Essaouira - Along Dusty Roads image

Fotógrafos de viajes: Along Dusty Roads

Retrato de Emily y Andrew

Consejos desde la carretera.

Para muchos la idea de dejarlo todo y comprar un billete de ida a la otra punta del mundo para hacer realidad su sueño no es más que eso, un sueño. Pero eso es exactamente lo que hicieron Andrew y Emily.

Una tarde lluviosa en la zona este de Londres decidieron combinar su pasión por la fotografía y los viajes. De esta manera nació Along Dusty Road.

Hemos hablado con ellos acerca de viajar por el mundo y en qué se inspiran para ayudar a otros viajeros independientes como ellos.

¿Podríais hablarnos un poco sobre vosotros, vuestro blog y vuestra historia?

Nos conocimos en Londres a través de un servicio de citas online y pronto descubrimos que a ambos nos apasionaba la fotografía y viajar. Probablemente sea por eso por lo que ninguno de los dos tuvo reparos en dejar Londres para dedicarse a viajar por unos años. Así comenzó nuestro sueño.

Along Dusty Roads empezó en el año 2014 como una plataforma para publicar nuestras historias y nuestra fotografías. Nos subimos a un avión con destino a México con un billete de solo ida, los calcetines llenos de dinero, una vaga idea de nuestro itinerario, un enorme espíritu viajero y demasiado equipo fotográfico. Y fue en Belice, dentro de un autobús destartalado, donde nació el nombre.

Nuestro proyecto se inició como algo práctico y que sirviera de inspiración para otros viajeros que quisieran seguir su propio camino por Latinoamérica. Desde entonces ha crecido hasta convertirse en nuestro trabajo y nuestra mayor pasión: un lugar donde todo tipo de viajeros pueden encontrar inspiración, aprender a viajar mejor o, sencillamente, soñar con su próxima aventura durante la hora del almuerzo.

¿Qué viene antes, la historia o la fotografía?

La verdad es que depende del lugar, de cuánto hayamos investigado y de cómo hayamos decidido vivirlo.

Por ejemplo, cuando viajamos a Bolivia nos fascinaron los diferentes grupos indígenas y sus extraordinarios atuendos. Al hablar con la gente descubrimos un mercado justo a las afueras de Sucre donde cada fin de semana se reunían docenas de grupos diferentes y todos ellos con sombreros maravillosos; así que nos dirigimos allí con la clara intención de contar esa historia. En cambio en Essaouira (Marruecos) no teníamos ni idea de cuánto nos gustarían los pescadores que trabajaban en el puerto y, sin embargo, no podíamos evitar regresar a ese lugar una y otra vez siempre en busca de una fotografía más. La mayoría de las veces nos dejamos llevar por el lugar. Nuestras impresiones suelen venir dadas por las escenas que se nos presentan y por la gente que nos encontramos en el camino.

Cuando cambiasteis las calles de Londres por los inmensos espacios abiertos de Latinoamérica, ¿qué hicisteis para adaptar vuestra técnica fotográfica a esos nuevos entornos?

Por extraño que parezca antes de empezar nuestra aventura en Latinoamérica ninguno de los dos hacia demasiadas fotos en el Reino Unido. Al viajar al extranjero creamos un catálogo de imágenes de viaje y ahora todas están guardadas en discos duros llenos de polvo. Raramente salíamos con las cámaras a las calles de Londres, ya que nuestro país natal no nos llamaba mucho la atención.

Por suerte eso ha cambiado y nos hemos dado cuenta de que una persona, una esquina o una escena locales también pueden ser igual de interesantes. Algo perfectamente mundano puede resultar muy interesante y una imagen maravillosa pueden surgir prácticamente de cualquier lugar.

Marrakech – Imagen de Along Dusty Roads

©Along Dusty Roads

¿Tenéis algún consejo para los fotógrafos que están empezando?

