Timo Beke, fotógrafo de fauna salvaje y guía de safari cualificado, ha vuelto a imprimir en casa con el modelo Canon imagePROGRAF PRO-1100. © Timo Beke
Timo Beke está viviendo un sueño. Tres veces al año, este talentoso fotógrafo de veintipocos años sale de su Bélgica natal para hacer tours de fotografía de fauna salvaje en Sudáfrica. Se necesitan años para forjarse una carrera en este sector. Pero, como muchos fotógrafos de fauna salvaje emergentes, Timo ha tenido que ir más allá de inmortalizar momentos para que su sueño sea una realidad sostenible.
De pequeño, Timo solía fingir que hacía fotos con una piedra cuadrada para imitar a sus padres, amantes de la fotografía, con sus cámaras Canon. Con el tiempo, cambió la piedra por una cámara para apuntar y disparar: la EOS 1200D de Canon. Sin embargo, fue en un viaje familiar a Sudáfrica, durante el que pudo hacer fotos de la naturaleza a gran escala, cuando decidió su futuro profesional.
«En el segundo recorrido de avistamiento del viaje, le dije al conductor del safari que iba a dedicarme a ello», recuerda Timo. «A partir de ese momento, tomé la mayoría de las decisiones de mi vida con el objetivo de ser fotógrafo de fauna salvaje».
«Por supuesto, durante el instituto tuve momentos de duda. Me planteé si la fotografía de fauna salvaje era algo a lo que podía dedicarme profesionalmente o si iba a tener que hacer un trabajo de oficina. Algo decisivo ocurrió en 2023, cuando tuve unas prácticas haciendo safaris fotográficos para una empresa de voluntarios en Sudáfrica. Les dije que era mi sueño y me respondieron que, si quería que me tomaran en serio, tenía que estudiar para sacarme la licencia de guía. Y lo conseguí».
No hay duda de que Timo está haciendo las cosas a su manera. Como galardonado fotógrafo de fauna salvaje y cualificado guía de safaris, puede colocar a quienes le acompañan en la mejor posición para inmortalizar el próximo movimiento de un animal.
«Siempre llevo la cámara conmigo», afirma. «Pero mi trabajo en ese momento es ayudar a otras personas a configurar la cámara y ver sus imágenes». A veces se sienta detrás de ellos en el vehículo para ver las pantallas más fácilmente.
«Cuando tengo pensada una composición interesante, me resulta más sencillo hacer la foto yo mismo y mostrarla como ejemplo. Por supuesto, nunca sabes lo que va a pasar y, si se presenta una buena oportunidad, también quiero inmortalizar el momento».
El equilibrio entre ser fotógrafo, profesor y especialista en comportamiento animal es lo que diferencia a Timo del resto.