El aclamado director de vídeos en directo Steve Price, que eligió cámaras y controles de PTZ de Canon para una gira mundial, nos explica la diferencia creativa que ha supuesto optar por estos equipos.
Hoy en día, el vídeo es un componente dinámico de la experiencia de música en directo. Ha dejado de ser un recurso más destinado a magnificar una actuación en las paredes LED de los laterales del escenario para convertirse en una parte integral del diseño creativo de un espectáculo. Define el tono visual y refuerza la estética de un artista y perdura a través de las redes sociales del público.
«El papel del director de vídeo en directo ha cambiado radicalmente en los últimos 15 años», nos comenta Steve Price, galardonado director especializado en giras de conciertos y streaming en directo. Su lista de clientes es de las que hacen historia. Entre otros muchos se incluyen Queen + Adam Lambert, Beyoncé, Megan Thee Stallion o The 1975.
«En estos tiempos, con la proliferación de la tecnología digital, te ves forzado a que un concierto no se quede en grandes pantallas LED», apunta. «El resultado es que ha cambiado la forma en la que utilizamos las cámaras. Muchas veces me veo obligado a estar en más de un sitio al mismo tiempo. Puedo estar mezclando imágenes en vertical para las pantallas laterales, sacando otra en horizontal para la pantalla principal y creando una tercera para las pantallas de encima del escenario».
Colocar en un lugar discreto las cámaras remotas es clave en el plan de cámaras para espectáculos en vivo a gran escala. Para el «Tension Tour» de Kylie Minogue, Steve incorporó por primera vez las cámaras PTZ de Canon a su trabajo. Usó nueve cámaras en total: seis en puestos operados, una fija y dos cámaras PTZ CR-N700 de Canon, una al final de la pasarela mirando hacia el escenario principal y la otra arriba, colocada boca abajo en un «truss» de iluminación. La habilidosa operadora de cámaras PTZ de la gira, Harriet Woollam, de Solotech UK, utilizó un control RC‑IP1000 de Canon para ejecutar los complejos y repetibles movimientos PTZ que exige una producción de nivel estadio y grandes recintos.