Shooting a vignette with Nehemias Colindres

Rodando escenas con Nehemias Colindres

El fotógrafo y cineasta Nehemias Colindres comparte sus tres mejores tutoriales para rodar películas: captando una escena, consejos del cineasta y a través de un objetivo.

El rodaje de una escena o «estampa» como se conoce en el mundo comercial, requiere una planificación detallada y unos conocimientos que se adquieren con la práctica.

Una vez que hayas creado tus paneles de inspiración (ejemplos visuales que representan lo que se busca lograr) y los tratamientos (descripción escrita de lo que va a acontecer en la estampa) se debe tener claro lo que se pretende conseguir.

Plasma cada toma creando un guión gráfico, teniendo en cuenta el objetivo que deseas utilizar para la toma. No te preocupes si no sabes dibujar, con solo un croquis puedes realmente visualizar la estampa terminada.

También pueden ser una buena referencia secuencias de otras películas que pienses que pueden funcionar bien. Recuerda, eso no es robar; a fin de cuentas, todos estamos influenciados por todos. Nunca vas a reinventar el arte cinematográfico pero puedes añadir un capítulo a su historia.

Antes de empezar a filmar, lo mejor es repasar el movimiento de la cámara y descomponerlo en marcas y tener claro lo que se pretende lograr en la escena.

A partir de ahí, hay que repasar la escena con los actores. En función de la calidad de los actores, simplifico la tarea o el trabajo con ellos y les reto a que aporten algo propio a la escena. Independientemente del nivel de experiencia, es tu responsabilidad darles un objetivo emocional o mental.

Tienen que entender el estado en el que deben estar. Me gusta guiar al actor en la escena y permitir una observación continua desde la cámara. Desde allí, me obligo a buscar determinadas tomas, y, a veces, incluso encuentro alguna perla inesperada que no había planeado. 

Tras filmar mi escena en una sola toma, selecciono algunas secuencias de determinados detalles que pueden aportar a la escena un elemento diferente. La elección depende tu estilo y del tipo de película que vayas a realizar. 

A continuación, preparo un retrato. Los retratos pueden transmitir vida a tu trabajo, pero es importante que puedas hacer que el actor o la persona se sienta cómoda. Dales algunas sugerencias, normalmente digo a un actor que aleje la mirada, respire hondo, gire hacia la cámara y exhale. Si no me ofrece la mirada deseada, puedo cambiar su posición y hacer que adopte una serie de posturas. En algún momento, como en la mayoría de las tomas, si no lo consigues después de unos cuantos intentos, es posible que también tengas que reducir las pérdidas. 

Por último, la estampa debe estar lo suficientemente desmenuzada para tener opciones una vez que se llegue a la fase de edición. Es posible que la prefieras como una sola toma o, si eres un editor más experimentado, puedes incluir tu propio estilo en la escena. 

Es importante tener el control de todos los aspectos, pero también es importante saber cuándo aflojar y dar cierta libertad a los que te rodean, desde las personas a los acontecimientos que tienen lugar.

Recuerda que un buen cineasta solo es tan bueno como el proceso de reflexión y la planificación que va en sus películas.