Conoce al fotógrafo gastronómico Mike Tsang y su forma de fotografiar el movimiento.

Mike Tsang saltando y suspendido en el aire

@freshmikeeats

La pasión de Mike Tsang siempre ha sido fotografiar el movimiento, pero su debilidad por la gastronomía fue la que le hizo dedicarse a la fotografía gourmet.

Hablamos con el prodigio de Instagram sobre sus maravillosas y conmovedoras historias.

Cuéntanos un poco más sobre ti, Mike, ¿cómo empezaste en la fotografía?

Crecí usando cámaras desechables. Solíamos hacer fotografías de nuestras aventuras en familia y las pegábamos en álbumes de fotos. Recuerdo que tenía mi propia cámara y me ponía muy nervioso al hacer fotografías porque solo había 25 imágenes por carrete. Por tanto, solo fotografiaba cuando tenía la toma perfecta.

Compré mi primera cámara réflex digital cuando tenía 25 años. La usé para documentar mi día a día, inmortalizar recuerdos y contar historias desde mi punto de vista. Mis amigos y yo salíamos en busca de aventuras fotográficas. Buscábamos edificios abandonados y pasábamos horas fotografiando pequeños detalles y texturas del paisaje urbano.

Me encanta descubrir la belleza en lugares inesperados y poder compartirla con el mundo.

Tu estilo se basa en "hacer dinámica la fotografía culinaria", ¿de dónde nace este interés en el movimiento y la gastronomía?

Al principio, mi fotografía no se centraba en la gastronomía, sino en historias urbanas y estilos de vida. Quería fotografiar la faceta urbana de Londres y estaba especialmente interesado en captar la esencia de la oscuridad en los edificios.

Fue a raíz de conocer a mi novia cuando empecé a fotografiar alimentos, es una auténtica gourmet. Ella me enseñó todo lo que sé sobre la gastronomía. Ahí fue cuando empecé a mezclar la fotografía urbana con la culinaria.

Conforme iba creciendo, me iba gustando más crear movimiento en mis fotografías. Hacía flipbooks que no tenían mucho sentido, pero contaban una pequeña historia, como por ejemplo, alguien volando una cometa. Para mí, todo se basaba en crear movimiento. Desde entonces, siempre he querido dedicarme a ello, y ahora puedo decir que soy motion graphic. Esta es la base de mi estilo fotográfico. Me gusta fotografiar cosas que son difíciles de capturar, como congelar el tiempo.

Dos tazas de té burbujeando

@freshmikeeats

Tus historias parecen muy espontáneas, ¿qué nivel de planificación hay en ellas?

Todo comienza con la elección, entre mi novia y yo, de un lugar para comer. A continuación, nos desplazamos al lugar y trato de inmortalizar todo el trayecto hasta el restaurante para captar el ambiente.

También suelo grabar vídeos. Las grabaciones me inspiran, me permiten sentir el movimiento que, posteriormente, intentaré plasmar en una imagen estática. A partir de ahí casi todo es espontáneo. También hay un factor emocional. Debes dejarte llevar por tus instintos para sentir cuándo es el momento idóneo para fotografiar.

En lo que respecta a tu Canon EOS M5, ¿qué modos y ajustes utilizas para realizar una fotografía gastronómica con movimiento?

Fotografío en manual porque siento que así tengo el máximo control sobre mis historias. Puedo controlar la iluminación, la velocidad de obturación y la apertura. Me gusta disparar en RAW porque así, puedo cargar mis imágenes en Lightroom y editarlas a mi gusto. Mis historias suelen transmitir mucho, lo cual puedo haber heredado de mi anterior estilo urbano y las fotografías de edificios abandonados.

Cuando quiero congelar el movimiento, disparo en manual, y para enfocar un elemento en concreto utilizo una f/1.0 En términos de velocidad de obturación y apertura, suelo ir cambiando hasta que encuentro el ajuste que me gusta.

Sirope sobre tortitas

@freshmikeeats

¿De qué historia, o serie de historias, estás más orgulloso?

Una historia que destaca, es aquella que realizo con éxito probando una técnica nueva. Estaba en Finks Salt & Sweet en el norte de Londres durante la hora del almuerzo y la luz era perfecta. Pensé: «¿no sería genial fotografiar la salpicadura del café en el momento en el que el azucarillo cae en él?». Conseguí captar la imagen a la primera, en una ráfaga, y sentí como si me hubiese tocado la lotería. En esta vida todo pasa tan rápido que, poder congelar ese preciso instante y apreciar hasta el más mínimo detalle, me animó a continuar.

Nos has hecho pensar en los festivales gastronómicos que deberíamos visitar este verano, ¿cómo tienes la agenda?

Hace poco visité Market Hall. Se trata de un nuevo mercado en Fulham Broadway y es el primero de los tres que se van a abrir. Es un mercado de inspiración oriental que vende principalmente comida callejera asiática, la cual podrás disfrutar sentado. Es ideal para comprar comida y sentarse en cualquier parte a fotografiar.

El año pasado asistí a Meatopia, donde varios chefs de renombre cocinaban carne con el fuego de las hogueras. Quiero repetir este año, ya que hay mucho que ver. La mayoría de los chefs realizan los preparativos y cocinan directamente delante del público, por lo que hay infinidad de movimientos que captar.

Cheese Street es otro festival gastronómico al que tengo pensado asistir este verano. Creo que el queso es un alimento excelente para captar el movimiento (quién no ha visto imágenes de pizzas con hilos de queso estirándose o cremosos sandwiches tostados).

Una pieza de sushi sostenida en el aire por unos palillos

@freshmikeeats

Aparte de tu Canon EOS M5, ¿qué otros equipos y plataformas utilizas para compartir tus historias?

Instagram es la que más uso para compartir mis historias, ya que me permite usar los hashtags adecuados para conectar con otros fotógrafos y amantes de la gastronomía. También es una gran herramienta para ver lo que otras personas están haciendo y descubrir nuevos estilos gastronómicos.

En términos de equipo, tengo una Canon EOS 2000D que es genial para fotografiar sobre la marcha. A veces utilizo un trípode para obtener tomas más estables, una iluminación adicional para lograr el toque de luz deseado (aunque suelo avisar con antelación al personal del restaurante) y baterías de repuesto. Lleva siempre, siempre, una batería de repuesto.

Has debido de fotografiar muchos alimentos en todo este tiempo, ¿cuál es tu comida favorita?

Esa es una pregunta difícil. Me encanta la comida asiática, cualquier cosa con arroz o fideos. Recientemente fui a Japón y me enamoré de su cocina, como el sushi y el ramen, por ejemplo. La cultura es un aspecto fundamental de su gastronomía, dedican mucho tiempo a prepararla y puedes saborear esa dedicación.

¿Qué te gustaría hacer en el futuro y cómo crees que evolucionará tu fotografía gastronómica en movimiento?

Quiero arriesgarme más con mis fotografías, quizás lanzar comida al aire y captar su caída.

Todavía estoy aprendiendo y siempre hay cosas que mejorar. Mis tomas no son tan fluidas como me gustaría, esto supone un gran aspecto en el que aprender. Es cuestión de práctica, cuantas más veces lo hagas, mejor saldrá. Mi primera historia está muy atrasada en comparación con las más recientes. Por lo tanto, supongo que mi fotografía irá mejorando con el uso de nuevas técnicas y consejos que aprenda.

El equipo de Mike

Canon EOS M5

Canon EF 35 mm f/1,4L II USM

Canon EOS 2000D

Las respuestas han sido editadas para una mejor comprensión de la lectura.



Créditos de la entrevista: escrita por Sasha Newbury