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Analítica de macrodatos: mucho interés, pero pocas competencias y competencias específicas

  • Publicado hace 11 meses
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Se confirma que, también en 2015, el mercado de la analítica de macrodatos ha conocido una fuerte expansión: frente a un presupuesto TIC que se prevé sustancialmente estable, el gasto para estas soluciones crece un 25%. Un crecimiento continuo, más que del uso de estos instrumentos, de la disponibilidad de la tecnología de almacenamiento de bajo coste, de la creciente cantidad de datos generados en Internet y de la difusión de un número creciente de dispositivos móviles que permiten utilizar aplicaciones, hacer pagos e interactuar con dispositivos inteligentes. A pesar de que el aumento se destine principalmente (en un 83%) a soluciones de gestión del rendimiento y analítica básica, las soluciones de analítica avanzada presentan una mayor tasa de crecimiento (+34% frente al 23% de las soluciones de gestión de rendimiento y analítica básica).

Según la última investigación del Observatorio de la analítica de macrodatos e inteligencia empresarial de la School of Management del Politecnico di Milano, los ámbitos con mayor uso de analítica de macrodatos son: analítica CRM (usado por el 64% de las empresas), contabilidad y finanzas (56%), soluciones de cuadros de mando para altos directivos (41%), soluciones verticales para empresas (39%), analítica de la cadena de suministro (39%), operaciones TI (36%) y planificación de producción y ventas (35%). Por otro lado, existen algunos ámbitos emergentes que, si bien en fase embrionaria, muestran un alto potencial: analítica web y redes sociales, en que el 44% de las organizaciones tomará alguna iniciativa dentro de los dos próximos años, analítica de experiencia del usuario (39%), seguridad y servicios jurídicos (29%), comercio electrónico (25%) y recursos humanos (25%). Los principales sectores de evolución en el ámbito de la analítica de macrodatos en un futuro son: la accesibilidad móvil, las tecnologías de analítica en memoria, las analíticas de redes sociales y la posibilidad de desarrollar análisis en tiempo casi real.

Tenemos un amplio campo por delante, en particular en lo que al uso de datos desestructurados se refiere: en efecto, ante la creciente cantidad de datos a disposición de las organizaciones, el volumen global de datos usados por los sistemas del Observatorio de la analítica de macrodatos e inteligencia empresarial continúa en tendencia creciente (al ritmo de +22% respecto al año pasado). Sin embargo, las organizaciones recurren, casi siempre, a datos «tradicionales»: el 83% son del tipo estructurado, es decir, organizados en función de los tipos de bases de datos predefinidos y fácilmente manipulables, y el 84% son datos internos de la organización (generados a partir de los procesos de la empresa, como podrían ser los sistemas de gestión), mientras que solo el 16% proviene de fuentes o procesos externos como Internet y los medios sociales. El volumen de datos semiestructurados y desestructurados sigue creciendo respecto a 2013 (+31%), a mayor velocidad que los estructurados (21%). Estamos, pues, frente a grandes oportunidades, más si tenemos en cuenta que menos del 50% de los datos disponibles en los sistemas de las empresas se usan en aplicaciones analíticas de macrodatos.

Las causas de la falta de uso de la totalidad de los datos a disposición de las organizaciones en los sistemas del Observatorio de la analítica de macrodatos e inteligencia empresarial no están vinculadas a problemas de naturaleza tecnológica (solo el 17% de las empresas lamenta la falta de herramientas de analítica adecuadas, mientras que el 10% lamenta la falta de competencias tecnológicas) o de calidad de los datos (14%), sino a aspectos de gobernanza. De hecho, para poderlas aprovechar al cien por cien, las oportunidades que nos ofrece la analítica de datos exigen nuevas competencias y modelos de gobernanza que permitan gestionar proyectos complejos y a menudo interfuncionales. De hecho, son necesarias nuevas funciones de gobierno, como el puesto de director de protección de datos (presente solo en el 17% de las empresas), un miembro del equipo de ejecutivos con competencias técnicas, empresariales y habilidades interpersonales que supervisa las funciones para la gestión y valorización de los datos como un bien estratégico de la compañía, que guía a un equipo multifuncional. Otra figura de reciente creación es el científico de datos (presente en tan solo el 13% de la muestra), un profesional que tiene por tarea la extracción de información a partir de los datos, la modelización de problemas complejos y la identificación de oportunidades de negocio, con competencias en informática, estadística y empresa, además de conocimientos en los sistemas de analítica avanzada.