EVENTOS

Procedimientos esenciales para sacar el máximo partido al 4K

The latest 4K camcorders, on the Canon stand at the International Broadcasting Convention 2017.

A medida que aumenta la demanda de vídeo por parte de los consumidores, los clientes se vuelven más exigentes en cuanto a calidad, por lo que cada vez más profesionales graban en 4K. Pero, ¿qué repercusiones tiene la grabación en Ultra HD en el flujo de trabajo de los profesionales y qué se necesita para sacar el máximo partido a los datos producidos? Los expertos del sector nos ofrecieron en la International Broadcasting Convention de 2017 de Ámsterdam, Países Bajos, su valoración del rodaje en 4K, incluso si el resultado final era HD (y cómo adaptaron sus flujos de trabajo).

«Lo que tiene el 4K, tanto si hablamos de vídeo como de fotografía, es que una vez que has probado la alta resolución, ya no quieres volver atrás», comenta el fotógrafo y videógrafo David Newton. «Hace poco en Dubai grabé en Cinema RAW Light 4K con la C200 a un derviche girando junto a un 4x4 sobre unas dunas de arena; en posproducción obtuve muchísima flexibilidad de gradación».

«El flujo de trabajo en sí es muy parecido al del metraje HD, con la posibilidad de añadir un paso de conversión RAW. La diferencia está en el tamaño de los archivos con los que trabajas, por lo que se necesita más espacio de almacenamiento, y pantallas y hardware más potentes para aprovecharlos al máximo», explica Paul Atkinson, especialista en productos de vídeo profesionales de Canon Europe.

Para muchos, el 4K es el futuro, y si barajas la idea de unirte al creciente número de creativos que graban en Ultra HD, estos son los procedimientos que pueden ayudarte a gestionar y aprovechar al máximo un metraje de mayor resolución.

An image of a shiny red car displayed at different zoom levels and with different elements on-screen on a bank of high-resolution Canon monitors at IBC 2017.

1. Tratar con más datos

Lo primero que hay que tener en cuenta son los «datos, datos y más datos», comenta Newton. «Con la EOS C200, si grabas 4K Cinema RAW Light a 50 fps, generarás alrededor de 7,5 GB de datos por minuto. Son muchos datos que procesar, pero merecen la pena por la calidad y la cantidad de control que permiten».

Esta cantidad de datos requiere contar con más tarjetas; con la EOS C200, estarás grabando en tarjetas CFast en 4K RAW Light, y una tarjeta de 128 GB cuesta alrededor de 350 libras esterlinas. También tendrás que dejar más tiempo para trabajar con los datos y realizar copias de seguridad in situ.

2. Mejorar el almacenamiento

«Cuando pases al ordenador, tendrás más datos», añade Newton. «Es el siguiente paso en el flujo de trabajo, por lo que necesitarás más espacio de almacenamiento y velocidades de escritura superiores».

«Si tomamos como ejemplo la solución de flujo de trabajo de Canon, con la C200 se pasa al software Cinema RAW Development (CRD) de Canon y después a crear, por ejemplo, con ProRes 4444 y editar en Adobe Premiere. Por tanto, se vuelven a generar más datos (un archivo 4K RAW Light de 25 segundos ocupa alrededor de 3,3 GB; una vez convertido a ProRes 4444 se convierten aproximadamente en 6,3 GB), y para 25 segundos de metraje vas a necesitar cerca de 10 GB de espacio de almacenamiento. También debes recordar que cuando estés haciendo la conversión de RAW a ProRes, vas a necesitar un montón de espacio en disco adicional para archivos temporales.

Pero aun así Newton se reafirma en las ventajas y en por qué la inversión inicial merece la pena. «Grabar en HD es genial para algunos proyectos, pero los clientes cada vez piden más 4K. Incluso en proyectos personales prefiero grabar con la mejor calidad posible, porque aunque acabe teniendo más datos, en la fase de posproducción es donde se produce la verdadera magia del vídeo, y 4K RAW Light supone un nivel más de control y calidad».