Aprender los conceptos fundamentales de iluminación, apertura, encuadre y edición, dejar de lado el modo automático y tomar imágenes manualmente. No hay que creer que la fotografía de viajes es solo lo que se ve en el canal de Instagram. Es muy importante dedicar tiempo a probar diferentes enfoques y estilos para ver qué es lo que te apasiona más y lo que se te da mejor. No hay que dejar las fotos solo en formato digital; es muy importante que se impriman algunas para obtener un nuevo punto de vista y poder «sentir» el trabajo realizado.

¿Qué hacéis para encontrar el alma de un lugar y capturar lo que mejor representa a los lugares que visitáis?

Paseamos. Paseamos mucho. Nos perdemos por ciudades, pueblos y colinas, e inmortalizamos la vida a medida que nos encontramos con ella. A veces cuando estamos fotografiando un destino no damos con ningún tema; es cuando estamos en casa, desconectamos y volvemos a ver las imágenes al cabo de unas semanas o incluso meses cuando lo descubrimos.

Es muy importante dejar que un lugar te muestre su historia en lugar de intentar buscarla a partir de una idea preconcebida.

La fotografía de viajes parece algo sencillo pero dar con la tecla correcta es muy difícil. ¿Qué hacéis para aseguraros de que vuestras fotografías destaquen sobre las demás?

En el mundo de Instagram la fotografía de viajes está cada vez más asociada con mujeres con vestidos espectaculares y sombreros fabulosos que con las personas y los lugares de la vida real. En Marrakech por ejemplo parece que todo el mundo se aloja en la misma zona, visita el mismo spa y hace las mismas fotografías en lugares conocidos. Y, aunque la necesidad nos obliga a publicar algunas de esas imágenes que tanto atraen a los «Me gusta» en nuestro canal y en nuestro blog, decidimos hace algunos meses permanecer fieles a nosotros mismos y al tipo de fotografía que nos apasiona.

¿Podríais darnos algunos consejos para fotografiar a la gente durante un viaje?

Siempre nos preguntan cómo tomamos las imágenes de las personas y si les pedimos permiso antes o después. Honestamente rara vez pedimos permiso. Esa es la diferencia entre un bonito retrato y una fantástica fotografía urbana. El lenguaje corporal de las personas cambia por completo cuando saben que les van a fotografiar y esa imagen que había antes deja de existir.

Obviamente es muy importante que este tipo de fotografías tengan un propósito y que se realicen con respeto y teniendo en cuenta el entorno. Siempre evaluamos la situación y el 90 % de las veces disparamos sin apuntar.

¿La hora del día es importante en vuestras fotos?

Es fundamental. La diferencia entre una buena foto y una extraordinaria suele ser el momento del día en que se toma. Tomar fotos durante la hora dorada es uno de las maneras más sencillas para que tus fotografías salgan mejor pero cuando viajas (especialmente si tienes poco tiempo o el clima es espantoso) no siempre es posible.

Sin embargo, aunque también intentamos inmortalizar la hora dorada, como blogueros de viajes que somos para nosotros es igual de importante entender que la fotografía de viajes no debe reflejar únicamente experiencias y días soleados; unas veces hace mal tiempo y otras no consigues ir a un lugar y fotografiarlo tal como te habría gustado.

Pero inmortalizar la imagen perfecta no es el único motivo para ir de aventuras a lugares hermosos.

Cobrar por viajar se ha convertido en el sueño de muchas personas. ¿Qué consejo le daríais a alguien que quiere ganarse la vida viajando?

El primer consejo sería no dejarse llevar por las expectativas. Hay cientos de cursillos y artículos que dicen que si haces esto, aquello y lo otro te convertirás en un bloguero de viajes de éxito. Pero simple y llanamente eso no es verdad. Lo que no se suele decir es la enorme cantidad de trabajo duro y los pequeños golpes de suerte que hacen falta para poder salir adelante en este sector.

Si realmente te apasiona este estilo de vida lo primero que tienes que hacer es aprender a escribir y mejorar tu técnica fotográfica. Asegúrate de que realmente te gusta viajar en todas sus facetas. No todo son hoteles de 5 estrellas y piscinas de lujo. Da rienda suelta a la curiosidad y a la pasión, y alégrate igualmente por todos los artículos que escribas, tanto si va a ser leído por una persona como por diez mil.

