ARTÍCULO

Bicicleta rápida, fotógrafo rápido: cómo utilizó Matt Ben Stone un equipo de Canon para fotografiar un récord mundial de ciclismo

Para capturar el intento de batir el récord mundial de la ciclista Denise Mueller-Korenek en el salar de Bonneville, en Utah (EE. UU.), el fotógrafo Matt Ben Stone contó con su objetivo EF 400mm f/4 DO IS II USM de Canon. © Matt Ben Stone

Cuando Denise Mueller-Korenek se subió a una bicicleta detrás de un coche de carreras profesional y se preparó para pedalear por los salares de Utah a más de 290 km/h, la ciclista sabía que existía la posibilidad de que la aventura no acabara bien. El fotógrafo comercial Matt Ben Stone recibió el encargo de fotografiar el momento en que, con suerte, se batiría un récord. Había mucho en juego para Denise y para Matt.

Para Denise, existía la posibilidad de que todo acabara en un terrible accidente. Para superar el récord de velocidad terrestre en bicicleta ayudada por un remolque, debía pedalear a una velocidad casi tan alta como la de un tren bala japonés y mayor que la velocidad máxima que puede alcanzar un guepardo, el animal terrestre más rápido del mundo. No es para nada una velocidad normal para un ser humano en bicicleta.

En cuanto a Matt, para capturar el coche de carreras que iba delante y mantenerlo perfectamente enfocado desde una distancia segura, necesitaba un flujo de trabajo eficiente y una gama de objetivos cuidadosamente seleccionados para garantizar que no se perdería el momento en el que se batiría el récord.

Todo comenzó mucho antes del gran día. «Recibí el encargo directamente de Denise y su equipo con aproximadamente un año de antelación. Normalmente recibo encargos de marcas y agencias de diseño y me suelen dar un par de semanas, quizá un mes, así que esta vez fue algo inusual en cuanto al tiempo de planificación disponible», cuenta Matt.

Un entorno hostil

A racing car with raised sides at the back and a cyclist following along Utah's salt flats.
Denise alcanzó velocidades de 296 km/h para batir el récord mundial, establecido anteriormente por Fred Rompelberg en 1995. Un coche modificado de 1000 caballos la remolcó al inicio para que su bicicleta alcanzara rápidamente el máximo rendimiento, antes de que Denise se separara y siguiera de cerca la estela del coche. Tuvo que recorrer más de un kilómetro a su velocidad objetivo para registrar el logro. Imagen tomada con una EOS 5D Mark III y un objetivo EF 400mm f/4 DO IS II USM de Canon. © Matt Ben Stone
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La sesión se llevó a cabo a lo largo de 10 días en la pista internacional del salar de Bonneville, en la frontera entre los estados de Utah y Nevada (EE. UU.), durante la Bonneville Speed Week, un evento de carreras que se celebra cada año sobre el lecho seco. Denise y su piloto de carreras, Shea Holbrook, eran dos de los 170 participantes, pero competían en una categoría propia. Matt sería su fotógrafo oficial, encargado no solo de documentar los 10 días de pruebas, entrenamiento y competición, sino también de cubrir el evento en directo a través de las redes sociales desde un tráiler de producción instalado en el salar.

«Yo iba publicando actualizaciones en sus cuentas de Facebook e Instagram durante la semana, casi como un jefe de prensa. Tenía que asegurarme de que los patrocinadores tuvieran algo de material para los medios cuando Denise batiera el récord. Y luego tenía que encargarme del fotorreportaje en sí. Lo difícil era adelantarse a la escala que iba a adquirir la historia. Aunque conozco el sector deportivo, mi trabajo suele centrarse en la renovación de la imagen de marcas más que en producir imágenes periodísticas para la prensa», confiesa Matt. A esto se añade el reto de trabajar en un entorno tan castigador como puede ser un salar. «El calor es insufrible. Es un enclave hostil tanto para el ser humano como para los dispositivos electrónicos. No es que no haya sombra en la que refugiarse... es que no hay nada».

