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La dependencia digital rompe las antiguas reglas del entorno de trabajo

  • Publicado hace 3 años
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Primero fueron los inmigrantes digitales. Luego vinieron los nativos digitales. Gracias al crecimiento exponencial de la tecnología digital, toda una generación ha emergido con más expectativas que nunca. Esta nueva generación exige tener una experiencia consistente en todos los dispositivos que poseen. Ha llegado la era de la generación de la dependencia digital.


Las empresas avanzadas se están aprovechando de esta nueva generación de trabajadores que viven y respiran tecnología. Su comprensión congénita de las herramientas y técnicas digitales es vista como un activo más que como un pasivo. Incluso, están liderando un cambio fundamental en la forma en la que se toman las decisiones en TI.


Tradicionalmente, las decisiones del área TI eran responsabilidad del director de Tecnologías de la Información (TI), con la colaboración de sus responsables en cada área que comunicaban las noticias a los empleados. La hora del cambio ha llegado desde abajo, es decir, son los empleados los que solicitan el cambio tecnológico.


Los empleados de oficina, hoy en día, se han vuelto mucho más proactivos y exigentes en lo que se refiere a tecnología en su entorno de trabajo. Resulta comprensible porque la utilizan a diario y necesitan las herramientas adecuadas para gestionar la creciente cantidad de información que se espera que procesen.


A pesar de esta tendencia, un alarmante 25% de las organizaciones admiten que sus empleados utilizan de forma “extraoficial” herramientas de cloud computing y de compartir archivos con el objetivo de afrontar los retos en su trabajo. El problema es que las empresas no proporcionan normalmente las soluciones correctas que necesitan sus empleados, lo que trae como consecuencia que ellos mismos busquen las soluciones de forma independiente.


Esta es una peligrosa tendencia para los directores de TI, que necesitan mantener bajo control la infraestructura tecnológica e información  de la compañía. Esta tendencia hace muy difícil controlar el uso de la tecnología por parte de los empleados y no se puede asegurar que esta tecnología no ponga en riesgo nuestros datos o nuestra seguridad corporativa. Para gestionar esta situación, los responsables de TI deben crear sistemas que dejen las responsabilidades de cada uno claras para ambas partes. La solución puede ser tan simple como educar a los empleados  publicando una guía sobre los riesgos de compartir o acceder a la información de forma remota o incluso, creando una política sobre BYOD (trae tu propio dispositivo).


Los empleados también pueden afrontar este problema de la utilización de tecnología sin aprobación desde el comienzo del ciclo de compra. En lugar de descartar las solicitudes de los empleados, los directores de TI deben hablar abiertamente con ellos para comprender sus necesidades y encontrar la tecnología más adecuada. Las consecuencias de que este diálogo vaya mal pueden impactar al final en nuestro negocio si la frustración llega a un punto de no retorno.


Los empleados y los responsables de TI deben aprender a adaptarse a este cambio. Los negocios que priorizan las estrategias de TI con el objeto de dirigir correctamente las necesidades tecnológicas de sus empleados manteniendo sus datos seguros obtendrán una importante ventaja competitiva. El resultado será una base de usuarios mucho más comprometida y ágil y una plantilla más productiva.