ARTÍCULO

«La corrupción puede ser desalentadora»: La realidad sobre el comercio de cuernos de la mano de Brent Stirton

Rinoceronte blanco del norte en el área de conservación de Ol Pejeta (Kenia),13 de julio de 2011. Un equipo antifurtivos lo protege permanentemente. Solo quedan ocho ejemplares y es una de las especies más amenazadas del mundo. En esta área de conservación hay cuatro. Imagen tomada con una EOS 5D Mark II y un objetivo EF 35mm f/1.4L USM de Canon. © Brent Stirton

El cadáver de un rinoceronte negro, muerto desde hace 24 horas, yace desplomado en el barro. Los cazadores furtivos le han arrebatado su magnífico cuerno dejando al descubierto el tejido rosado que hay debajo. Memorial to a Species, la fotografía de Brent Stirton ganadora del premio Wildlife Photographer of the Year al mejor fotógrafo del año en 2017 y tomada en el parque Hluhluwe–Imfolozi (Sudáfrica), es devastadora en toda su simplicidad. Sin embargo, la historia que hay detrás no es en absoluto simple.

Quedan menos de 30 000 rinocerontes en el mundo y la mayoría de ellos se encuentra en Sudáfrica. Mientras trabajaba en una investigación especial para National Geographic junto con el periodista Bryan Christy, Brent descubrió la corrupción a escala mundial y un comercio horrible donde pocos ganan y muchos pierden.

Brent’s Wildlife Photographer of the Year 2017 award-winning photograph shows a dead Black Rhino bull, stripped of its horn. It was shot twice before its horn was hacked off.
Fotografía de Brent que le valió el premio Wildlife Photographer of the Year al mejor fotógrafo del año en 2017. Esta imagen fue tomada el 17 de mayo de 2016 en el parque Hluhluwe Imfolozi, en Sudáfrica. Muestra un rinoceronte negro muerto que, 24 horas antes, perdió su cuerno a manos de cazadores furtivos. A este rinoceronte negro, especie de la que quedan menos de 3000 ejemplares en el mundo, le dispararon dos veces antes de mutilarle el cuerno. Imagen tomada con una EOS-1D X y un objetivo EF 24-70mm f/2.8L II USM de Canon. © Brent Stirton

Este tema no era nuevo para Brent. La primera vez que trabajó sobre el comercio del cuerno de rinoceronte fue en 2011, también para National Geographic. Durante este proyecto, Brent se centró en la demanda que tenía el cuerno en China y Vietnam, obteniendo información de los curanderos que ofrecen medicina tradicional y de sus clientes. El cuerno de rinoceronte se ha utilizado en estos países durante 2000 años como tratamiento de diversas enfermedades, a pesar de que no exista ninguna evidencia científica que demuestre que tenga algún beneficio. Desde hace poco, el mercado ha ido crecido rápidamente, impulsado por una prosperidad económica que es cada vez mayor. Cinco años después de realizar su primer trabajo, Brent y Bryan vuelven a retomar la historia, cuando el cuerno de rinoceronte vale más que el oro y los criadores de rinoceronte de Sudáfrica reivindican la legalización de este comercio.

Tras seis meses de reportaje fotográfico, realizado principalmente en Sudáfrica y Mozambique, la exitosa e impactante serie Rhino Wars presenta a sus principales protagonistas. Conocimos a cazadores furtivos empobrecidos, ganaderos vulnerables a los sobornos, policías luchando por recopilar información y arrestar a los cazadores furtivos, organizaciones no gubernamentales (ONG) comprometidas con la causa y veterinarios que son pioneros en la creación de nuevos tratamientos para ayudar a la recuperación de los rinocerontes que han sobrevivido al descorne, así como a los principales defensores de la legalización.

