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La nube y las TIC como un servicio: un elemento de profunda transformación de la tecnología de la información empresarial

  • Publicado hace 1 mes
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Después de que, durante algunos años, muchas empresas hayan visto la nube (sobre todo la nube pública) con cierto recelo y como una moda pasajera, las últimas investigaciones del Observatorio nube y TIC como un servicio, del Politecnico di Milano, apuntan a que el gasto en los servicios de la nube pública se incrementaron en un 40% respecto al año precedente, alcanzando la cifra de 320 millones de euros, la prueba de que existe un alto consenso sobre el hecho de que la nube es un elemento de profunda transformación para el sistema de información en las empresas.

Hoy, las tradicionales críticas y barreras se han superado en gran parte, pero algunos sectores siguen siendo cautos. Muchos de los elementos que constituían un freno son hoy una excelente oportunidad: infraestructuras latentes, limitaciones y trabas regulatorias, pérdida del control, poca personalización, alcance funcional, seguridad y rendimiento. Junto con estos nuevos incentivos, se hacen cada vez más evidentes los beneficios de la nube, especialmente la simplificación para los altos mandos de las TIC y la posibilidad de innovar el negocio en muy poco tiempo.

Si tenemos en cuenta los planes a corto plazo sobre la evolución de las inversiones en aplicaciones empresariales, para las que se espera un cambio del patrón de uso, vemos que las organizaciones prefieren una transición hacia el modelo de la nube (96% de los casos) respecto de la internalización. Además, en lo que a la nueva informatización se refiere, es decir, todos los casos en que no había un soporte aplicativo previo, nos encontramos con que el 54% de los casos se decantan por la nube. La mayoría de los gerentes de sistemas no vacila entre elegir o no soluciones que pasan por la nube pública. La principal duda reside en cómo integrarlas, bajo qué modalidad y con qué recorrido. La investigación realizada por el Observatorio deja patente que estamos ante un doble pensamiento: por un lado, entender de qué modo podemos montar nuestro propio sistema de la información, complementando y completando partes en la oficina con elementos de la nube; y por el otro, comprender cómo deberían evolucionar las competencias internas entre los altos mandos de las TIC y las modalidades en que estas deben adaptarse e interactuar con las líneas de negocio.

La transición hacia un modelo en la nube a menudo conlleva un incremento del valor aportado a los procesos empresariales, que resultan fortalecidos con las nuevas funcionalidades y servicios (31%), mientras que en el restante 63% de los casos nos encontramos ante una situación caracterizada por la sustitución tecnológica, y solo en el 6% de los casos asistimos a una limitación del apoyo a los procesos. Del trabajo de investigación se desprende, además, que un número cada vez mayor de aplicaciones, aunque vinculadas con la actividad principal de la empresa, se alejan del enfoque tradicional en la oficina para orientarse hacia la nube.

Si bien prevalece el planteamiento interno, entre las áreas de aplicación en las que ya hoy se ha adoptado un modelo tipo nube, encontramos: la analítica de páginas web y redes sociales (32%), los recursos humanos (26%), el correo electrónico y la automatización ofimática (23%), los medios colaborativos/intranet (15%), la gestión documental (13%), pero también el comercio electrónico (15%), las soluciones verticales para empresas (11%), y la CRM y las ventas (8%). El último año, la adopción de los servicios de nube pública conoció una fuerte aceleración, aunque a distintas velocidades en función de los ámbitos de aplicación. Entre los sectores que recibieron una mayor financiación tenemos la gestión documental, las finanzas y la contabilidad, la CRM y las ventas. De la investigación deducimos que entre las áreas más dinámicas encontramos también los medios colaborativos en la empresa, la inteligencia empresarial, la generación de demanda mediante el marketing, la analítica de páginas web y redes sociales así como las soluciones verticales para ámbitos específicos de la empresa.

Junto al proceso de transformación que implica a las empresas que se adaptan al paradigma de la nube, también la estructura tradicional de la cadena de suministro del mercado de las TIC es objeto de un profundo debate tras la llegada de la nube pública, se está rediseñando y está buscando nuevos roles y nuevas formas de diferenciación. La investigación ha permitido identificar los tres roles principales para los agentes de la oferta que actúan sinérgicamente en una hipotética cadena de valor en la nube: el facilitador de las TIC, el proveedor de servicios y el canal nube. Hoy, el canal nube asume cada vez más un papel clave y, junto con los cambios en los que participan los agentes tradicionales, surgen nuevos roles, como el de corredor de servicios en la nube.