Cada día, el equipo tenía que traerse todo lo que necesitara: marquesinas, agua, comida... Necesitaban una posición GPS para localizar la zona del Speed Week. «Para que te hagas una idea de la envergadura del salar, para llegar de un extremo a otro necesitarías unas 3 horas conduciendo a 160 km/h. Una distancia importante...», cuenta Matt.

A dark blue line and larger turquoise line through white cracked salt flat.
Shea Holbrook, al volante del coche remolque, y la ciclista Denise tuvieron que desplazarse en línea recta para lograr tales velocidades. Imagen tomada con una EOS 5D Mark III y un objetivo EF 16-35mm f/2.8L III USM de Canon. © Matt Ben Stone

Trabajó desde la parte de atrás de un todocamino, y se llevó un punto de acceso móvil y tarjetas SD con Wi-Fi para poder descargar pequeños JPEG al portátil en caso de que los medios necesitaran contenido de inmediato. Matt cree que, en los próximos años, cada vez más profesionales se verán compaginando su labor de fotógrafos con la de responsables de redes sociales.

«Cada vez es más frecuente. Desde luego, si trabajas directamente con un patrocinador del evento, es un rol que tienes que asumir. Te van a pedir imágenes profesionales de alta calidad, pero también inmediatez».

A tennis player's shadow is seen on a red clay court.

Capturar los momentos clave en deportes

El fotógrafo del Sunday Times Mar Aspland explica su proceso para tomar imágenes fascinantes.

El objetivo adecuado

El equipo empezó con las pruebas de los vehículos una semana antes de la carrera de Denise. Matt aprovechó los días de pruebas para capturar panorámicas del sol saliendo sobre el vasto salar y primeros planos de atletas y mecánicos que fue compartiendo en redes durante la semana. «Fui muy meticuloso a la hora de construir la historia. No quería generar confusión visual, así que no publiqué ninguna foto de perfil lateral hasta que hubo batido el récord», declara Matt.

Para conseguir todas las tomas que quería el día del intento, Matt utilizó varias cámaras, incluido un dron y una cámara de acción que ató a la parte trasera del coche de carreras para capturar a Denise montada en su bicicleta de frente. Pero la toma más importante de la lista era el perfil lateral del coche y la bicicleta a la caza del récord, para lo que Matt se colocó en un lateral de la pista con su EOS 5D Mark III y un objetivo EF 400mm f/4 DO IS II USM de Canon.

«Tenía que trabajar sin ayuda, y la pista mide casi 10 km en línea recta. Decidí apostarme en la línea de salida para la previa y luego colocarme en un punto más estratégico cuando Denise saliera. Para el trayecto en sí me coloqué más adelante; de lo contrario, habría sido imposible seguirla a 290 km/h por mucho que fuera en un vehículo acompañante», nos cuenta Matt.

A long Canon lens is pointed out at Utah's salt flats.
Matt se colocó al lateral de la marca mientras Denise pasaba, con su EOS 5D Mark III y su objetivo EF 400mm f/4 DO IS II USM de Canon listos. © Matt Ben Stone
Distant markers and a blue line on the ground mark the Speedway course.
La recta pista de carreras era de casi 10 km de longitud, lo que permitió a Denise alcanzar el máximo rendimiento con facilidad, y reducir la velocidad posteriormente. Imagen tomada con una EOS 5D Mark III y un objetivo EF 400mm f/4 DO IS II USM de Canon. © Matt Ben Stone

Se apostó entre los marcadores de 3 y 4 millas, a una buena distancia de la pista por motivos de seguridad, en caso de que un coche resbalara sobre el salar a toda velocidad. La bruma que el calor generaba en el horizonte impedía a Matt ver a Denise aproximarse. Por eso se llevó una radio de onda corta que usaba para sintonizar el canal por el que se anunciaría la salida de Denise.

Matt sabía que tendría muy poco tiempo para conseguir la toma una vez que Denise dejara atrás la línea de salida, por eso configuró el enfoque manual de su EF 400mm f/4 DO IS II USM de Canon en casi infinito antes de empezar. «Denise iba a seguir una trayectoria en línea recta, por lo que, basándome en los intentos de anteriores participantes, conseguí encontrar el enfoque ideal. Para potenciar un poco más la velocidad de avance y de fotogramas, bloqueé el enfoque», explica Matt.