Circunvalación del Quilotoa, Ecuador - Imagen de Along Dusty Roads

©Along Dusty Roads

Vuestra filosofía de viaje parte de doce ideas basadas en disfrutar, aceptar la realidad e ir hasta el límite. ¿Podéis explicarlo un poco?

Nuestra filosofía de viaje es para asegurarnos de que, aunque a nadie le importe lo que hemos hecho ni quiera oír hablar de las cosas espectaculares que hemos visto, siempre tendremos la certeza de haber podido experimentar una pequeña parte del mundo de una manera única. Ese instante, ese lugar, ese momento: fueron nuestros.

En pocas palabras: viajar es un privilegio y eso es algo que nunca deberíamos olvidar.

¿Podríais explicarnos una de vuestras historias fotográficas favoritas?

Sin duda alguna tuvo lugar en Ecuador. Era la última jornada de una ruta de cinco días por los Andes: la circunvalación del Quilotoa. Emily estaba helada y teníamos los pies llenos de ampollas. Se suponía que los últimos kilómetros hasta el autobús de vuelta a Latacunga serían en camioneta pero nos dijeron que no saldría ninguna hasta dentro de cuatro horas. Así que decidimos ir a pie. Una hora más tarde apareció un balón en mitad del camino seguido por un par de niños de no más de 5 o 6 años. Habíamos dado con el colegio del pueblo.

Durante las siguientes horas pasamos una tarde fantástica con esos niños y sus profesores. Jugamos al fútbol, hablamos español, compartimos historias y les enseñamos a hacer fotos con nuestras cámaras. Estamos seguros de que para muchos de ellos era la primera vez que tenían una cámara en las manos y lo pasaron en grande sacándonos fotos a nosotros y entre ellos, y riéndose con los resultados. Es una de nuestras historias favoritas de Latinoamérica y uno de nuestros mejores recuerdos de nuestros viajes.

¿Hay algo a lo que no podáis renunciar cuando vais de viaje?

Sin lugar a dudas a nuestro objetivo Canon EF 50 mm f/1.4. La calidad de imagen es excepcional. A menudo tenemos que tomar fotos en una fracción de segundo y tener en nuestras manos un objetivo prime significa que siempre sabemos dónde tenemos que situarnos para capturar la escena que tenemos delante. Especialmente cuando disparamos sin apuntar, una técnica que usamos con mucha frecuencia.

Whitstable - Imagen de Along Dusty Roads

©Along Dusty Roads

Con vuestro espíritu de ir siempre hacia delante, ¿cuál es la siguiente meta de Along Dusty Roads?

Nuestro mantra es promocionar una forma de viajar independiente, considerada y curiosa. Sin embargo, para continuar creciendo como fotógrafos y storytellers queremos que 2018 sea un poco diferente.

Aparte de nuestros artículos habituales también queremos profundizar un poco más. Queremos narrar las historias de la gente que conocemos por el camino y que hace que nuestras experiencias sean posibles. Esto mejorará nuestro estilo fotográfico y narrativo mientras que, como influencers en el mundo de los viajes, nos ayudará a hacer que la gente piense sobre los aspectos positivos de viajar a un lugar.

En cuanto a nuestros destinos, tenemos previsto visitar países como Letonia, Brasil, el Caribe, los Países Bajos, las Islas Feroe y España. También nos gustaría explorar el Reino Unido en algo más de profundidad.

Si queréis seguir las historias de Along Dusty Roads, aquí está el enlace de su blog.

Equipo de Along Dusty Roads

Cámara:

Canon EOS 70D

Objetivos:

Canon EF 50 mm f/1,4 USM

Canon EF-S 24 mm f/2,8 STM

Canon EF-S 18-200 mm f/3,5-5,6 IS

Trípode y mando a distancia inalámbrico Canon RC-6

Respuestas editadas para mayor claridad y el ritmo



Créditos de la entrevista: escrita por Dan Castle