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Fotoperiodista Jeroen Swolfs

Retrato de Jeroen Swolfs

195 países en siete años.

Para la mayoría de nosotros, la idea de viajar durante siete años consecutivos haciendo fotos alrededor del mundo parece un sueño imposible, pero eso es exactamente lo que ha hecho el fotoperiodista Jeroen Swolfs. En 2009, Jeroen partió dispuesto a visitar todos los países del mundo y documentar la vida en las calles de cada uno de ellos. Siete años más tarde, ha visitado 195 países y publicado el libro «Streets of the World», en el que comparte su aventura. Su exposición se inaugurará en Ámsterdam esta semana.

Conversamos con Jeroen sobre su aventura, el hecho de viajar alrededor del mundo y su exposición en lo que solía ser una fábrica de muerte.

Decir que «Streets of the World» es simplemente un proyecto parece no hacerle justicia a esta enorme travesía, ¡has pasado 7 años embarcado en esta aventura! ¿Qué te mantuvo motivado?

Es verdad. Parece toda una vida, se hace raro haber terminado. Cuando estaba inmerso en «Streets of the World», a menudo pensaba que nunca lo terminaría, era un proyecto de proporciones enormes. Pero si sigues fotografiando un país tras otro, acabarás llegando al final.

Alcanzar ese objetivo final fue lo que me mantuvo mentalmente motivado.

¿Alguna vez pensaste en abandonar?, ¿hubo algún punto de inflexión?

Simplemente no podía renunciar. Estaba viviendo mi sueño. Aunque a menudo sí pensaba «¿Quién me mandaría a mí meterme en esto?», pero me motivaban esas miles de personas que veía en las calles y que nunca habían tenido una oportunidad parecida. En cierto modo, me sentía obligado a hacer que esto se hiciera realidad para poder contar sus historias y hacer llegar el mensaje a tantas personas como fuera posible.

Era un proyecto muy ambicioso, ¿alguna vez pensaste que realmente conseguirías visitar todos los países del mundo?

Ya había viajado bastante antes de empezar, así que sabía que podría entrar en la mayoría de países sin demasiados problemas. Hay periodistas en todos los países y en todas las zonas de guerra, por lo que sabía que era posible, solo tenía que buscar la forma.

No obstante, aún me faltan tres países. Entrar en Yemen es bastante difícil. Hasta donde yo sé, ahora mismo solo hay presencia de Médicos Sin Fronteras en el país. Una amiga mía dirige esa misión y fue la que me aconsejó que esperara un poco.

Perdí a un amigo en Libia hace solo medio año, así que por el momento me reservo ese país también. Y, por último, está Guinea Ecuatorial, un país que he intentado visitar muchas veces. Incluso le he escrito a uno de los príncipes pero hasta ahora ha sido en vano. Sencillamente no se fían de mí. No entiendo por qué. Pero estoy decidido a visitar esos tres países.

Sudan_Khartoum

© Jeroen Swolfs

Has afirmado que querías mostrar al mundo lo que nos hace iguales, en lugar de lo que nos hace diferentes, ¿fue ese el motivo por el que comenzaste el proyecto o esa idea comenzó a materializarse a medida que avanzaba el trabajo?

Cuando comencé «Streets of the World», simplemente pensé que sería una forma muy interesante de obtener fotografías similares de la vida en la calle de todas las capitales. Estaba seguro de que se convertiría en un reportaje muy interesante sobre la vida humana alrededor del mundo. Muy pronto comencé a darme cuenta de que todos hacemos las mismas cosas. Disfrutamos del tiempo con los amigos, trabajamos, reímos, amamos... Siempre hay niños, animales, gente bromeando... Esto succede en todas las partes del mundo. Así que, a medida que fotografiaba, empecé a centrarme cada vez más en esos temas y traté de elegir motivos positivos. Creo que la negatividad ya recibe una atención más que suficiente.

¿Cuál ha sido la parte más difícil del proyecto?

Los siete años viajando solo acaban pasándote factura, aunque también es una forma de vida que engancha.

Cuéntanos qué historia te ha marcado más.

Ha habido algunas historias de amor realmente increíbles. No puedo quedarme solo con una. Eso sin hablar de todas las demás historias locas, sorprendentes, emocionantes y aterradoras que sucedieron durante esos siete años. Ocurrieron tantas cosas que he tenido que escribir un libro para contar mi experiencia.

Una imagen es simplemente eso, un momento en el tiempo, pero tu idea del periodismo constructivo busca mostrar la historia en su totalidad. ¿Cómo has logrado yuxtaponer estas dos ideas opuestas?