«De hecho, intente disparar con el convertidor 2x del objetivo para llegar a los 800 mm. Lo malo es que, a esa longitud focal, estás siguiendo un objeto tan pequeño a tal velocidad que cuesta mucho encuadrarlo. Conseguía muchas menos tomas buenas simplemente por la velocidad a la que era físicamente capaz de seguir al sujeto haciendo el barrido de cámara. Al final me quedé con el objetivo de 400 mm y recorté. La capacidad de recortar es una de las ventajas de las cámaras de la serie 5D».

A woman fastens a face-covering black helmet and goggles.
Matt fotografió a Denise mientras se preparaba para intentar batir su récord de velocidad en tierra cerca de la línea de salida, antes de ponerse en posición en el recorrido, para verla pasar a gran velocidad. Imagen tomada con una EOS 5D Mark III y un objetivo EF 85mm f/1.8 USM de Canon. © Matt Ben Stone

El objetivo EF 400mm f/4 DO IS II USM de Canon incorpora elementos de óptica de difracción de doble capa sin separación que ayudan a reducir el velo óptico, una característica esencial bajo la intensa luz del sol en pleno salar. Otro motivo por el que a Matt le encanta trabajar con este objetivo en particular es su portabilidad. «El peso era un factor determinante para mí a la hora de volar, con todas las restricciones y limitaciones que ello implica. La versión con óptica difractiva (DO) cabe en una mochila, mientras que el EF 400mm f/2.8L IS III USM de Canon necesitas meterlo en una carcasa de viaje.

Dadas las condiciones extremadamente luminosas de la sesión, Matt activó el Aviso de resaltado de la EOS 5D Mark III de Canon para que le alertara de posibles zonas sobrexpuestas. «Para que te hagas una idea de la cantidad de luz que había, algunas tomas las hice con una exposición de 1/1000 s a f/13 e ISO 100. Así de brillante era la luz... Incluso con objetivos largos, no hay motivos para subir la ISO», asegura Matt. De hecho, Matt se llevó consigo una de esas telas oscuras como las que se usaban antiguamente para la fotografía analógica, para taparse mientras revisaba las imágenes y corregía el color en el portátil.

«El sol se refleja tanto que es casi como cuando vas a esquiar. Te sorprendería las zonas del cuerpo tan inverosímiles que se quemaron algunos de los que estaba allí. Y luego está la sal, que es muy corrosiva y dañina», continúa Matt. Cada noche tenía que revisar su equipo y limpiarlo con aire comprimido para asegurarse de mantener la óptica limpia. También cargó todas las baterías en el hotel por la noche de cara a las 12 o 14 horas que estaría sin acceso a electricidad en el salar.

¡Supera eso, Fred!

A bicycle's handle bars and front are seen, the words 'Go fast' stuck on.
La bicicleta de Denise estaba hecha a medida para el intento de récord mundial, con características entre las que se incluía un engranaje de doble reducción específico. Imagen tomada con una EOS 5D Mark III y un objetivo EF 70-200mm f/2.8L IS II USM de Canon. © Matt Ben Stone

Una vez que había conseguido el perfil lateral que buscaba, Matt tenía que apresurarse a la línea de meta. Allí cambió el objetivo EF 400mm f/4 DO IS II USM de Canon por un EF 35mm f/1.4L II USM para inmortalizar la felicidad y la celebración de un equipo que acaba de batir un récord, usando para ello el enfoque automático y un alta velocidad de fotogramas. «Empecé con un punto AF único y, a medida que se desarrollaban los acontecimientos, fui cambiando el punto de enfoque en el encuadre», nos cuenta.