A rhino poacher who was known to arrange weapons and transport for rhino poachers is detained by park rangers. He was arrested due to information given by the International Anti-Poaching Foundation, which, according to Brent, is “the only effective anti-poaching group on the ground in Mozambique.”
Moses Chauque, un cazador furtivo de rinocerontes conocido por organizar las armas y el transporte para los furtivos, es detenido por los guardabosques en el parque natural Sábiè, en Mozambique, la noche del 9 de abril de 2016. Finalmente, fue arrestado gracias a la información que aportó la Fundación Internacional contra la Caza Furtiva. Según Brent, es «el único grupo contra la caza furtiva eficaz de Mozambique». Imagen tomada con una EOS-1D X y un objetivo EF 35mm f/1.4L II USM de Canon. © Brent Stirton

Una de estas personas es John Hume, un empresario que hizo su fortuna a través de la multipropiedad y ahora es el mayor criador de rinocerontes del mundo. Cuenta con 1400 rinocerontes en su rancho. Invierte 200 000 dólares al mes en seguridad para protegerlos de los cazadores furtivos. El veterinario residente de Hume supervisa que el descorne se realice de manera legal. Si se dejan al menos 110 mm, el tejido de la base queda intacto y el cuerno volverá a crecer. Se rumorea que el cuerno tiene un valor de unos 40 millones de dólares en el mercado asiático. Aunque Brent no lo describe como una «mala persona», reconoce que tiene intereses personales: «No creo que el futuro de la especie debe residir en las motivaciones de un hombre». Otro criador de rinocerontes, Dawie Groenewald, se enfrenta a varios cargos penales por la caza ilegal de rinocerontes y, si se legalizase el comercio del cuerno del rinoceronte, estaría dispuesto a obtener un gran beneficio.

No soy un idealista, solo reacciono a lo que veo.

Los dos hombres estaban dispuestos a reunirse con Brent y Bryan y lo veían como una oportunidad para mostrar su punto de vista, sin embargo, Brent no acepta sus argumentos. «Seré un escéptico hasta que me muestren un método libre de corrupción y sin vacíos legales de los que poder aprovecharse. No porque sea un idealista o un apasionado de la naturaleza, solo reacciono a lo que veo ahí fuera». Sugiere que un enfoque más eficaz para combatir el comercio de cuernos sería educar al mercado asiático, que es el que genera la demanda.

Vietnam y China son los dos mayores destinos del mercado negro del cuerno de rinoceronte porque todavía se cree que el material a base de proteínas tiene propiedades medicinales. «[El cuerno] carece de propiedades medicinales», comenta Brent. «Se compone de queratina, un alcalino suave. Hay una serie de personas que lo están comercializando entre un público ingenuo. Cuando tu hijo está enfermo, te quedas sin opciones ni nada que funcione y alguien te dice «prueba con cuerno de rinoceronte», gastas todo tu dinero, hipotecas tu casa, haces lo que sea por conseguir este producto para el niño. Sin embargo, cuando lo toma, no tiene ningún efecto. ¿Qué tipo de persona hace ese tipo de marketing?»

Hope the rhino is shown undergoing one of the five surgical operations to treat her wound. Hope recovered enough to start growing another horn, but died from a bacterial infection in late 2016.
Brent tomó esta fotografía de Hope el 2 de abril de 2016, mientras era intervenida quirúrgicamente en una de las cinco operaciones por las que pasó para tratar su herida. Se utilizaron procedimientos basados en técnicas de cirugía humana abdominal para cerrar la herida sin desgarrarle la piel. Hope se recuperó lo suficiente como para que le empezase a crecer otro cuerno pero, finalmente, murió de una infección bacteriana a finales de 2016. Imagen tomada con una EOS-1D X y un objetivo EF 24-70mm f/2.8L II USM de Canon. © Brent Stirton

El mayor reto que supuso realizar la serie Rhino Wars fue llegar al fondo de esta complicada historia. A la hora de documentar el trabajo de las ONG, Brent se empleó a fondo en la investigación. Según sus propias palabras, «en Sudáfrica, se destina una enorme cantidad de dinero a la protección de animales y no todo acaba en el lugar apropiado, por lo que tienes que saber muy bien con quién estás tratando». «Muchos fotógrafos trabajan detenidamente en sus historias. Yo no lo hago así. Suelo estar ocupado así que, trabajo con un poco de presión», comenta Brent. Afirma que, una vez que terminó el trabajo más duro, que fue relacionarse con la gente para intentar entender qué estaba pasando, «la fotografía fue la parte fácil». «Primero soy periodista, después fotógrafo. Tengo que convertir los hechos en imágenes que hablen del tema».

