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La transferencia de servicios crece en los hospitales

  • Publicado hace 2 años
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En el sector sanitario, la externalización de servicios ha estado ligada en los últimos años a fuertes restricciones económicas, vertiginosas evoluciones tecnológicas y altas exigencias logísticas.

Sin embargo, los hospitales siguen esforzándose por ofrecer a los pacientes mayores niveles de excelencia, disponiendo de los mejores servicios de la sanidad, con mayor acceso a especialistas, menores listas de espera y atención más personalizada. 

Por todo ello, la alianza que establezcan con sus proveedores debe estar siempre enfocada hacia el logro de objetivos estratégicos, como la optimización de recursos, la modernización de los servicios existentes o la ampliación de su oferta para adaptarla a los cambios sociales (envejecimiento de la población, incremento de enfermedades coronarias, etc.) y las presiones del mercado para reducir costes. Todo ello exige la búsqueda de un proveedor con experiencia en el sector y capaz de ofrecer soluciones específicas y ajustadas a la realidad sanitaria. 

El desarrollo de las TIC ha contribuido a mejorar la eficiencia en la gestión, la interoperabilidad entre sistemas y posibilita la atención remota a los pacientes, entre otros aspectos. Según un informe de Penteo, el 90% de los organismos del sector sanitario ha externalizado total o parcialmente la gestión de sus aplicaciones, y casi el 80%, ha recurrido a la externalización para la gestión de infraestructuras. 

Algunas de las áreas que más se han transferido a proveedores de solvencia, dentro de los hospitales, dada la carga que suponía para el personal TI interno, son el almacenamiento de datos, la integración de sistemas y la virtualización de los puestos de trabajo. La búsqueda de ahorro es casi siempre la razón fundamental, pero a los motivos económicos se suman otras ventajas como la mejora de la calidad en los servicios prestados, el desarrollo de soluciones y propuestas innovadoras (como ha ocurrido en el caso de la telemedicina) o la liberación del personal interno para que pueda dedicarse a sus tareas centrales. 

Para el tratamiento de los datos y de los documentos -especialmente en un sector que maneja información tan sensible como el sanitario-, confiar en un proveedor experto puede ofrecer grandes ventajas a la hora de agilizar procesos, optimizar las tareas diarias y lograr una comunicación fluida y transparente. 

Facilitar la movilidad de los empleados, por ejemplo, es hoy uno de los principales objetivos de las organizaciones sanitarias. Para ello, el despliegue de soluciones en la nube, la digitalización de procesos y las nuevas funcionalidades incluidas en los dispositivos móviles permiten, entre otros beneficios, reducir los gastos en impresión y establecer una base sólida en el control del gasto en información, soportes y documentos. 

La elaboración de todos los materiales de marketing y comunicación, desde el concepto a la creación, producción, entrega y generación de informes de campañas también puede externalizarse para establecer comunicaciones más personalizadas y eficientes con los pacientes y personal de las instituciones sanitarias. 

Optimizar la productividad y seguir mejorando un servicio de calidad a los pacientes serán las dos grandes metas con las que deban lidiar las organizaciones sanitarias en los próximos años. A través de la externalización, podrán acceder a tecnologías especializadas, garantizar la calidad de los procesos y ofrecer la transparencia necesaria en un sector de importancia crítica para la sociedad actual y de futuro. 

Durante este desafiante trayecto, estarán construyendo una organización más fuerte y con capacidad para seguir creciendo sin verse limitada por sus recursos internos, sólo siendo posible en compañía de proveedores conocedores de los retos y necesidades del sector y que estén capacitados y deseosos de recorrer el mismo camino.