Fotografía para el desarrollo sostenible: las esculturas humanas de Eliška SKY apuntan a una dirección de cambio

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Seis cuerpos erguidos envueltos en hojas rojas de la cabeza a los pies se agarran entre sí mientas tiran de una figura a la derecha que está casi desnuda, salvo por la ropa interior, unas medias rojas, mangas y un tocado.

La embajadora de Canon Eliška SKY se pregunta si somos «parásitos de la Tierra» en una impresionante y surrealista exploración de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU.

Un ojo que busca (y encuentra) lo ecléctico, los contrastes de color y los juegos geométricos. Un corazón y una mente que observan la desigualdad mundial, la protesta social y la sostenibilidad. Y una mano que sabe exactamente cuándo pulsar el disparador. La embajadora de Canon Eliška SKY no es solo una fotógrafa o artista.

Es una catalizadora.

Su tarea es la de revelar las colisiones frontales entre lo real y lo surrealista. Hacer que choquen, interactúen y jueguen entre sí. Y, en última instancia, emerjan para ofrecer mensajes poderosos y atrevidos sin complejos.

Su serie más reciente, «Parasites», es precisamente eso. Una interpretación tan impresionante como surrealista de la destrucción, la acción, el miedo y la esperanza, que se vinculan para inspirar un mundo que cambia.

Cuando la visión se une al concepto

«Quería jugar con la simetría», dice. «Durante mucho tiempo, tuve la idea de una malla de personas juntas para crear una estructura».

Pero es un desafío difícil de explorar, especialmente si no hay un concepto detrás. Y, hasta hace poco, era precisamente eso para Eliška: una visión que necesitaba un tema.

Más adelante, surgió una oportunidad con el Young People Programme de Canon. «Como embajadora de Canon, estaba impartiendo un taller en la Chelsea College of Art, en el que trabajamos con temas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas», explica.

«Ahí es donde surgió la chispa de unir estas dos ideas».

Eliška nunca había conocido los 17 objetivos de la ONU, una red interconectada de estrategias que reclaman urgentemente la acción global en cuanto a la pobreza, la desigualdad y la educación, además de las amenazas medioambientales a la tierra y los océanos.

Pero cuanto más aprendía, más crecía en su mente esta idea de estructuras humanas.

«¿Somos parásitos de la Tierra?».

Las personas son siempre fundamentales en el trabajo de Eliška. Pero, al analizar la magnitud del cambio necesario para cumplir los objetivos de desarrollo, de repente se preguntó: ¿qué papel tienen los humanos en la aparición de estos problemas? ¿Y qué papel pueden desempeñar para resolverlos?

Para mí, era importante mostrar que tenemos el poder para marcar la diferencia y hacer un cambio».

«Me pregunté si somos parásitos de la Tierra», explica. «De ahí surgió la idea de recrear las formas de un escarabajo o un parásito en muchas de las imágenes».

Sin embargo, al igual que los ODS no señalan a los culpables sino que indican la dirección del cambio, Eliška quería utilizar su trabajo para hacer lo mismo.

«Para mí, era importante mostrar que tenemos el poder para marcar la diferencia y hacer un cambio», comenta.

A la izquierda, una imagen de varios bailarines con leotardos cortos blancos sucios, cubiertos con ramas de árboles muertos y hierba. A la derecha, dos bailarines vestidos de blanco brillante de pie en un campo verde frente a un cielo azul nublado real y un cielo azul nublado pintado sobre un fondo que está debajo y detrás de ellos. Uno sostiene a la otra por encima de su cabeza mientras ambos sostienen las velas de madera de un molino de viento.

© Eliška SKY

Fuego y viento, humanos y tierra

Los tres primeros estudios de este cuerpo de obras (una descripción que nunca ha sido más adecuada) se exhibieron en los Global Good Awards de 2022. En ellos se exploran los tres ODS que más le importan a Eliška: energía asequible y limpia, reducción de las desigualdades y la vida en la tierra.

Cada imagen se ha diseñado y coreografiado meticulosamente para generar una experiencia emocional e intelectual de varias capas para el espectador. Eliška y el estilista de las sesiones elaboraron los trajes y accesorios a mano, junto con estudiantes de diseño de Central Saint Martins, que recibieron un encargo bastante inusual.

«Les pedí a los estudiantes que utilizaran la conversión de productos desechados para crear toda la colección», nos cuenta. «Por eso creo que todas las piezas son interesantes y útiles».

Todas las sesiones se llevaron a cabo en el bosque de Epping en Londres donde, junto con su equipo, convirtió a un grupo de bailarines en potentes y dramáticas fuerzas que se integran en el entorno.

«Quería un lugar en el que poder celebrar la belleza de la naturaleza que nos rodea», recuerda. «El verano pasado hizo tanto calor que había incendios por todas partes, incluso en Europa».

«Podemos hacer cambios en nuestras vidas y ser más considerados acerca de cómo no provocar daños, cómo apoyar la sostenibilidad y cómo apoyar causas como la educación».

«Y en la ubicación de la sesión que podéis ver también hubo algunos incendios. Se pueden ver los árboles muertos detrás de los bailarines».

Y ahí es donde se revela realmente el mensaje de Eliška. La dramática personificación de los letales incendios por parte de los bailarines se muestra junto a otra obra de arte de Eliška, una representación del viento como opción de energía limpia.

Su combinación simboliza la dicotomía de causa y solución entre los humanos y el medioambiente, que se apilan entre sí de forma infinita.

Siete cuerpos con leotardos de color crema y marrón, con las caras cubiertas con máscaras de pelo trenzado, forman un arco combinando sus cuerpos.

© Eliška SKY

La llamada a la acción de Eliška

La imagen final del trío, el objetivo de reducción de las desigualdades, es en la que el título «Parásitos» cobra vida realmente.

En ella, los bailarines se entrecruzan para crear una estructura simétrica que imita el exoesqueleto de un insecto infeccioso.

Bultos y protuberancias salen de sus cuerpos como insectos. Es el emotivo mensaje de Eliška para la humanidad y su función es afrontar estos problemas.

«Es una exageración, pero tenemos el poder», comenta.

«Podemos hacer cambios en nuestras vidas y ser más considerados acerca de cómo no provocar daños, cómo apoyar la sostenibilidad y cómo apoyar causas como la educación. Quiero que la gente lo vea, piense y sea más consciente de sus acciones, y espero que mi serie ayude a conseguir eso».

Descubre más sobre Eliška SKY y su trabajo en su perfil de embajadora de Canon.

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