La mayoría de los filtros graduados son rectangulares y se deslizan en un soporte situado en la parte frontal del objetivo. Esto te permitirá desplazar el filtro hacia arriba y hacia abajo para colocar el área transparente sobre el suelo, mientras que el área coloreada cubrirá el cielo. Los filtros graduados en tonos grises tienen poco o ningún efecto sobre los colores de la imagen. El tono es neutro. No obstante, también puedes adquirir filtros graduados de color. Estos filtros también disponen de un área transparente en uno de sus extremos, mientras que el otro extremo está tintado. Por ejemplo, puede estar tintado en azul para mejorar los cielos grises y en naranja para crear efectos de puesta de sol. Los filtros polarizadores se pueden utilizar para oscurecer la luz polarizada. Éste es exactamente el tipo de luz que puedes obtener del cielo, pero únicamente los días soleados, y sólo además en aquellas áreas de cielo que se encuentran a 90 grados del sol. Así pues, si el sol está justo encima, un filtro polarizador será útil cuando la cámara apunte hacia el horizonte el cualquier dirección. Pero si el sol está bajo en posición este u oeste, el filtro sólo será efectivo cuando la cámara apunte hacia el norte o el sur. Para ver el efecto de un filtro polarizador, simplemente ajústalo al objetivo y gíralo. En uno de los ángulos, el filtro no tiene efecto en la luz, pero a medida que lo giras, la luz polarizada quedará parcialmente bloqueada y verás parte de la imagen oscurecida. De este modo, no sólo es posible reducir el brillo de algunos cielos, sino que también podrás controlar el nivel de brillo. Las nubes no se ven afectadas por el filtro polarizador, por lo que destacan claramente en un cielo oscuro.
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