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Perfecciona tus habilidades sociales: tres fotógrafas de retratos y documentales profesionales comparten sus consejos

Photographer Georgina Goodwin, holding her Canon camera, greets a woman in a hospital bed in Kenya.
La embajadora de Canon Georgina Goodwin con Mary Chemptai, de 30 años, una paciente de cirugía en una clínica de Kenia. Georgina es conocida por retratar problemas sociales como la mutilación genital femenina, la crisis de los refugiados, el cáncer y otras enfermedades graves mediante sus sensibles fotografías de personas involucradas, algo que requiere establecer una relación de confianza muy rápido. © Georgina Goodwin

Se necesita algo más que tener ojo artístico y saber manejar una cámara para fotografiar a personas. Las habilidades sociales como la buena comunicación, la paciencia, la flexibilidad y la empatía son tan importantes como las habilidades técnicas y creativas para triunfar como fotógrafo profesional. En este artículo, tres fotógrafas documentales y de retratos comparten sus consejos para trabajar con personas.

Georgina Goodwin es fotógrafa documental residente en Nairobi, Kenia. Helen Bartlett es una fotógrafa de familias británica. Marina Karpiy es una fotógrafa de retratos y bodas que trabaja en Georgia y Ucrania. Se dedican a diferentes tipos de fotografía de personas y cada una aporta experiencias únicas, aunque las preguntas se aplican a cualquier género: ¿cómo rompes las barreras y estableces una conexión con tus sujetos? ¿Cómo logras que la gente se sienta cómoda? ¿Hasta qué punto es importante conocer a tus sujetos y cómo influye en tus fotografías?

Nuestras tres embajadoras de Canon contestan estas y otras preguntas, además de explicar cómo unas buenas habilidades sociales pueden mejorar tu carrera y tus imágenes.

Georgina Goodwin: fotógrafa documental

La fotógrafa documental Georgina Goodwin, residente en Nairobi, es conocida por cubrir problemas sociales y la conservación de África, y trabaja para importantes ONG y la ONU. Su enfoque consiste en establecer una fuerte conexión con su sujeto antes de fotografiar. «Creo que ayuda que sea fácil conectar conmigo», afirma. «Sé interpretar bien el lenguaje corporal, hablo suajili con fluidez, además de algunas palabras de varios idiomas africanos y europeos, lo que me ayuda a conectar con la gente que fotografío».

A woman in a brightly coloured shawl stands amidst animal carcasses in an arid landscape.
Amina Suleiman Gas, de 45 años, de pie entre los cadáveres de sus animales, apilados para quemarlos fuera del lugar donde vive en el centro de Somalilandia. Tras cuatro estaciones consecutivas sin llover, la región está sumida en una sequía y al borde de la hambruna. Imagen tomada con una EOS 5D Mark III de Canon (a la que ahora sucede la EOS 5D Mark IV de Canon) y un objetivo EF 24-105mm f/4L IS USM de Canon (al que ahora sucede el EF 24-105mm f/4L IS II USM de Canon), con una configuración de exposición de 1/500 s a f/14 e ISO 400. © Georgina Goodwin/CARE International
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¿Qué les dices a los sujetos durante los cinco primeros minutos cuando los conoces?

Georgina: «Es fundamental ser persona antes que fotógrafo, así que pasar cinco minutos conociendo a las personas crea un enlace. Hago contacto visual, nos damos la mano y a menudo les doy un abrazo. Dejo que se vea la cámara siempre, para que no haya sorpresas cuando la saque después. Hago preguntas sobre su vida y familia; en muchas partes del mundo, sobre todo en África, los niños son el centro de todo, así que hablar sobre sus niños hace que la gente se relaje. Me presento y les explico que quiero compartir sus historias, para que aprendamos unos de otros».

¿A qué retos te enfrentas cuando fotografías a desconocidos?

Georgina: «Algunas personas se resisten a que las fotografíe, ya sea porque piensan que me voy a ir a casa y voy a vender sus fotos por mucho dinero o porque tienen miedo a cómo lo recibirá su comunidad. Puede que las personas piensen que solo voy a hacer una foto y no entiendan la necesidad de capturar diferentes ángulos o expresiones faciales, o de encontrar momentos en los que el sujeto haya olvidado que estoy ahí, y de pronto se vuelven tímidos y se ponen a la defensiva. Una vez que les explico que cuantas más fotos hagamos, más opciones tendremos, normalmente me dejan continuar. Nunca sé cuándo puede pasar, así que trabajo rápido. Aquí es donde ayuda contar con el equipo adecuado».