A two-man security team on anti-poaching duties in the world’s largest rhino breeding ranch, Buffalo Dream Ranch, is deployed by a helicopter.
Buffalo Dream Ranch (Sudáfrica). 24 de mayo de 2016. Un equipo de seguridad compuesto por dos hombres combate a los furtivos en el mayor rancho para cría de rinocerontes. El rancho de John Hume alberga alrededor de 1400 rinocerontes. Él es partidario de legalizar el comercio de cuernos de rinoceronte a través de prácticas humanitarias de descorne, sin embargo, «los críticos afirman que la legalización del comercio de cuernos crearía vacíos legales dentro de un sistema ya de por sí corrupto, y agravaría la matanza de rinocerontes», comenta Brent. Imagen tomada con una EOS-1D X y un objetivo EF 24-70mm f/2.8L II USM de Canon. © Brent Stirton

El 90 % de las fotos fueron tomadas con la EOS-1D X Mark II de Canon. Para capturar retratos, utilizó la EOS 5DS R. «Me gusta la 5DS R por los detalles y la tridimensionalidad que refleja en las fotografías. En medio de la naturaleza no siempre cuento con un lugar para cargar mi equipo y puede resultar difícil sacar fotos. La 1D X II es excelente, incluso cuando hay poca luz, así que me es muy útil. Hago las fotos con los objetivos EF 35mm f/1.4L II USM y EF 24-70mm f/2.8L II USM de Canon. A veces, utilizo objetivos más largos, pero me gusta estar cerca de lo que estoy fotografiando».

A rhino is captured to be moved for relocation to the more secure facility in the Ezulu Game Reserve, South Africa. The rhinos travelled 20 hours to their new location, sedated every three hours.
Un rinoceronte es capturado el 15 de mayo de 2016 y transportado para trasladarlo a instalaciones más seguras en la reserva natural de Ezulu, en Sudáfrica. Los rinocerontes viajaron 20 horas hasta este nuevo lugar y los sedaban cada tres horas. Imagen tomada con una EOS-1D X y un objetivo EF 24-70mm f/2.8L II USM de Canon. © Brent Stirton

No obstante y, paradójicamente, es la capacidad de Brent de dar un paso atrás y observar la situación desde diferentes ángulos lo que le da profundidad a estas imágenes. «No se trata de la caza furtiva, es más que eso», afirma. «Los comerciantes se acercan a los guardabosques o trabajadores más jóvenes del parque y les ofrecen 10 000 rands, que equivale a un sueldo de cuatro a seis meses, para que les digan dónde están los rinocerontes. Por otro lado, están los [vecinos de Mozambique], uno de los países más pobres del mundo, que viven justo al lado del Parque Nacional Kruger, el mayor repositorio de rinocerontes del mundo. Es la tormenta perfecta».

No existe una solución fácil: «El problema es que hasta las altas esferas están corruptas. La corrupción puede ser desalentadora, pero hay buenas personas que se preocupan por estos animales. Mi trabajo es apoyarlos», afirma. No hay tiempo que perder. «Estamos llegando a una situación en la que nuestro patrimonio de vida salvaje se verá reducido hasta el punto que podremos abarcarlo dentro de una valla. Y es entonces cuando no existirá la vida salvaje tal y como la conocemos, la fauna en estado silvestre. Es una cuestión de liderazgo. O ponemos al cargo a personas a las que les importa lo suficiente el tema y que tienen suficiente poder para poder hacer algo, o esto continuará pasando».

Escrito por Rachel Segal Hamilton


Para obtener más información sobre la EOS-1D X Mark II y la EOS 5DS R, consulta las páginas de los productos.

Canon Professional Services

Los miembros tienen acceso al Servicio de asistencia prioritario CPS (tanto de forma local como en los principales eventos), a un servicio de reparación rápida prioritaria y, según el nivel de membresía, a préstamos y envíos de devolución de equipos de sustitución gratuitos. Además, también pueden acceder con regularidad a ofertas exclusivas para miembros.

Obtén más información y envía tu solicitud

A CPS member looking pleased with his Canon photography equipment