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Cómo aprovechar tus activos editoriales

Saca el máximo partido de tu contenido con la impresión digital

An array of revived literature by Goloseo

El sector editorial evita los riesgos

En el mundo editorial, lo más importante es el contenido, por lo que el desafío de las editoriales es sacar partido de su valor y minimizar los riesgos al mismo tiempo. Antes, la impresión de libros suponía un compromiso de alto coste que incluía la impresión offset de un gran volumen de ejemplares, el almacenamiento y la distribución, así como los probables costes de almacenamiento o de gestión de las existencias devueltas al final del ciclo de vida comercial del libro.


En la revista británica del sector editorial «The Bookseller», Andrew Franklin, de Profile Books, comparte la perspectiva de los editores acerca de la rentabilidad: «La publicación es un negocio arriesgado: cada libro es un reto que debe cubrir sus gastos. Algunos lo hacen y resultan increíblemente rentables. Los éxitos subvencionan las decepciones».


El inconveniente de esta realidad comercial es la tendencia de muchos editores a evitar riesgos, a no querer apostar por el contenido que se dirige a un nuevo público y a no enfrentarse a las consecuencias financieras que supondrían las existencias impresas que no se vendan de un título de poco éxito.

A woman looking through a shop window at a rack of books

Los riesgos a largo plazo

Tom Weldon, presidente de Penguin Random House UK, reconocía las implicaciones de este problema en el mundo editorial en 2016 al afirmar: «Cuando una editorial tiene un éxito de ventas, lo fácil es seguir publicando lo que ya ha tenido éxito, pero existen escritores increíbles a los que no estamos ayudando. Todo el sector debe cambiar».


Weldon destaca las consecuencias que tiene esta actitud para la diversidad del contenido, argumentando que esta aversión al riesgo podría precipitar el declive del sector editorial a largo plazo. Es esta extrema precaución de los editores, junto con la disponibilidad de la impresión asequible bajo demanda, lo que ha estimulado el fenómeno de la autopublicación en los últimos años.

Ahora, los clientes pueden hacer coincidir la producción con la demanda real de ejemplares

Angus Clark, TJ International

La madurez del segmento de la producción de libros crea oportunidades para que los editores consideren formas novedosas y creativas de monetizar sus activos con copyright y que estén más abiertos a asumir riesgos en el contenido que gestionan.


Una de las ventajas clave de la impresión digital es que hace irrelevante el tamaño de la tirada. Las tecnologías y los flujos de trabajo digitales optimizados permiten imprimir y completar un solo libro en cuestión de minutos a partir de un archivo digital listo para la impresión.


La producción digital de tiradas cortas ya está ofreciendo a los editores la posibilidad de una producción y distribución más flexibles, así como una gestión del ciclo de vida del libro basada en la asociación estratégica entre impresor y editor para reducir el riesgo de liquidación de ejemplares y activar más ventas alineando la producción con la demanda real.


«Ahora, los editores pueden hacer coincidir la producción de impresión con la demanda real de ejemplares», explica Angus Clark en TJ International. «Esto ayuda a apostar por la publicación de nuevos títulos que antes eran inviables, ya que reduce el riesgo de exceso de existencias al tiempo que garantiza la disponibilidad de los títulos mediante sistemas de impresión digital y reposición de existencias automática (ASR) para gestionar pedidos más pequeños y más frecuentes».

La nueva vida de los archivos

Las editoriales cuentan con un buen potencial para aprovechar al máximo el valor de sus contenidos mediante la impresión bajo demanda. Hoy en día, con un proceso optimizado entre editoriales y productores de libros, es factible crear un solo libro bajo demanda, desafiando la economía tradicional de la publicación.


Por ejemplo, la editorial de Múnich Goloseo se especializa en recuperar la literatura infantil en los formatos impreso y digital. Aprovechando la producción digital de libros, publican tiradas cortas de libros tradicionales en varios idiomas, lo que facilita la enseñanza multilingüe y ayuda a los hablantes no nativos a aprender nuevos idiomas.


El modelo bajo demanda tiene consecuencias positivas para la publicación en lenguas minoritarias, que tradicionalmente dificultaba o encarecía el acceso de los hablantes de estas lenguas a una amplia variedad de literatura. Asimismo, hace viable la publicación para grupos de interés minoritarios y permite a los editores detectar nuevas oportunidades en nichos de mercado sin comprometer la rentabilidad.


De hecho, la impresión de títulos individuales puede desarrollarse como una propuesta de valor específica, tal y como ha hecho el cliente de Canon Signature Books. Esta empresa aprovecha la producción digital bajo demanda para producir aproximadamente 300.000 libros personalizados al año, trabajando con contenido bajo licencia de marcas como Penguin, Beano, Disney, Marvel, Ladybird y Mirror.

Students studying   with printed text book

De formato en declive a contenido dinámico

En los mercados técnico y educativo, los modelos de publicación analógica tienen problemas para mantener el ritmo de la inmediatez del contenido en línea y numerosos observadores han anunciado el fin de los libros de texto.


Sin embargo, como se comentó en Future Book Forum de 2017, la impresión personalizada bajo demanda ofrece increíbles posibilidades de convertir los libros educativos en compañeros de aprendizaje personalizados para los alumnos. De esta forma, se combina el contenido principal estándar con material personalizado tomado de diferentes áreas de un sistema de gestión de activos de publicación para satisfacer las necesidades educativas exclusivas de cada alumno.


El texto impreso puede completarse con plataformas de aprendizaje en línea, vídeos, audios, etc., de modo que el libro impreso quede en el centro de una paleta multiplataforma de contenido a medida que podríamos denominar «libro inteligente».


Es evidente que, incluso en estos tiempos más orientados a lo digital, las editoriales aún tienen la oportunidad de prosperar en la web exprimiendo sus activos existentes. La clave del éxito reside en su capacidad de gestionar los recursos existentes de forma óptima, a la vez que potencian la eficacia de sus estrategias.


Por esto, resulta fundamental el diálogo abierto y constante con los impresores de libros y los proveedores de tecnología, ya que ambas partes son capaces de proporcionar valiosa información mediante su experiencia y su conocimiento del sector. Gracias a esta asociación triangular, las editoriales podrán optimizar sus cadenas de suministro y aprovechar al máximo sus activos.

Escrito por Tino Wägelein


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