El consejo más habitual para los fotógrafos de paisajes es aprovechar la primera hora de la mañana o última hora de la tarde para fotografiar, ya que en estos momentos el sol está bajo. Los fotógrafos de paisajes urbanos tienen mayor flexibilidad y pueden fotografiar a cualquier hora del día, en función del sujeto. De todos modos, la primera hora de la mañana es la mejor hora del día. La posición baja del sol ofrece un brillo dorado que da un toque cálido a la piedra y al ladrillo. Además, también proporciona un agradable efecto de luz reflejada. Capturar el sol en la fotografía, entre dos edificios altos, por ejemplo, puede ser muy efectivo. A medida que el día transcurre y el sol está más alto en el cielo, las sombras del sujeto crean interesantes patrones de luces y sombras. Si tienes la oportunidad, captura una secuencia de imágenes sin alterar la posición de la cámara en distintos momentos del día. Es muy sencillo si dispones de una casa u oficina con vistas a un paisaje urbano. Haz fotografías desde el amanecer hasta que el sol se esconda. Obtendrás imágenes donde podrás apreciar los cambios de luz que se producen durante el día. Si por la noche la escena está iluminada y sigues capturando imágenes hasta tarde, conseguirás resultados espectaculares.
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