3. Disponer de más tiempo

«Al llegar a la fase de procesamiento, contar con más datos implica necesitar más tiempo», explica Newton. «Todo lleva más tiempo. Se necesita más porque has introducido un nuevo paso. Antes tenías HD, que no contaba con códec log ni RAW, por lo que podías pasar a la edición directamente. Ahora el paso de la conversión provisional es necesario y lleva tiempo».

Por supuesto, esto depende de la potencia de procesamiento del ordenador, pero un MacBook Pro Retina normal cumple con las especificaciones recomendadas mínimas para Cinema RAW Development, por lo que el clip de 25 segundos del que hemos hablado antes tardaría entre cuatro y cinco minutos en convertirse a ProRes.

«La grabación en 4K multiplica la longitud de mi flujo de trabajo por más de cuatro», afirma el cineasta Philip Bloom. «Actualmente estoy editando una serie en 4K que he hecho en ocho partes, y me está llevando semanas. Pero no me arrepiento de grabar en 4K, es la mejor imagen».

A close-up of an operator’s hands on a complex editing suite on the Canon stand at IBC 2017, with a bank of buttons and switches, four bright red trackballs and LED displays above a keyboard.

4. Mayor potencia de procesamiento

«Estás tratando con archivos mucho más grandes que algunas personas pueden no esperar, especialmente en cuanto a la potencia de procesamiento necesaria para trabajar con esos archivos», explica Paul Atkinson de Canon. «Si estás barajando la idea de rodar metraje a alrededor de 1 Gbps con la EOS C200, vas a crear muchísimos datos en una sola sesión, por lo que será necesario que puedas procesarlos».

En cuanto a las especificaciones del equipo necesario, las especificaciones mínimas indicadas para Cinema RAW Development en el sitio web de Canon son un buen punto de partida, pero recuerda que son especificaciones mínimas. Cuanto mayor sea la especificación de la estación de trabajo, más eficiente será el flujo de trabajo.

Los archivos 4K RAW se pueden importar de forma nativa en el software DaVinci Resolve, indica Atkinson, o puedes utilizar un complemento para hacer lo mismo con Avid. Aunque estas dos aplicaciones son capaces de ingerir archivos Cinema RAW Light directamente, la ventaja del uso del software CRD es la capacidad de desarrollarlos con Canon Log 2 aplicado, con lo que se consiguen 15 pasos de rango dinámico.

«Se necesita más potencia de procesamiento», afirma Newton. «Necesitas más potencia de procesamiento tanto del ordenador como de la tarjeta gráfica. DaVinci Resolve es lo único que te permite actualmente trabajar de forma nativa con RAW 4K, aunque no consigues los 15 pasos del rango dinámico, solo 13. Pero trabaja directamente con los archivos RAW, por lo que no tienes que hacer la conversión en mitad del proceso».

On show at IBC 2017, a Canon DP-2411 4K monitor displays a colourful, richly detailed image of vintage cars parked around a town square.

5. Invertir en un monitor 4K

Una pantalla de alta resolución, a un mínimo de 4K, es parte esencial de las herramientas del flujo de trabajo con este formato. «Los monitores son parte esencial del flujo de trabajo», comenta Atkinson. «Si grabas en 4K para obtener resultados 4K, necesitas ver la imagen en 4K. Necesitas asegurarte de que cuando trabajas con la gradación del metraje, estás viendo una representación fiel (necesitas un equipo equilibrado y bien calibrado que ofrezca colores y contrastes realistas). Asegurarte de que el color es preciso es una parte esencial del flujo de trabajo, y Canon ofrece una solución para eso». Un buen ejemplo es el monitor DP-V2411 4K de Canon, que ofrece una calidad de imagen excepcional en una pantalla de 24", diseñada para el uso en los procesos de producción y posproducción.

Escrito por Lucy Fulford


Para obtener más información sobre la EOS C200, visita la página del producto.

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