Cuando Denise y Shea cruzaron la línea de meta y supieron que habían batido el récord, Matt suspiró aliviado. «El riesgo es enorme; imagina que, tras generar tanta expectación y tanta tensión, algo sale mal», comenta. «No es como en un partido de fútbol o una carrera de ciclismo en los que sabes que alguien va a ganar sí o sí. El resultado final de este intento podría haber sido, como mínimo, no haber batido el récord... o algo mucho más grave. Resulta abrumador pararse a pensar en las posibles consecuencias trascendentales, para bien o para mal.

Al final, Denise alcanzó una velocidad media de 296 km/h, con lo que no solo pulverizó su propio récord de 238 km/h de 2016, sino que batió el récord masculino de 269 km/h que ostentaba el ciclista neerlandés Fred Rompelberg desde 1995. Según el medio estadounidense NPR, el logro de Denise podría implicar que Guiness World Records deje de separar los récords de velocidad en bicicleta por género. Se rumorea que tras la victoria, una Denise eufórica gritó: «¡Supera eso, Fred!».

Matt se sorprendió por la enorme repercusión del evento a nivel mundial. «Acabo de comprobar los datos de las imágenes que se distribuyeron cuando salió la historia. Tuvo una cobertura internacional, en unos 360 medios diferentes. Una locura, si lo piensas...».

Matt nos cuenta que su siguiente paso es invertir en una EOS-1D X Mark II de Canon. «Pero para este encargo, debido a las restricciones de peso en el avión y la capacidad de moverme fácilmente durante la sesión, preferí recurrir a la EOS 5D Mark III, más pequeña y ligera».

An overhead angle of a car racing driver.
Shea, al volante del coche remolque se prepara para el intento de récord mundial. Imagen tomada con una EOS 5D Mark III y un objetivo EF 16-35mm f/2.8L III USM de Canon. © Matt Ben Stone

Los tres mejores consejos de Matt para capturar la pulverización de un récord

1. La velocidad lo es todo
«Hazte con las tarjetas de memoria más rápidas que puedas. Así podrás hacer más disparos con la máxima frecuencia de fotogramas que admita la cámara sin saturar el buffer».

2. Capacidad de reacción
«Sin lugar a dudas, lo más importante es ser capaz de moverse y reaccionar. Por eso utilicé un objetivo EF 400mm f/4 DO IS II USM de Canon. Podía dejarla conectada al monopié y cargarla al hombro. Como llevaba dos cuerpos, podía reaccionar relativamente rápido si hacía falta; por mucho que te prepares, siempre puede haber sorpresas».

3. Ten siempre la cámara preparada
«Una vez que termine la acción (imagina que ya se ha entregado el premio y han concluido las celebraciones), no caigas en la tentación de guardar la cámara y dar tu trabajo por acabado. El antes y el después siempre puede dar lugar a tomas interesantes que te ayuden a contar la historia. Es cuando puedes capturar los momentos más íntimos y privados de los sujetos, como las conversaciones con los compañeros».

Escrito por Kathrine Anker


El equipo de Matt Ben Stone

Equipo esencial para la fotografía de carreras

Photographing a cycling world record: Matt Ben Stone crouches behind his Canon camera and lens on a tripod in Utah salt flats.

Cámara

Canon EOS 5D Mark III

La EOS 5D Mark III de Canon es una réflex digital de formato completo, de 22,3 megapíxeles con enfoque automático de 61 puntos y disparos en serie de 6 fps. «El sensor de alta resolución me permitió recortar y disparar desde una distancia segura», cuenta Matt.

Objetivos

Canon EF 35 mm f/1.4L II USM

«El 35mm es uno de mis objetivos favoritos porque te permite reaccionar rápidamente. Ofrece una visualización un poco más amplia sin llegar a producir una imagen gran angular. Para mí es uno de los mejores objetivos de enfoque con los que se puede trabajar por su capacidad para encuadrar y preparar la imagen, y por la profundidad de campo».

Canon EF 16-35mm f/2.8L III USM

«Utilicé el 16-35mm uno de los primeros días, al amanecer del día en que empezó la Speed Week. No había nadie más en los salares. El sol estaba saliendo y los chicos y chicas sacaban el coche de la parte de atrás del camión. El objetivo capturó muy bien la amplitud del paisaje».

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