An elderly man stands in a field of corn growing taller than him, holding a tomato in one hand.
Además de fotografiar a gente en crisis, Georgina les pone cara humana a historias actuales como este proyecto grupal de ranchos en el sur de Kenia, que responde al cambio climático con la implementación de un exitoso sistema de gestión de tierras comunales. Imagen tomada con una EOS 5D Mark III de Canon, con una configuración de exposición de 1/2000 s a f/5,6 e ISO 500. © Georgina Goodwin

¿Cómo puede ayudarte la elección de la cámara a trabajar con la gente?

Georgina: «Mi EOS 5D Mark III de Canon cuenta con una opción de obturador muy silenciosa que me permite ser discreta, así que la experiencia es menos incómoda para el sujeto. Como llamo menos la atención, la gente mantiene la naturalidad y me puedo mover alrededor o incluso realizar retratos directos con mayor libertad».

«Utilizo un objetivo "pancake", un EF 40mm f/2.8 STM de Canon, que es muy pequeño, nítido y se desenvuelve genial en condiciones de baja iluminación. He descubierto que es perfecto para reducir el tamaño de la cámara cuando la tengo delante de la cara, lo que ayuda a mantener el contacto visual con el sujeto, algo importante cuando se cubren asuntos sensibles».

Photographer Georgina Goodwin, holding a Canon camera, shares a laugh with an elderly Maasai man and his son.
Georgina conoce a Lendele Seko Mamai, de 63 años, y a su hijo Daniel Mamai antes de fotografiarlos para su trabajo en el norte de Kenia. © Georgina Goodwin
A smiling groom embraces his bride in a garden as she holds a corsage of flowers. Photo by Marina Karpiy.

Tres objetivos para fotografía de bodas que permiten conseguir un bonito efecto bokeh

Marina Karpiy explica por qué los elementos favoritos de su equipo para fotografía de bodas son los objetivos prime de la serie L de Canon y no los zooms.

¿Qué consejo puedes ofrecer para acercarse a los sujetos y trabajar con ellos?

Georgina: «Ser flexible y pensar sobre el terreno es fundamental porque la gente, la situación y la luz no paran de cambiar. Si voy a fotografiar sin preparación previa, primero me acerco a un anciano, un jefe o alguien con autoridad para que me den permiso, ganarme su confianza y pedirles que me sugieran personas a las que me puedo dirigir».

«En cuanto a la técnica, conoce cómo funcionan tus cámaras y tus objetivos. Tienen que ser una extensión de tu cuerpo, de manera que dispares y cambies la configuración sin apartarte la cámara de la cara. De esta manera, el sujeto se acostumbra a verte con la cámara levantada y al final se relajará, lo que te permitirá capturar momentos "reales"».

«No tengas miedo de estar al mando ni de diseñar la escena como necesites. El sujeto se sentirá más seguro si tienes confianza, así que trabaja la foto hasta que hayas cubierto todo».

Helen Bartlett: fotógrafa de familias

La fotógrafa de familias residente en Londres Helen Bartlett es especialista en realizar retratos en blanco y negro espontáneos y retratos de la vida familiar. «No hay dos familias iguales y tampoco hay dos sesiones fotográficas iguales», comenta. «Algunos fotógrafos optan por realizar retratos posados, pero yo prefiero los momentos reales y las fotos cercanas. No alquilo ningún espacio ni preparo ningún escenario, trabajo con los hábitos y las rutinas de cada cliente, incluidas sus actividades favoritas, para que sus fotos reflejen quién es y con qué disfrutan sus hijos».

A mother and father with two young girls sit on a log in a garden in winter.
A Helen Bartlett no le hacen mucha gracia los retratos de estudio formales, sino que siempre prefiere fotografiar a las familias en entornos conocidos mientras hacen lo que les gusta. Imagen tomada con una EOS-1D X Mark II de Canon y un objetivo EF 85mm f/1.2L II USM de Canon, con una configuración de exposición de 1/640 s a f/4 e ISO 640. © Helen Bartlett

Se sabe que es bastante difícil trabajar con niños. ¿Qué enfoque adoptas?

