La tecnología financiera y contable ha recorrido un largo camino en los últimos años, con rápidos avances en el modelado financiero, los modelos predictivos y la automatización. Cada uno de estos factores promete grandes cambios en la productividad dentro de áreas como Cuentas por pagar (AP). Pero si estás en el 52 % de profesionales de AP que aún pasa más de 10 horas a la semana procesando facturas manualmente1, puede que te preguntes cuándo te va a llegar la revolución digital.
Porque, aunque la transformación digital ha redefinido muchas áreas de negocio, las operaciones financieras, en particular las de AP, a menudo se quedan rezagadas. La introducción manual de datos, la fragmentación de los procesos de aprobación y la integración deficiente del sistema siguen siendo obstáculos importantes. Los líderes financieros reconocen los beneficios de la automatización, pero la implementación sigue siendo incoherente, ya que muchos equipos solo automatizan parcialmente sus flujos de trabajo.
El último informe de tendencias de automatización de cuentas por pagar1 reveló que, aunque la mayoría de las empresas reconoce la necesidad de automatización, el 74 % sigue funcionando solo con procesos de cuentas por pagar parcialmente automatizados. Eso tiene que cambiar. Para los equipos de finanzas, puede resultar desmoralizador dedicar gran parte de su semana laboral a tareas administrativas. Además, los líderes financieros deben demostrar que el departamento no es solo un centro de costes, sino que es crucial para una planificación inteligente, con una estrategia y una toma de decisiones basada en datos en los niveles más altos de una empresa.
Más de una quinta parte de los equipos de AP llevan meses de retraso en el procesamiento de facturas2, y eso es importante, porque en el volátil entorno empresarial actual, saber cuánto dinero debe la empresa, y cuándo debe pagarse, es la base de la flexibilidad financiera. En tiempos de incertidumbre, las empresas con poca visibilidad del flujo de efectivo pueden verse incapaces de reaccionar a los cambios del mercado y tener dificultades para acceder al crédito en condiciones favorables3.
Los líderes financieros verán beneficios estratégicos a largo plazo al pasar a un departamento financiero que dé prioridad a lo digital, como un mayor cumplimiento normativo y menores costes, al tiempo que capacitan a sus profesionales financieros altamente cualificados para que trabajen en una planificación a largo plazo de mayor valor, en lugar de en tareas de introducción manual de datos.