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SE BUSCA: Director financiero que entienda lo que significa “Internet de las cosas”

  • Publicado hace 3 años
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Una oferta de empleo reciente solicitaba una persona con las siguientes habilidades: planificación financiera y gestión, gestión de activos, contabilidad y visión estratégica de Tecnologías de la Información. ¿Qué cargo estaba detrás de esta oferta?


Si ha contestado Director Financiero y de Tecnología, nuestras felicitaciones.


El incremento de la dependencia en la tecnología en los entornos de trabajo está teniendo un impacto muy importante en el área financiera. Tanto es así, que la Asociación de Contables Certificados de Reino Unido (ACCA) ha sugerido que este tipo de trabajo se volverá más habitual. El Director Financiero y de Tecnología (CFTO) sería el responsable de la inversión tecnológica, además de la gestión financiera y esta tendencia tiene un gran potencial para proliferar en Europa.


Hace tan solo una década era inimaginable que el director financiero tradicional estuviera involucrado en temas como la tecnología cloud, la ciber-seguridad, o la digitalización de los servicios. En cambio, según Gartner, el 39% de los proveedores de TI afirman que ya están negociando directamente con el director financiero. Este cambio en las responsabilidades trae como consecuencia que el director financiero necesite un cierto nivel de formación en tecnología y que sea capaz de identificar claramente su ROI (retorno de la inversión).


Para conseguir esto de forma efectiva, el director financiero necesita estar más cerca de la innovación tecnológica que potencialmente puede ayudarle a hacer crecer su negocio. Necesitan comprender las fuerzas que modelan la forma en la que vivimos y trabajamos: la importancia de las nuevas tecnologías, Internet de las cosas, la revolución digital, etc. Como director financiero, además, necesitan medir el ROI para asegurarse que las nuevas soluciones de TI son una inversión de futuro, en lugar de centrarse únicamente en pensar en la inversión a corto plazo y en el recorte de gastos.


Este hecho comporta que los directores financieros deben ponerse al día en cuanto a los posibles problemas de seguridad. Un programa de seguridad mal diseñado puede convertirse en un agujero por donde se cuele el valor del negocio o la información de los clientes; además de poder llegar a tener que pagar multas por no haber protegido sus datos de forma adecuada. Por tanto, saber dónde  y cómo se almacena la información es, cada vez más, un asunto de la competencia del director financiero. Según Gartner, solo el 18% de los profesionales del área de finanzas consideran que la seguridad sea una prioridad para su programa de inversiones en 2014, a pesar de que reconozcan que la inteligencia de negocio (BI) y la gestión de la eficacia son dos grandes prioridades.


La mayoría de los directores financieros están de acuerdo en que su puesto como responsable financiero puramente operacional ha dejado de existir. Esta posición ha cambiado y les está poniendo en el centro de las decisiones de negocio más importantes. Entre estas decisiones figura la inversión en TI y la seguridad de la información de la empresa. Las necesidades futuras del director financiero pasan por un mejor uso de las nuevas tecnologías para permitirle tomar unas decisiones de negocio con más información y que impactan directamente en la eficacia del negocio. Desde la introducción de una política de comunicación móvil que ayude al personal de ventas a comunicarse mejor y por tanto, a incrementar sus ventas  hasta implementar una cultura del cambio que altere la forma en la que la organización se comunica (entre departamentos, oficinas, países o continentes). El director financiero necesita un conocimiento profundo de la tecnología y de las posibilidades que ofrece para liderar el cambio y conseguir que las necesidades abstractas de un negocio se conviertan en una realidad.