Es cierto que una imagen es solo un momento, pero lo importante es qué imagen decides compartir. El ángulo que eliges. Todas las historias tienen diferentes ángulos. Por supuesto, la violencia, la sangre y el sexo venden más, así que si es dinero lo que buscas, esa es la forma más rápida de conseguirlo. Pero al hacerlo, estás contando solo una parte de la historia. El objetivo del periodismo constructivo es tratar de contar toda la historia: las causas del conflicto y las posibles soluciones. Ponerlo todo en contexto.

Debe haber decenas de historias que merecen ser contadas en cada país pero has conseguido limitarlas a una única foto para el libro. ¿Cómo se elige una imagen para representar a un país entero?

Aunque «Streets of the World» exhibe fotografías de la vida en las calles de las capitales de todos los países del mundo, esa no es la esencia del proyecto. No se trata de capitales ni de países. Elegir las capitales de los países fue una estrategia que se me ocurrió para intentar captar la esencia de la humanidad. En realidad se trata de lo que compartimos como seres humanos, de lo que ocurre en todas las calles, lo que nos une y nos hace conectar como raza. Las capitales y los países son simplemente los lugares donde suceden esas interacciones. «Streets of the World» se centra en «aquello que está pasando» y no en el «lugar donde ocurre» .

La ubicación de la exposición resulta especialmente adecuada, ¿por qué elegiste Hembrug? Se trata de un lugar que en el pasado se utilizó para fabricar armas.

Montamos la exposición en un edificio que se conocía por el nombre de «Muerte». El ejército holandés lo utilizaba para desarrollar gas mostaza, elaborar nuevos decretos e, incluso, construir armas. Ahora es un lugar muy creativo, donde se encuentran todo tipo de emprendedores.

Traer la vida de las calles de todo el mundo a un lugar como este parecía lo más adecuado. Los edificios que usamos para el museo tienen un aspecto muy industrial, que funciona muy bien con el tipo de fotos que realicé para «Streets of the World». Además, el trayecto desde Ámsterdam es muy agradable y supone empezar a viajar antes de iniciar esta aventura alrededor del mundo en nuestro museo.

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© Jeroen Swolfs

¿Cuál ha sido el país más significativo a nivel personal?

Ruanda me enseñó una lección importante. Estaba fotografiando las calles de Kigali y pensé que unos chicarrones ruandeses no parecían muy amistosos. El hecho de que se hubiese producido un genocidio allí 20 años antes no era de gran ayuda. Se lo estaban pasando bien entre ellos y yo me sentía extrañamente desplazado. Pensé, ¿seré yo? Entonces me di cuenta de que había adoptado una postura bastante agresiva. Decidí cambiar mi enfoque y comencé a sonreírles a todas las personas con las que me cruzaba. Inmediatamente el ambiente cambió; la gente comenzó también a sonreírme y a hacerme preguntas. Al final, fue una tarde de lo más agradable. Y es lo que he seguido haciendo desde aquel momento. Creo que es una actitud que ha hecho que el proyecto sea mucho más fácil y divertido.

¿Cuál ha sido el país más difícil?

Somalia fue el país que me resultó más duro. Fue muy difícil entrar y me sentí muy inseguro. Todos los lugares que visité sufrieron ataques después, incluido el hotel en el que me hospedé y la playa que fotografié. Algunas de las personas que llegué a conocer también murieron en esos ataques.

¿Qué consejos nos darías para contar historias visuales?

Eligir un tema que te interese de verdad. Creo que más de la mitad de la historia no está en las fotografías, sino en lo que hace que esas fotos sean especiales para ti. Combina esto con tu estilo único y el resultado será increíble.

Myanmar_Naypyidaw

© Jeroen Swolfs

Streets of the World es un proyecto realmente ambicioso, ¿cómo se supera algo así? ¿Qué será lo próximo?

Bueno, tengo pensado cruzar Canadá a pie y fotografiar todo lo que vaya encontrando por el camino, aunque tal vez deje pasar un poco de tiempo. Primero necesito compartir «Streets of the World» con tantas personas como pueda.

¿Qué equipo utilizas?

Siempre he utilizado la 5D con el objetivo de 16-35 mm. Es lo único que llevaba conmigo. De esa manera podía pasar por un aficionado entusiasta, un simple turista, sin necesidad de utilizar visado de prensa en la mitad de los países, y, aun así, hacer fotos fantásticas porque se trata de una cámara y un objetivo espectaculares. A lo largo de estos últimos siete años también he pasado de la 5D Mark I a la Mark IV. ¡No dejan de mejorar!

El libro «Streets of the World» ya está disponible. La exposición estará abierta al público desde el 16 de junio hasta el 30 de septiembre.

Respuestas editadas para facilitar la claridad y el ritmo del texto.


Contenido de la bolsa con el equipo de Jeroen

Cámaras:

Canon EOS 5D Mark IV

Objetivos:

EF 16-35 mm f/2,8L III USM



Créditos de la entrevista: escrita por Martin Fleming