rato. Sin embargo, con el tiempo he aprendido a mantener vigilante también el ojo izquierdo para ser consciente de todo lo que sucede. Podría ver que un entrenador se está exaltando más de la cuenta en la línea de touch y, ¡bum! A por él».

Tom, que se describe a sí mismo como un «proyecto de deportista» y da mucho crédito a saber rendir bajo presión. También admite que, en un campo de 100 metros de longitud y con restricciones de acceso, a veces el secreto está en ser perseverante y tener suerte. «No conseguir la imagen que querías es difícil de digerir», admite. «Supongo que cuando era más joven y tenía menos experiencia me enfadaba bastante, pero con el tiempo aprendes a tomártelo con filosofía. Mañana será otro día».

Silhouette of rugby players jumping for a ball at sunset. Photo by Tom Jenkins.
«Por la gran intensidad física y la enorme ferocidad que implica, el rugby es un deporte que permite tomar imágenes increíbles. Puedes conseguir imágenes de acción realmente duras», dice Tom. Imagen tomada con una EOS-1D X de Canon (que ha sido reemplazada por la EOS-1D X Mark II de Canon) y un objetivo EF 16-35mm f/4L IS USM de Canon a 35 mm, con una configuración de exposición de 1/4000 s a f/5,6 e ISO400. © Tom Jenkins
A rugby player is captured mid-air as he dives to score a winning try. Photo by Tom Jenkins.
Tom siempre anda en busca del ensayo ganador o de una situación aislada que resuma la historia del partido, y afirma que el deporte de base proporciona la libertad necesaria para estar cerca de la acción. Imagen tomada con una EOS-1D X Mark II de Canon y un objetivo EF 70-200mm f/2.8L IS III USM de Canon a 115 mm, con una configuración de exposición de 1/1600 s a f/4 e ISO1600. © Tom Jenkins

Tom necesitó 25 años de fotografías en el Grand National, una de las carreras de caballos más famosas de Gran Bretaña, para conseguir la «imagen de oro» que tanto ansiaba. «Hay una valla, The Chair, que es la más grande del recorrido, y ahí es donde empecé a apostarme en la década de 1990», dice. Estaba convencido de que algún día esa posición le conseguiría una buena imagen, pero no había previsto que tardaría décadas…

«En 2016 estaba lloviendo, diluviando, y me pregunté si debería instalar las cámaras remotas. Era muy probable que se mojaran y dudaba de si merecería la pena.

Sabía que tenía que hacerlo. Esa valla me debía algo de suerte. Y ese año pasó de todo: los caballos estaban agotados y no conseguían saltar la valla correctamente, así que hubo algunas caídas. Cuando conseguí esta foto con una cámara remota pensé que, después de tantos años, ¡por fin lo había clavado!». Con ella consiguió el primer puesto en la categoría individual de Deportes del premio World Press Photo 2017 (puedes ver la imagen ganadora aquí).

Two England rugby players tackle two Australia rugby players. Photo by Tom Jenkins.
A veces, los fotógrafos de deportes asumen riesgos con la exposición o la velocidad de obturación para conseguir algo diferente; sin embargo, esta es una apuesta arriesgada, ya que todos compiten por capturar los momentos más importantes del partido. En esta imagen, el jugador inglés Owen Farrell carga con el hombro contra el australiano Matt Giteau (por lo que recibe una tarjeta amarilla) y Sam Burgess derriba a Michael Hooper por el cuello durante su enfrentamiento en la Copa del Mundo de Rugby 2015 en Londres. Imagen tomada con una EOS-1D X de Canon y un objetivo EF 400mm f/2.8L IS II USM de Canon, con una configuración de exposición de 1/1328 s a f/4 e ISO3200. © Tom Jenkins
A BMX rider performs a stunt in a giant rust-coloured tube, casting a shadow against the side.

¿Qué hay en el equipo de un fotógrafo de deportes de acción?

Desde objetivos hasta componentes de iluminación: el fotógrafo de deportes de acción Jaime de Diego explica el equipo que utiliza para capturar imágenes evocadoras.

Fotografiando la Copa del Mundo de Rugby 2019™

Tom se está preparando para la que para él será la quinta Copa del Mundo de Rugby en una carrera que también le ha llevado a siete Copas del Mundo de Fútbol y cinco Juegos Olímpicos de verano. «Por la gran intensidad física y la enorme ferocidad que implica, el rugby es un deporte que permite tomar imágenes increíbles. Puedes conseguir imágenes de acción realmente duras», dice.

«Cuando estás fotografiando la final de una Copa del Mundo y sabes que la mitad del planeta está mirando, te sientes como si el universo girara a tu alrededor». Pero aún se pasa por los partidos locales, un trabajo que considera refrescante gracias a la mayor libertad que da el deporte de base, donde tu posición no está limitada por pancartas publicitarias o cámaras de televisión, y todavía es posible capturar situaciones poco habituales, como la entrada de un perro al terreno de juego.

