Capta las ciudades en continuo cambio, por Beno Saradzic

El galardonado Beno Saradzic es un cineasta time-lapse, fotógrafo y artista visual esloveno que vive actualmente en Dubái, en los Emiratos Árabes Unidos. Después de trabajar 18 años como especialista en animación 3D por ordenador, en 2008 empezó a explorar nuevas vías para la creatividad, que le llevaron a descubrir la fotografía y la cinematografía time-lapse.

Muchas de sus fotografías y vídeos time-lapse han aparecido en medios y publicaciones locales e internacionales. Su obra se reconoce por su uso de la luz y la composición, que tiene una gran influencia de los clásicos del cine y el arte tradicional, y se define por su amor por la arquitectura, la ingeniería, la ciencia y la belleza de la naturaleza.

Hablamos con él sobre la fotografía de la ciudad en la que reside actualmente y la forma de captar las distintas caras de una ciudad cambiante.

Fotografiar Abu Dabi desde puntos estratégicos

Como apasionado de la fotografía urbana, siempre estoy a la caza de nuevos puntos estratégicos. La mayoría de las veces este interés me lleva a las azoteas de los rascacielos más altos a los que puedo acceder. Así que me entusiasmé cuando empezaron a construir las altísimas torres del World Trade Center en Abu Dabi.

La más baja de las dos, la Trust Tower, tiene 60 plantas y mide 278 metros. La más alta, llamada Burj Mohammed Bin Rashid, es el edificio de mayor altura de la capital de los Emiratos Árabes Unidos. Tiene 92 plantas y se alza hasta una vertiginosa altura de 381 metros.

Sabía que estas torres no tenían balcones desde los que captar imágenes en el futuro. La única forma de hacer fotos era subir cuando las estructuras estuvieran terminadas, pero antes de que se instalaran las cristaleras. Mi objetivo era disparar con una perspectiva clara y despejada desde los puntos estratégicos más altos de la ciudad, para así poder mostrar Abu Dabi de una forma completamente distinta a lo que se había visto antes.

Acceder a los lugares

Está claro que conseguir acceder a la zona de construcción de un rascacielos no fue tarea fácil; utilicé todos mis contactos en los sectores de la construcción y la arquitectura y, después de toda una semana de llamadas y correos electrónicos, conseguí una cita exclusiva para subir a la cima de Abu Dabi. No podía estar más entusiasmado.

Una fotografía fascinante

Hice mi primera sesión fotográfica la noche del 28 de marzo de 2011, desde la parte más alta de la Trust Tower: la 60.ª planta. Vivo en Abu Dabi desde hace décadas y nunca había visto la ciudad desde un lugar tan alto.

La intensidad de los colores de las luces de neón, el ajetreo del tráfico en el distrito comercial, la increíble densidad del área urbanizada y el orden miliciano de la planificación urbana me impresionaron muchísimo. Sin olvidar el fuerte viento y el frío de la noche mientras estaba disparando. Pensaba que se me iban a caer las orejas, la nariz y los dedos. ¡Qué noche tan increíble!

Condiciones meteorológicas extremas

Todo fotógrafo que viva en los Emiratos Árabes Unidos conoce la niebla escurridiza y misteriosa que hace su aparición una o dos veces al año. Se forma de noche en el desierto y se desliza hasta la costa en las primeras horas de la mañana, tragándose por el camino la ciudad antes de que el calor del sol de la mañana la disipe en un momento.

Es una niebla muy densa cuando toca tierra y provoca muchos problemas en los aeropuertos y las carreteras, pero para los fotógrafos de ciudades, supone la condición meteorológica más extrema. Durante mucho tiempo, había planeado captar la ciudad sumergida en la niebla, pero nunca había tenido suerte. Unas veces tenía autorización para hacer fotos desde la azotea pero no había niebla; otras, estaba abajo rodeado de esta masa blanca pero no tenía permiso para subir al tejado. Al final, la suerte me sonrió el 24 de enero de 2013 al amanecer, cuando pude captar Abu Dabi mientras la niebla se deslizaba por sus calles. Hice la foto desde la 92.ª planta de la torre Burj Mohammed Bin Rashid y todo el esfuerzo y el sufrimiento que conllevaron la planificación y la ejecución merecieron la pena.

A día de hoy, esta es mi fotografía urbana preferida.

Captar diferentes aspectos de la ciudad

Las dos fotografías se tomaron desde puntos prácticamente idénticos, aunque en diferentes fechas y horas, por lo que muestran dos caras completamente distintas de la misma ciudad: su lado dinámico, vibrante y animado, y su faceta adormilada, soñadora e incluso irreal. Para ver estos dos lados diametralmente opuestos de la ciudad, hay que captarla por sorpresa. Normalmente, ello requiere levantarse temprano, cuando la ciudad aún duerme.

Recuerdo mirar arriba hacia la torre desde la calle y no ser capaz de ver la parte superior del edificio. Me dije a mí mismo: «Más vale que merezca la pena».

Preparación de la fotografías

Hacer fotos desde zonas de construcción, especialmente desde rascacielos, es todo un desafío. Me tuve que someter a estrictas medidas de protección y seguridad impuestas por la empresa de construcción, después de haber pasado por muchas formalidades.

Tuve que consultar las previsiones meteorológicas varias veces al día para planificar las posibles condiciones de niebla y, así, coordinarlas con mi acceso a la zona de construcción para hacer las fotos.

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