Cuban fashion and street photography by Sarah Caron using the Canon EOS M5

Moda con ritmo cubano

Sarah Caron es una fotoperiodista francesa residente en París. Después de terminar sus estudios, viajó a Cuba y en 1994 tomó las icónicas imágenes que iniciaron su carrera como fotógrafa profesional. Desde entonces, ha trabajado en numerosos proyectos en África, Sudamérica, Asia y Oriente Medio como fotógrafa autónoma para distintas revistas, incluidas Time y Paris Match, con los que ha obtenido numerosos premios y becas por su obra, ampliamente expuesta. Nos reunimos con ella en Cuba, donde consiguió sacar algo de tiempo durante una ajetreada sesión de moda para probar la EOS M5 y hablarnos un poco sobre su carrera y su filosofía para captar fabulosas imágenes.

Inicios

Comenzamos preguntándole a Sarah qué fue lo primero que la atrajo a la vida como fotógrafa profesional, en lugar de seguir su sueño adolescente de ser bailarina clásica.

«Siempre me han atraído las imágenes, desde que era muy joven. Mis padres solían llevarme a museos para ver las obras de grandes pintores, quienes creo que en muchos aspectos fueron los fotoperiodistas de su tiempo. Pero también me encantaba el ballet y cuando era adolescente, pensaba que podría llegar a ser bailarina de ballet clásico. Entonces fue cuando hice mi primera visita a Cuba: como estudiante de la escuela de ballet de Alicia Alonso en La Habana. Aunque, en última instancia, fue mi fascinación por la historia lo que realmente inspiró mi trayectoria fotográfica. Mientras estudiaba un máster en Literatura y Civilización de España y Sudamérica, descubrí la obra de Cristina García Rodero, una impresionante fotógrafa española, a través de su libro España oculta. Después de eso, tuve claro que la fotografía era lo que quería hacer, y nunca he tenido dudas ni he pensado en elegir otra profesión».

Sarah Caron fotografía a una mujer joven con un tatuaje con la EOS M5

Regreso

Volver a visitar lugares es una característica de la fotografía de Sarah...

«Las fotos que hice cuando volví a Cuba en 1994, hace más de 20 años, fueron las que iniciaron mi carrera como fotógrafa profesional. Y siempre que tengo la oportunidad, me gusta volver a visitar lugares en los que he trabajado antes. Se ahorra mucho tiempo cuando ya conoce los detalles íntimos de un lugar y su gente. Y volver no solo me da la oportunidad de fotografiar los cambios que se han producido durante ese tiempo en una zona, sino que también me permite explorar los detalles más precisos de esa sociedad y su gente, para que mis imágenes reflejen un conocimiento más profundo de la cultura. Conocer bien un lugar también ayuda de muchas formas útiles, como dónde quedarte y simplemente para desenvolverte. Gracias a mis frecuentes visitas a Cuba, mi español también ha mejorado, ¡tanto que muchos cubanos no se creen que soy francesa!».

Puedes ver la influencia de la fotografía en blanco y negro de Cristina García Rodero en el primer proyecto cubano de éxito profesional de Sarah, que también era en blanco y negro. Le preguntamos por el proceso creativo tras la elección entre blanco y negro o color y el arte de captar la emoción...

«Fue una razón práctica más que necesariamente creativa la que influyó en la decisión de realizar mi primer proyecto documental fotográfico: las imágenes de los balseros cubanos, en blanco y negro. Por aquel entonces, no teníamos cámaras digitales y tenía que trabajar con película, por lo que tenía que revelar los negativos e imprimirlos yo misma, y sencillamente el blanco y negro era un medio más fácil en el que trabajar. Ahora, cuando se trata de un proyecto personal, elijo entre blanco y negro o color en función de lo que quiero transmitir en mis imágenes. Pero no quiero atarme, simplemente es una reacción intuitiva al tema. Por ejemplo, he seguido mi trabajo sobre inmigración, un tema en el que he estado trabajando durante muchos años, en blanco y negro. Y, por supuesto, si estoy trabajando en un encargo para una revista, les pregunto qué quieren y hago las fotos de esa forma».

«Respecto a cómo me planteo captar la emoción, sinceramente no lo sé. Solo paso tiempo con las personas en su entorno, lo que supongo que me ayuda a desarrollar la conexión que necesitas. Por supuesto, la luz tiene un papel muy importante, lo que te obliga a ser muy paciente, ya que esperar el momento adecuado puede llevar bastante tiempo».

Arco iris sobre una calle mojada, fotografiada con una cámara compacta de sistema EOS M5 de Canon

«Pero a veces, sobre todo durante los encargos, si no tiene buena luz, por ejemplo, si está lloviendo todo el tiempo, tienes que transformar los inconvenientes en algo interesante y ese es el auténtico desafío. Además, cuando estás trabajando como fotoperiodista, tienes que adaptarte rápido a situaciones que suelen ser imprevisibles y puede haber muchas variantes que se deben tener en cuenta aparte de la luz».

El encargo más reciente de Sarah ha sido una sesión fotográfica de moda en Cuba, algo que parece estar bastante lejos del tipo de fotografías documentales que ha realizado en lugares como Palestina y Afganistán, pero para Sarah, hay menos diferencias de lo que se puede imaginar.

Sarah Caron fotografía a un modelo entre bastidores en una sesión de moda con la M5

«Hasta ahora, he hecho sesiones de moda en Pakistán y Cuba, donde es una forma de expresar sus sueños de cambio. Los diseñadores de ambos lugares utilizan su creatividad para transmitir un mensaje político subyacente, por lo que, desde ese punto de vista, no creo que sea tan diferente a hacer un reportaje en zonas de conflicto. En ambas situaciones, una buena foto debe transmitir información, así como tocar al espectador emocionalmente a un determinado nivel. Eso es lo que intento conseguir con mis trabajos de fotoperiodismo y mis sesiones de moda».

En las calles

Escena en una calle de La Habana fotografiada por Sarah Caron con la Canon M5

Además de captar unas magníficas imágenes que revelan lo que sucede entre bastidores en una sesión de moda con la EOS M5, Sarah también se la llevó por las calles de La Habana. Le preguntamos qué es lo que hace bueno a un buen fotógrafo urbano y qué tipo de cámara debería utilizar.

«Para este proyecto, quería ponerme en la piel de un viajero en busca de imágenes bonitas y sorprendentes. Creo que para este tipo de fotografía urbana, debes ser muy observador para descubrir esas escenas urbanas únicas, y tienes que ser rápido y tener la capacidad de componer y captar la imagen rápidamente. ¡Porque normalmente solo puedes disparar una vez! También se trata de no molestar a la gente mientras hace sus tareas diarias. Por eso, la herramienta que necesitas tiene que ser pequeña, discreta y rápida, justo como la EOS M5. También tiene la ventaja añadida de poder realizar archivos RAW de alta calidad que se puede utilizar con fines profesionales».

Imagen nocturna de La Habana desde el mar tomada con la EOS M5

«Ha sido un placer trabajar con la EOS M5. He esperado mucho tiempo a que Canon creara una cámara como esta: ligera, pequeña, rápida y al mismo tiempo potente. La gran versatilidad de la EOS M5 también es una estupenda ventaja. La utilicé en distintas situaciones, como sesiones de moda, reportajes, fotografía urbana, de arquitectura y paisajes, y obtuve unos magníficos resultados en distintas condiciones de iluminación. Incluso conseguí utilizarla para crear imágenes del estilo de los pintores impresionistas en la sesión nocturna del mar. Así que, después de todo esto, la EOS M5 y yo hemos forjado una excelente relación».