Insiste en que no se necesita un gran partido para conseguir una gran fotografía deportiva, ni tampoco objetivos caros: «Soy consciente de la gran suerte que tengo por poder permitirme un equipo tan fantástico y unos objetivos tan grandes, pero la verdad es que no son necesarios para tomar fotografías deportivas fantásticas. Empecé con tan solo una cámara básica y un objetivo de 50 mm, y con eso aprendí a realizar encuadres y a acercarme a la acción».

Tom Jenkins with three Canon EOS-1D X Mark II cameras with three long lenses attached, pitch-side in a large stadium.
Tom Jenkins marca sus objetivos con cinta adhesiva de color rosa para poder identificar rápidamente su equipo en las zonas de prensa abarrotadas de enormes objetivos de Canon. © Tom Jenkins

Muchos aficionados al deporte dirían que es un trabajo de ensueño, pero Tom tiene que dar cobertura a los eventos llueva o haga sol, y admite que algunos días son frustrantes. Dice que la protección contra las inclemencias meteorológicas de su equipo es «fundamental». «Deben poder soportar la locura de mi profesión. No puedo excusarme en que la cámara no funciona». Uno de sus accesorios imprescindibles es una gamuza de piel.

Sin lugar a duda, la presión de entregar es mayor que nunca debido a la cobertura en directo de los deportes y al incremento en las expectativas de los clientes y el nivel de la competencia. Las imágenes que toma se transfieren por Wi-Fi a su ordenador portátil y, desde ahí, directamente a la redacción. «Una de las primeras cosas que hago al llegar al estadio es pensar en cómo me las apañaré para enviar las fotos lo antes posible», dice. «Es fundamental».

Es difícil imaginarse cómo puedes destacar entre un montón de fotógrafos apelotonados. Se pueden aprender algunos trucos, pero la mayor parte es cuestión de instinto. Tom es incapaz de explicar cómo realiza esos encuadres: «Lo llevo dentro; es lo que me parece bonito».

A scrum between South Africa and New Zealand rugby teams. Photo by Tom Jenkins.
Este año, Tom fotografiará para The Guardian su quinta Copa del Mundo de Rugby, donde buscará capturar imágenes de ambiente como esta de una melé durante el partido de semifinales entre Nueva Zelanda y Sudáfrica en la Copa del Mundo de Rugby 2015 en Londres. Imagen tomada con una EOS-1D X de Canon y un objetivo EF 500mm f/4L IS II USM de Canon, con una configuración de exposición de 1/1328 s a f/4 e ISO4000. © Tom Jenkins

Tom también da una gran importancia al cuidado de sus herramientas para eliminar el riesgo de que surjan problemas técnicos. «Recurro un montón a CPS», dice, en alusión a Canon Professional Services, la red de asistencia técnica para los profesionales que utilizan Canon. «En el improbable caso de que surja un problema, lo solucionan tan rápido como es posible». Además, los partidos más importantes del mundo también cuentan con la presencia de un equipo de técnicos de CPS. «Como fotógrafo profesional, esa clase de asistencia me parece realmente importante», explica.

Los fabricantes de cámaras suelen contar con la ayuda de fotógrafos de deportes para poner a prueba sus cámaras de mayor nivel, ya que así se aseguran de que se lleven al límite. «Tomamos imágenes en malas condiciones y con poco contraste, algo muy perjudicial para el enfoque automático, por lo que necesitamos obturadores rápidos y motores realmente veloces». Cuando el sujeto se mueve a gran velocidad, un enfoque automático rápido y preciso es algo imprescindible. «Es la mayor revolución y el desarrollo tecnológico más importante de los últimos 30 años», afirma Tom, que empezó su carrera siguiendo y enfocando a los sujetos de forma manual.

En un partido normal, Tom lleva consigo tres cámaras: una EOS-1D X Mark II de Canon con un objetivo EF 400mm f/2.8L IS III USM de Canon, y dos cuerpos con un objetivo EF 70-200mm f/2.8L IS III USM de Canon y otro EF 24-70mm f/2.8L II USM de Canon. «Con estos objetivos puedo cubrir todas las situaciones, desde las jugadas con jugadores amontonados hasta los ensayos en la esquina, y eso es crucial».

Rugby player Jonny Wilkinson walks through a crowd of fans as he leaves the pitch. Photo by Tom Jenkins.
Tom consiguió una fotografía del jugador de rugby inglés Jonny Wilkinson mientras abandonaba el campo después de marcar el gol de la victoria contra Australia en la final de la Copa del Mundo de Rugby 2003 en Sídney. Imagen tomada con una EOS-1D de Canon a 20 mm, con una configuración de exposición de 1/500 s a f/2,8 e ISO800. © Tom Jenkins

Cuando llega el momento, Tom no piensa en si la cámara funcionará o no; su mente solo gira en torno a ser capaz de fotografiar el momento clave. «Una de las noches más memorables de mi carrera fue en noviembre de 2003 en Sídney, Australia», explica. «Se celebraba la final de la Copa del Mundo de Rugby 2003, Inglaterra contra Australia. Nunca había visto a Inglaterra alzarse con un gran título, ya fuera en críquet, fútbol, rugby…».

