EVENTO

Preparación del porfolio fotográfico perfecto

Una joven fotógrafa presenta una selección de impresiones en color durante un análisis de porfolios realizado por Canon y Magnum Photos en el festival de fotoperiodismo Visa pour l'Image de Perpiñán (Francia). Imagen tomada con una Canon EOS 5D Mark IV y un objetivo EF 24-70mm f/2.8L II USM. © Paul Hackett

Un análisis del porfolio satisfactorio puede hacerte dar el salto en tu carrera pero, puesto que el tiempo del que dispones para impresionar es escaso, necesitas una elaboración perfecta y presentarlo con auténtica pasión para poder destacar.

«Contarle a alguien lo que significa para ti tu trabajo resulta una experiencia poderosa», señala la editora jefe de la revista Huck Magazine, Andrea Kurland. «Por eso contamos estas historias, porque significan algo para nosotros. Sed sensibles, sed realistas, dejad que salga del corazón. Eso es lo que perdurará para siempre en la mente de los editores».

Canon se ha asociado con Magnum Photos en la edición de este año del festival de fotoperiodismo Visa pour l'Image para ofrecer un análisis de porfolios a 200 estudiantes de toda Europa. Los jóvenes fotógrafos han presentado su trabajo a conocidos profesionales de la imagen y figuras clave del sector, incluidos Kurland, el fotógrafo Jérôme Sessini y la directora de formación global de Magnum Photos, Shannon Ghannam. Kurland y el fotógrafo Travis Hodges, entre cuyos clientes se cuentan Time Out, The Big Issue y Cancer Research, nos dan consejos.

Sé relevante

«Mi punto de partida es aquello que quiero eliminar de la conversación... y esto viene determinado por la persona a la que voy a mostrar el trabajo», explica Hodges. Si te reúnes con un editor que solo encarga reportajes, no debes incluir fotografías de eventos comerciales. Pero, para asegurarte de que tu trabajo es relevante al máximo, puedes contar con varios porfolios para distintas situaciones. O utilizar un porfolio adaptable. «Me gusta poder extraer y reeditar imágenes», dice Hodges.

A photographer presents their portfolio in an educational programme for European students arranged by Canon and Magnum Photos at Visa pour l’Image.
Un fotógrafo presenta su porfolio en un programa educativo para estudiantes europeos organizado por Canon y Magnum Photos en Visa pour l'Image. © Paul Hackett

Elige el porfolio

El tipo que elijas depende en gran medida del gusto personal, pero asegúrate de que tenga un diseño elegante. La de Hodges es de tamaño A3, con encuadernación en piel y tornillos, para que las fotografías no vayan en fundas de plástico que «le roban belleza a las imágenes de las que tanto te enorgulleces», afirma. Imprime las fotografías de forma adecuada y en papel de buena calidad. Lleva contigo el portátil o la tablet para que, si el revisor se entusiasma especialmente con algún proyecto del porfolio, puedas enseñarle más. «Los días en que había que llevar el porfolio en formato impreso o en formato digital han pasado», añade Kurland.

Huck Magazine Editor-in-Chief Andrea Kurland feeds back on photojournalism students’ work at a group portfolio review session at Visa pour l’Image 2017.
La editora jefe de la revista Huck Magazine, Andrea Kurland, ofrece sus comentarios sobre el trabajo de estudiantes de fotoperiodismo en una sesión de análisis de porfolios en grupo en Visa pour l’Image 2017. © Paul Hackett

Presenta una edición concisa

«Muestra trabajos recientes que te entusiasmen, incluso algún trabajo en curso, ya que podría despertar el interés del editor», comenta Kurland. Incluye solo tus mejores trabajos, sin fotografías de relleno, y no te arrepientas de nada de lo que hayas introducido. Si te excusas por una imagen, es que no debería estar ahí. «Se dice que da igual el número de fotografías que contenga un porfolio: siempre se acuerdan de las que no les gustaron», añade Hodges.

Se trata de mantener un delicado equilibrio entre variedad y coherencia. Kurland recuerda una entrevista con el fotógrafo documental Alec Soth en la que le preguntaban: ¿Qué deben incluir los estudiantes en sus porfolios? «A lo que él respondió: '¿Qué tipo de vida quieres llevar? ¿Pretendes que sea variada o solo quieres levantarte y hacer lo mismo todos los días?' Pienso que esto es algo muy interesante y a tener en cuenta. Pero si observas su trabajo y su carrera, ves que todo lo que hace tiene continuidad y sentido».

«Empieza con fuerza y acaba con fuerza. Y recuerda que no puedes enseñarlo todo».

«El ritmo es importante. No debes enseñar una imagen detrás de otra, eso resulta arriesgado», comenta Hodges. «Empieza con fuerza y acaba con fuerza. Y recuerda que no puedes enseñarlo todo. Intenta editar una historia para reducirla a seis páginas como máximo». El número total de imágenes que se debe incluir en el porfolio depende del trabajo, la longitud del análisis y la capacidad de atención del revisor. El consenso general, sin embargo, es que entre 15 y 30 fotografías funcionan bien. «Menos siempre es más», afirma Hodges.

Prints taken by student photographers are laid out on a table at a portfolio review event run by Canon and Magnum Photos during the Visa pour l’Image photojournalism festival.
Impresiones de estudiantes de fotografía distribuidas por una mesa en un evento de análisis de porfolios realizado por Canon y Magnum Photos durante el festival de fotoperiodismo Visa pour l'Image. © Paul Hackett

Aprovecha el análisis

Planifica cómo vas a describir tu trabajo y, si es posible, practica con tus amigos lo que vas a decir de antemano. «Si lo tuyo es la fotografía narrativa, cuéntale a esa persona la historia... saca a colación tanto lo que te impulsó a crearla como lo que tratabas de captar», explica Kurland. «Es la oportunidad de ser tú mismo y defender tu trabajo».

Déjale al revisor una postal o una tarjeta de visita para que pueda localizarte más adelante. Escribe un correo de agradecimiento después. «La reunión es el principio de vuestra relación», comenta Kurland. «Sé agradable y ponte en contacto con ellos periódicamente. No dejes que te invada la frustración si las reuniones no dan frutos de forma inmediata. Puede que el revisor se ponga en contacto contigo años más tarde para decirte que les acaba de llegar la historia perfecta para ti».

Escrito por Rachel Segal Hamilton