La fotografía de Florent Gooden, titulada «Singapore Sling», recibió una Mención Especial en la categoría de Fórmula 1 de los World Sports Photography Awards de 2026. Para la toma, eligió un hotel con vistas al circuito urbano y fotografió los coches desde el balcón del bar de la azotea, en la planta 65. «Sostuve la cámara a pulso e hice un barrido siguiendo el movimiento del coche», explica. «El efecto pictórico se debe a que la fotografía se tomó a través de unos árboles. Normalmente, habría enfocado de manera manual, pero ahora utilizo la característica de seguimiento del sujeto de la cámara, que aumenta muchísimo mi porcentaje de aciertos con este tipo de fotos». Imagen tomada con una cámara Canon EOS R3, un objetivo Canon RF 400mm F2.8 L IS USM y un multiplicador 1,4x, con una configuración de exposición de 1/10 s a f/4,5 e ISO 100. © Florent Gooden/DPPI
Los fotógrafos de deportes de motor se enfrentan a numerosos retos, como la velocidad media de 320 kilómetros por hora que alcanzan los coches durante las carreras y el número limitado de puntos desde los que pueden fotografiarlos. La propia dinámica repetitiva del deporte, con coches que dan decenas de vueltas al mismo circuito, es una dificultad añadida a la hora de conseguir imágenes variadas, creativas y originales.
Para Florent Gooden, especialista francés en Fórmula 1, superar estos retos para crear imágenes impactantes de la máxima categoría del automovilismo forma parte de su trabajo diario. A sus 34 años, es fotógrafo profesional de automovilismo a tiempo completo desde 2012 y lleva una década al frente de la cobertura de Fórmula 1 de DPPI Media, agencia especializada en fotografía deportiva.
Su trabajo combina sus dos grandes pasiones: los deportes de motor y la fotografía. Su entusiasmo y dedicación le han permitido ejercer una profesión que le apasiona y recibir distintos reconocimientos, entre ellos varios premios en los World Sports Photography Awards 2026. «Para dedicarte a este trabajo tienes que sentir verdadera pasión, porque implica viajar muchísimo, exige mucho esfuerzo y requiere habilidades muy diversas», afirma.
Florent sigue una planificación muy precisa durante los cuatro días que dura un Gran Premio, y su trabajo va mucho más allá de cubrir la carrera. «Hay que fotografiar ruedas de prensa, hacer fotos promocionales y retratos de los pilotos, además de cubrir las categorías F2 y F3, entre muchas otras cosas», explica. «Cuando no estás haciendo fotos, tienes que editar el trabajo en el ordenador y, al final de cada jornada, enviar todo el contenido de ese día. Es un trabajo bastante intenso y estresante, pero para mí es un estrés positivo, me motiva y, cuando consigues sacar adelante todas las tareas que tienes que hacer, resulta muy gratificante».