«El partido fue muy reñido y desembocó en la prórroga. Y allí estaba yo, corriendo arriba y abajo por la línea de banda para fotografiarlo todo. Cuando llegó el tiempo añadido, estaba totalmente rendido. Estaba diluviando y yo sudaba a mares, pero estaba convencido de que todo acabaría decidiéndose con un único tiro».

«Y entonces la pelota cayó en manos de Jonny Wilkinson. Por algún motivo que todavía no alcanzo a comprender, se giró y chutó con la derecha, su pierna mala. La pelota se alzó hacia el cielo, pasó entre los postes e Inglaterra ganó la Copa del Mundo. Fue una sensación increíble».

«Todos los jugadores estaban de celebración cerca de la copa, pero yo tenía claro que la historia era Jonny Wilkinson. Es una persona muy introvertida, y fue el único jugador de toda la selección inglesa que no se acercó a la copa».

«Así que me puse a pensar en cómo podría ilustrar esa situación, y entonces le vi dirigiéndose a los vestuarios. Esa noche, fue el primero en abandonar el terreno de juego. Vi a todos los aficionados arremolinados en torno al túnel de vestuarios, alargando los brazos para felicitarle. Me apresuré a seguirle con un objetivo gran angular y conseguí una imagen mientras entraba en el túnel antes de que el jefe de prensa me cortara el paso y me dijera: 'Ya está'».

«Pero no necesitaba más que una imagen: la que contaba la historia. Lo supe en el instante en que la tomé».

Escrito por Emma-Lily Pendleton


El equipo de Tom Jenkins

El equipo clave que utilizan los profesionales de la fotografía de deportes

A selection of Canon EOS-1D X Mark II cameras, L-series lenses and accessories.

Cámara

Canon EOS-1D X Mark II

«El enfoque automático de la EOS-1D X Mark II de Canon es espectacular», dice Tom, que suele llevar tres cuerpos de cámara. La réflex pro digital insignia de Canon, con un sensor de fotograma completo de 20,2 megapíxeles, un sistema AF de 61 puntos, una velocidad de hasta 14 fps y una sensibilidad ISO de hasta 409600.

Objetivos

Canon EF 70-200mm f/2.8L IS III USM

Rápido, flexible y diseñado para cualquier encargo, así es el objetivo del que Tom dice que no podría vivir sin él: «Es un objetivo de acción simplemente magnífico. Sin lugar a duda, es el que más utilizo para tomar fotografías».

Canon EF 400mm f/2.8L IS III USM

Un objetivo zoom compacto y de alto rendimiento ideal para la fotografía de deportes, acción y naturaleza. En palabras de Tom: «Posee una tecnología tan ligera como extraordinaria. ¡Menuda diferencia!».

Canon EF 24-70mm f/2.8L II USM

Un zoom estándar de calidad profesional que ofrece una calidad de imagen excepcional y una gran abertura de f/2,8 en todo el rango de zoom. «Me gustaría poder contar con él siempre para las fotografías de acción y de portada», dice Tom.

Accesorios

Canon Speedlite 600EX II-RT

Este flash, que se ha diseñado para los disparos en secuencia rápida, rinde en las condiciones más exigentes. Tanto si se utiliza de forma independiente como en la zapata para accesorios, su versatilidad permite tomar el control total sobre la iluminación.

Canon Speedlite ST-E3-RT

Dispara flashes Speedlite compatibles desde distancias de hasta 30 m. El control por radiofrecuencia proporciona un funcionamiento fiable incluso cuando no se dispone de una línea de visión directa.

Gamuza de piel

«Hace años aprendí que uno de los artículos más importantes del equipo de un fotógrafo deportivo es una gamuza de piel», revela Tom. «Dada la cantidad de tecnología que hay en la bolsa, esto puede parecer extraño; sin embargo, si empieza a llover de repente, puedo sacar la gamuza de la bolsa y utilizarla para cubrir el equipo. Además de actuar como protección, también me permite quitar las gotas de agua de los elementos frontales. Renuevo las gamuzas todos los años para mantenerlas en buen estado, blandas y esponjosas».

Minitrípodes

Además de las tres cámaras que lleva encima, Tom también instala cámaras remotas en las esquinas del terreno de juego para poder capturar instantes que de otra manera se perdería.

Disparador remoto Canon RS-60E3

Un disparador remoto de 60 cm para cámaras EOS con una entrada de tipo E3. El botón de control de dos fases se comporta del mismo modo que el disparo del obturador de la cámara, ya que activa el AF al pulsarlo hasta la mitad.

Artículos relacionados

Ver todo

Consigue el boletín

Haz clic aquí para disfrutar de historias inspiradoras e interesantes noticias de Canon Europe Pro

Suscríbete ahora