Helen: «Cuando se abre la puerta, puedo ver en cuestión de segundos cómo serán los primeros 20 minutos. Mi prioridad siempre son los niños, así que los saludo a ellos primero, les doy un poco de conversación sobre un juguete que tengan o los dibujos de sus pijamas. Quiero que los niños sepan que me intereso por ellos. La respuesta de los niños es lo que establece el tono. Algunos empiezan una conversación inmediatamente, me dan la mano y me quieren enseñar sus juguetes. Ahí sé que estamos listos para empezar y cojo una cámara. Otros son tímidos y desconfiados con una persona nueva. En este caso, dejo las cámaras en la bolsa y me centro en hablar con los padres un rato mientras se acostumbran a mí».

¿Cómo mantienes el control de la sesión, a la vez que das libertad a los sujetos?

Helen: «Siempre hago saber a los niños que están en control de la situación, les doy espacio para decidir cuándo empezamos a hacer fotos. Cuando empiezo a fotografiar, hablo mucho. Les hago preguntas, les cuento historias y jugamos a juegos. He descubierto que esta es la mejor forma de integrarse en el entorno. Si estoy callada, llamo la atención: la fotógrafa les sigue con una cámara. Sin embargo, si me involucro, me convierto en parte de la acción y me hago más invisible».

 A smiling girl in a frilly skirt bounces on her bed, with a cascade of balls or balloons of varying sizes on the wall beside her.
Los retratos naturales de la hija de Helen reflejan la buena relación que es capaz de establecer con los niños. Imagen tomada con una EOS-1D X Mark II de Canon y un objetivo EF 24-70mm f/2.8L II USM de Canon, con una configuración de exposición de 1/1250 s a f/3,2 e ISO 4000. © Helen Bartlett

¿Qué técnicas de disparo te resultan útiles?

Helen: «Capturo muchas fotos cuando fotografío a niños. Quiero dejar que la energía fluya, sin parar constantemente la acción para hacerlos posar. Las fotos de grupo son populares y son una parte importante de los retratos familiares, pero muchas cuentan con un elemento de acción y veo que en muchas de las mejores fotos hay juegos involucrados. La EOS-1D X Mark II de Canon es mi cámara preferida cuando estoy en exteriores y la acción se desarrolla rápidamente, ya que el enfoque automático es increíblemente rápido y muy útil para fotografiar a niños corriendo o saltando. Confío en el botón posterior de enfoque, el modo AI Servo y algunos modos deportivos de Canon, que funcionan igual de bien con niños que saltan en la cama. Uso mucho el modo de ráfaga y veo que las mejores imágenes suelen estar hacia los dos tercios de la ráfaga».

A toddler looks curiously into the lens of Helen Bartlett's Canon camera.
Para fotografiar a niños con éxito, comenta Helen, te tienen que gustar, y eso ayuda a aceptar que las cosas no siempre salen como se tiene planeado. © Helen Bartlett

¿Cuáles son las mayores lecciones que has aprendido sobre fotografiar personas?

Helen: «Es importantísimo ser tú misma cuando trabajas con personas. Es fácil de ver si alguien es hipócrita, así que estar alegre e interesarse por las personas es fundamental, y te tienen que gustar los niños para fotografiarlos. La mayoría de mis sesiones de fotografía empiezan en las casas de mis clientes, así que ahí hay muchas señales visuales para hacerte una idea de sus personalidades y ofrecen unos temas de conversación muy buenos para romper el hielo».

«Por último, que no cunda el pánico. Cuando trabajas con niños, las cosas a veces no salen como tenías planeado. He descubierto que casi todo se puede solucionar con un descanso. A menudo, contar un cuento es una buena forma de recuperar la situación o cambiar la ubicación puede darle un toque diferente a la sesión y darle más variedad a tus imágenes. Tómate todo el tiempo del mundo y sigue adelante, así te asegurarás de conseguir las imágenes y todo el mundo pasará un buen rato durante la sesión».

Marina Karpiy: fotógrafa de bodas y retratos

Marina Karpiy es una fotógrafa de bodas y retratos residente en Georgia y Ucrania, y también ha publicado un libro sobre gente afectada por el sida en Ucrania. Al igual que otros exitosos fotógrafos de bodas, ha tenido que aprender la habilidad de establecer una relación con sus clientes rápidamente. «Para mí, el objetivo más importante de cualquier foto es convertirme en una persona en la que se puede confiar», afirma. «Así, el sujeto se abre más y todo lo que queda es pulsar el botón».

A couple kiss in a garden, with the trees behind them seeming to form an arch around them.
Marina Karpiy siempre se toma su tiempo para conocer a las parejas que fotografía, como Lyuda y Artem, e intenta reflejar lo que es importante para ellos. Imagen tomada con una EOS 5D Mark IV y un objetivo EF 85mm f/1.4L IS USM de Canon con una configuración de exposición de 1/400 s a f/1,8 e ISO 100. © Marina Karpiy

¿Cómo consigues que las parejas se sientan cómodas cuando fotografías sus bodas?

Marina: «Es muy importante reunirme con los clientes antes de la boda, no solo porque así puedo conocerlos individualmente y como pareja, sino para que me puedan decir qué cosas y qué imágenes son importantes para ellos. Necesito establecer una relación con ellos, para que sientan que pueden confiar en mí durante el evento. Eso marca una gran diferencia en las fotografías».

«Es muy importante ser abierta y honesta con la gente. Ser fotógrafa es hasta cierto punto ser psicóloga, tienes que entender a una persona, saber cómo acercarte, cómo hacer que se abra y cuándo ofrecer un cumplido. Incluso si nos acabamos de conocer, quiero que las personas sientan que somos viejos amigos y que pueden confiar en mí».

A couple walk hand-in-hand in a field, with the sun behind them.
A Marina le gusta utilizar objetivos prime y prefiere fotografiar con aberturas amplias para crear un ambiente ligero con mucho efecto bokeh. Imagen tomada con una EOS 5D Mark IV y un objetivo EF 85mm f/1.4L IS USM de Canon con una configuración de exposición de 1/8000 s a f/2,0 e ISO 100. © Marina Karpiy

¿Cómo afecta tu estilo de disparo a tus relaciones con los sujetos?

Marina: «El equipo que utilizo tiene que generar esa confianza también. Uso el modo de ráfaga [disparos en serie] de la EOS R de Canon en los momentos cruciales para asegurarme de que no me pierdo nada, y sé que siempre conseguiré una buena foto. De igual forma, utilizar el obturador silencioso es fundamental, sobre todo en lugares donde haya que mantener el silencio o el objetivo sea no llamar la atención».

«Siempre llevo encima dos cámaras con dos objetivos diferentes, un EF 35mm f/1.4L II USM de Canon y un EF 85 mm f/1.4L IS USM de Canon, ya que no quiero cambiar los objetivos, porque hace perder el tiempo a la pareja, cambia el ambiente y se refleja en las fotos».

«Intento usar solo luz natural porque es menos abrasiva y permite que la pareja se comporte de forma más natural. En algunos banquetes no hay tanta luz como me gustaría, así que deposito mi confianza, y la de la pareja, en las altas capacidades ISO de la EOS R, que siempre produce imágenes de alta calidad».

Photographer Marina Karpiy shows a smiling couple an image on the screen of her Canon camera.
Marina es conocida por su fotografía de bodas de estilo relajado e informal. Una de las claves, afirma, es que los novios colaboren en el proceso de la sesión. © Marina Karpiy

Al principio de tu carrera, fotografiaste a niños en orfanatos ucranianos. ¿Qué diferencias había en tu enfoque por aquel entonces?

Marina: «Cuando fotografías a niños sin familia ni hogar influye un factor psicológico, sientes una responsabilidad y compasión por ellos. Sentía la responsabilidad de realizar retratos para ayudar a esos niños a que encontraran un hogar, cosa que al final consiguieron todos, pero no tenía experiencia con niños, así que me sentía como una niña más».

«Durante mi carrera me he dado cuenta de que la mejor experiencia es cómo tratas a las personas, y si lo aplicas a cómo las fotografías, recibirás la misma actitud a cambio. Así que sea quien sea, esté donde esté, siempre fotografío tal y como me gustaría que me fotografiaran a mí».

Escrito por Natalie Denton


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